Bilbao. Casi 16.000 vehículos diarios de media menos. Esa es la diferencia existente entre los antiguos accesos viarios de Sabino Arana, hoy en proceso de demolición, y la nueva entrada a Bilbao por Sabino Arana, que este mes ha cumplido medio año de vida.

Una reducción muy importante, de 60.571 vehículos de media cada jornada que utilizaron la antigua entrada sur en 2012 se ha pasado a 44.792 en la actualidad, lo que significa un 26% de tráfico menos por Basurto y que se ha tenido que distribuir por el resto de accesos que rodean la capital vizcaina.

Unas cifras que confirman las pretensiones que tenían la Diputación de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao de que los nuevos accesos asumieran un papel disuasorio y evitaran que esta entrada por el sur de la villa siguiera siendo un tapón viario en horas punta y jornadas problemáticas.

No hay que olvidar que, incluso a pesar de la caída del tráfico viario causada por la crisis económica en el último lustro y la competencia del metro y Bizkaibus, la entrada por los viaductos de Sabino Arana, seguía siendo el conducto que más coches y camiones admitía. Casi un 20% del total de los 326.000 vehículos que el año pasado entraron y salieron de Bilbao de media de lunes a domingo.

Con la nueva configuración viaria estrenada en mayo pasado, los conductores han buscado otras alternativas viarias temerosos de los atascos que, curiosamente, no se han producido a no ser por alguna incidencia especial, y del hecho de que la capacidad de los nuevos accesos es menor que los anteriores, casi un tercio de diferencia.

La reabierta entrada por Juan de Garai se ha llevado una buena parte de los vehículos que antes usaban Sabino Arana, aunque parece que no ha causado problemas de retenciones y atascos que los vecinos de las zonas limítrofes barruntaban una vez en la trama urbana.

Diferencias El análisis del primer semestre de actividad permite ya diferenciar los meses veraniegos de los de plena actividad y a los técnicos forales empezar a conocer cómo se han acostumbrado los conductores al cambio de accesos.

Así, si en junio, julio y agosto decreció el tráfico paulatinamente, 45.293, 41.914 y 36.009 vehículos de media diarios respectivamente, a partir de septiembre ya con todos los autobuses de los colegios en servicio y la actividad laboral normalizada, los guarismos crecen.

Mientras en septiembre fueron 46.758 vehículos, en octubre alcanzaron los 47.384 unidades cada jornada. Los accesos por San Mamés además tampoco han supuesto tapones en la recorrido urbano donde desembocan.

Los coches y camiones han entrado y salido bien a golpe de semáforo, con alguna retención más en las horas puntas, pero nada que no se produjera también en los viejos accesos de Sabino Arana.

Incluso la nueva configuración ha superado jornadas críticas como las que se generan cada vez que el Athletic juega en el estadio recién estrenado y hay que cortar el tráfico en su entorno. Tras la primera prueba superada el viernes 13 de septiembre, cuando el equipo estrenó el campo con un entrenamiento de puertas abiertas, el resto de las jornadas no han sido generadoras de problemas, incluso a pesar de que haya sido lunes la mayoría de las citas en San Mamés.

Según los datos a los que ha tenido acceso este periódico, desde el 18 de mayo, en que se inauguraron los nuevos túneles de acceso, hasta el 17 de noviembre pasado han utilizado los nuevos accesos un total de 8,13 millones de vehículos, una cantidad que desvela costumbres curiosas y lógicas de los conductores.

La más impactante es que los nuevos accesos son más utilizados para salir de la capital vizcaina que para entrar. En los seis meses analizados un total de 4,36 millones de vehículos abandonaron la ciudad por el recién estrenado nudo viario, mientras que los conductores que accedieron a la ciudad se quedaron en 3,77 millones. Es decir una diferencia de más de 580.000 vehículos.

Más salidas que entradas Este desfase demuestra que los automovilistas han seguido las instrucciones de usar la entrada a Bilbao más cercana a su destino final en lugar de acceder por este punto, como ocurría cuando los viaductos de Sabino Arana estaban activos.

Los datos delatan que los túneles que componen este acceso parece que atraen más a los que buscan salir rápidamente de la villa, sobre todo para los que circulan en dirección a Cantabria ya que el enganche con la autopista es mucho más veloz que antes.

De momento, no están diferenciado el tráfico pesado en este balance, pero la diferencia no será mucho mayor del 4% que se registraba el pasado año por Sabino Arana ya que estos tránsitos están protagonizados casi en su integridad por los cientos de autobuses que entran y salen a diario de la cercana estación de Termibus.

Lógicamente, los domingos son los días donde más tranquilidad se ha respirado en la calle Juan Antonio Zunzunegi, la arteria urbana que recibe y despide a los usuarios de los nuevos accesos. La jornada con menos tráfico fue el domingo 11 de agosto en la que entraron 11.194 vehículos y salieron 11.724, es decir 23.000 circulaciones.

Por contra la jornada con tránsito más intenso fue el 30 de octubre, un jueves víspera de Todos los Santos que se unía a un fin de semana y al hecho de ser primero de mes. En consecuencia, mucha más movilidad que se reflejó en 59.251 vehículos, de los que casi 31.000 salieron y 28.223 accedieron al centro.