BILBAO. El tranvía que llegará en un futuro a Zorrotzaurre tendrá también una parada en Olabeaga. El concejal de Obras y Servicios, José Luis Sabas, se ha comprometido a negociar este iniciativa con la consejera de Transportes, Ana Oregi, de manera que los nuevos andenes se incluyan en la futura redacción del proyecto que tiene que elaborar el Gobierno vasco. Esta es una de la tres patas en las que trabaja el Ayuntamiento para mejorar la accesibilidad del barrio ribereño con el centro de la villa. Es la más lejana en el tiempo pero las otras dos se acometerán antes. Para la próxima legislatura el Ayuntamiento construirá un elemento mecánico (escaleras o rampas) y antes de que acabe el año se iniciarán las obras del nuevo acceso vial que incluirá un túnel en paralelo al actual paso estrecho bajo las vías.

Los vecinos de Olabeaga escribieron una carta en 2009 al concejal de Obras y Servicios en la que le pedían que "hagáis lo que estáis haciendo en los barrios altos de Bilbao. Queremos participar". Sabas y su equipo recogieron el guante y tuvieron varias reuniones en las que estuvieron entre 200 y 300 personas que realizaron otras tantas aportaciones.

"El objetivo es conectar a Olabeaga con el centro de la ciudad y recuperar los espacios públicos, todo ello manteniendo el criterio de identidad de la pequeña Noruega. Porque así, asegurábamos también nuestro proyecto de ciudad", resumió ayer José Luis Sabas.

A partir de ese momento se han colocado barandillas y escaleras, se ha acometido la conexión de la calle Urgozo y la urbanización del entorno de Pérjamo... La colaboración con Adif ha sido muy buena lo que ha permitido, por ejemplo, utilizar unos terrenos suyos para aparcamientos. Han sido pequeñas obras que han mejorado este barrio ribereño con gran identidad propia.

Ahora el Ayuntamiento se va a volcar la conexión con el resto de la ciudad. Lo más inmediato es la continuación del remodelado Camino de la Ventosa que se ha acometido con el nuevo San Mamés. Se ha diseñado un vial con aceras, que sustituirá al viejo paso estrecho de un solo carril, parte del cual transcurrirá en túnel y desembocará al lado del acceso actual a la zona de la ribera.

La inversión de este nuevo tramo viario será de 1,5 millones de euros. Sabas señala en este sentido que hay que trabajar con Adif, que "es un buen aliado". Las obras de aplanamiento comenzarán la próxima semana y el nuevo túnel está previsto que entre en funcionamiento antes del verano de 2014.

Después vendrá la conexión mecánica para solventar la altura existente entre la ría y la zona de la Escuela de Ingenierías Técnicas. El área está estudiando construir un doble elemento mecánico que permita conectar desde el muelle de la zona del bar Noruega hasta el estadio de San Mamés. Se trata de un trabajo complicado porque hay muchas edificaciones y terrenos privados. "Tiene gestión urbana, lo que hace que sea un proyecto más difícil, no es hacer un ascensor y colocarlo", indicó. El primer elemento se ubicaría sobre las actuales escaleras por encima de la calle Dique y concluiría en la calle Troca. El segundo sería un ascensor para salvar la última diferencia de cota hasta San Mamés.

En cuanto a la parada del tranvía, Sabas asegura que la consejera Oregi se ha mostrado sensible con este tema. "Es básico que el tranvía tenga una parada y que el puente sea una obra urbana y no un puente elevado como se había dicho hasta ahora". Esto supondrá un cambio en el proyecto que el Gobierno vasco había barajado hasta ahora.