Bilbao - El creciente atractivo de Bilbao para acoger eventos de diferente índole fue el subterfugio en el que el PP se escudó ayer para promover un acuerdo plenario para que el estadio de San Mamés acoja la final de la Copa de fútbol antes de que termine la presente legislatura. La invitación de los populares no prosperó entre la oposición que acogió la propuesta como una provocación para generar división. Por el contrario, con un espíritu más genérico, se consensuó la promoción de eventos que resulten de interés económico, cultural y deportivo para la promoción de la villa.

Así lo defendió el equipo de gobierno, que recabó el apoyo de Goazen Bilbao. En palabras de Xabier Ochandiano, concejal de Desarrollo Económico, siempre se realiza un estudio del impacto de los diferentes eventos que tienen lugar en la ciudad, como el Bilbao BBK Live, que deja tras de sí “20 millones de euros”. También mencionó las presentaciones de dos enseñas de automoción que en los últimos días han repercutido en “10.000 pernoctaciones” en la ciudad. Además, el edil, que evitó mencionar la Copa del Rey de fútbol, anunció que el próximo mes Bilbao presentará su candidatura para acoger la final de las competiciones europeas de rubgy en mayo de 2018.

El alegato de Luis Eguiluz, portavoz del PP, pasó por destacar el carácter “futbolístico” de Bilbao, además de la “historia” del Athletic como campeón de 23 trofeos de esta competición. De esa forma, expuso que “no se puede dejar pasar la oportunidad”.

No observaron la misma conveniencia los grupos de la oposición. “Este tema es de todo menos fútbol, esta moción destila españolismo”, sentenció Aitziber Ibaibarriaga, portavoz de EH Bildu. “Lo único que busca es imponer la españolidad de Bilbao a la fuerza y meternos a su Rey y su himno por las narices”, añadió dirigiéndose a Eguiluz. En ese sentido, Alfonso Gil, concejal de Movilidad y Sostenibilidad, declaró, sin ser “sospechoso de ser monárquico”, que “la gente no vive con esa intensidad el sentimiento de pertenencia”.

Sin “entrar al trapo”, Amaia Arenal, edil de Udalberri, consideró que acoger la Copa “no es prioritario” y que “es un lavado de cara de la monarquía”. En la misma línea, Samir Lahdou, portavoz de Goazen Bilbao, acusó al PP de “generar crispación” y provocar “debates agrios”.