Barakaldo - Los vecinos de Retuerto van a tener que esperar un poco más para ver cumplida una de sus peticiones: contar con un ambulatorio propio. Según confirma el PNV de Barakaldo, el municipio aún no ha cedido a Osakidetza el espacio en el que se habilitará el servicio. Así las cosas, el Gobierno vasco no ha podido comenzar la obra que convertirá en centro de salud dos de los pisos del bloque de viviendas construido por Eretza en el barrio.
Según los jeltzales, la culpa la tienen las diferencias que mantiene la sociedad municipal que levantó las viviendas y el Ayuntamiento barakaldarra. Y es que es Eretza quien debe ceder el espacio al Consistorio fabril para que este, a su vez, lo entregue a Osakidetza para que puedan comenzar los trabajos. Tal y como comentaron los técnicos de la sociedad al PNV, existen tres formas de hacerlo. Una de ellas, la elegida, consistía en ceder los locales valorados en medio millón de euros, a cambio de que la institución local redujera por ese importe la deuda que Eretza mantiene con el Consistorio barakaldarra.
El peligro de elegir esta opción es el retraso que podía ocasionar, tal y como está ocurriendo, llegando a generar “discrepancias” entre los técnicos municipales y los de Eretza.
“Es el PSE quien gestiona tanto el Ayuntamiento como Eretza, por lo que al PNV le resulta inconcebible que no sean capaces de ponerse de acuerdo”, critican. Así, piden al alcalde, Alfonso García, que “de las órdenes oportunas” para que ambas partes “solucionen las pegas que están retrasando” la obra. - T. R.