BILBAO. Las dotaciones y servicios que prestará este nuevo centro sanitario, el primero de estas características que se abre en Bizkaia en los últimos 32 años, han sido dados a conocer hoy a los medios de comunicación por el consejero de Salud del Gobierno Vasco, Jon Darpón, el director general de Osakidetza, Jon Etxebarria, y el de Asistencia Sanitaria de este servicio, Antonio Arraiza.
Darpón ha señalado que el nuevo hospital finalmente atenderá a 175.000 habitantes de la comarca de Uribe Kosta y no a los casi 200.000 previstos, al haberse desgajado los usuarios de Erandio, que seguirán siendo atendidos en el de Cruces-Barakaldo.
El centro será atendido por más de 600 profesionales de Osakidetza, de los que 425 serán de nueva contratación, y su construcción y dotación ha costado casi 60 millones de euros.
El coste anual de funcionamiento está estimado en 45 millones de euros, de los cuales casi el 77 por ciento se destinará a gastos de personal y un 10 % a gastos generales, el 5,1 % a farmacia y el 7,8 % a compra de material sanitario.
El nuevo hospital, que comenzará a recibir a sus nuevos pacientes de los servicios de consulta externas y Radiología el próximo jueves, 7 de julio, dispondrá de 148 camas de hospitalización y otras 32 de reserva para necesidades puntuales como brotes de gripe, 8 quirófanos, un centro quirúrgico y otro medico de día, con 50 puestos.
Contará, además, con un servicio de Radiología, un laboratorio de análisis clínicos, una unidad de endoscopia digestiva, el servicio de Urgencias para adultos y niños con 14 boxes de evolución, un servicio de reanimación, con otros 13 boxes, una unidad de hemodiálisis con 12 puestos y un edificio de consultas externas con 53 despachos.
Habrá, además, un servicio de Farmacia y otro de Oncología Médica para continuar en este centro los tratamientos prescritos en el hospital de Cruces-Barakaldo que seguirá siendo el de referencia para los habitantes de esta comarca, como hasta ahora, ha precisado Darpón.
Los servicios del nuevo hospital, que nace con polémica al acusar los sindicatos a Osakidetza de privatizar servicios que en otros centros presta personal propio del Servicio Vasco de Salud, como el de mantenimiento, y por la falta de transporte público que acerque a los usuarios hasta las puertas del centro, se irán abriendo a los pacientes por fases, en función de la demanda, ha precisado Darpón.
El director de Asistencia Sanitaria, Antonio Arraiza, ha precisado que esta previsto que, tras la apertura el 7 de julio de las consultas externas, las pruebas funcionales y el servicio de radiodiagnóstico, a finales de diciembre se pongan en marcha los servicios de Urgencias, análisis clínicos, la cirugía mayor ambulatoria y el servicio de Endoscopia Digestiva.
Durante el primer trimestre de 2017 se estima que se empiecen a abrir las Unidades de Hospitalización Médica y Quirúrgica, dotadas cada una con 64 camas, el resto de quirófanos y la unidad de Psiquiatría.
A finales de 2017 entrarían en servicio el hospital médico de día y la unidad de Oncología Médica, con lo que en año y medio se espera que el hospital esté ya a pleno rendimiento, ha rematado Darpón.
El Hospital de Urduliz ha pasado por distintas fases y proyectos, desde que el entonces departamento de Sanidad del Gobierno Vasco de Juan José Ibarretxe (PNV), con Gabriel Inclán como consejero, idease en 2007 levantar un nuevo centro en dicha zona.
El proyecto primigenio, de 2009, contemplaba la construcción de un centro de 33.000 metros cuadrados dotado con 160 camas y con un coste de 40 millones de euros.
Tras el acceso del PSE-EE al Ejecutivo de Vitoria, el consejero del ramo, Rafael Bengoa, lo modificó al alza en 2010, ya en plena crisis de la deuda de las administraciones públicas, y proyectó un centro de 36.000 metros cuadrados, con 216 camas.
Se estimó un coste de unos 60 millones de euros para su construcción y 18 millones más para su equipación, para un centro con el que dar servicio a 167.000 habitantes de la Margen Derecha de Bilbao a lo largo de 2013.
El centro que finalmente ha construido el Gobierno liderado por Iñigo Urkullu (PNV), con Jon Darpón como consejero de Salud, tendrá una superficie de 38.000 metros cuadrados, 148 camas (68 menos que el proyectado por Bengoa), dará servicio a unos 175.000 habitantes y ha costado hasta la fecha 59,4 millones de euros, de los cuales 6,7 millones se han gastado en equipamiento.
A esa cantidad habrá que añadir otros 8 millones de euros para dotar las plantas de hospitalización, a medida que se vayan abriendo, ha precisado, por último, el consejero vasco de Salud, quien ha mostrado su satisfacción por haber podido abrir una infraestructura de estas características "en los tiempos que corren".