Sopelana. Sopelana iniciará en los próximos meses el refuerzo de sus instalaciones deportivas con una batería de actuaciones en el polideportivo de Urko. La intervención comenzará este mismo mes de agosto con el vallado del perímetro exterior para cerrar la entrada de coches a la noche. La reforma de los accesos se intensificará a partir de septiembre con la creación de un pequeño aparcamiento de refuerzo para los fines de semana a la entrada del complejo.

La remodelación de la entrada permitirá al Ayuntamiento atajar la problemática existente a la noche por la facilidad de acceso al aparcamiento interno, lo que ha convertido a Urko en un escenario habitual de botellón y carreras de coches. A este respecto, Josu Landaluze, concejal de Obras y Servicio y teniente de alcalde, admite las molestias vecinales por el uso incontrolado del espacio.

Así, a los ruidos se le sumaba la suciedad generada por las cuadrillas que permanecía las mañanas del fin de semana coincidiendo con las competiciones deportivas. "Hay un tránsito increíble de deportistas y padres y los servicios de limpieza no llegaban a tiempo porque empiezan por el centro urbano", señala.

Por este motivo, apuesta por el cierre nocturno para "mantener el orden" en el recinto. La medida se complementa con la reforma del aparcamiento interior con la implantación de un murete de hormigón de 40 centímetros de altura a modo de barrera. "Va a ser imposible hacer el loco", destaca Landaluze, que recalca que la reforma obligará a circular a una velocidad moderada en el parking.

Al margen de los desórdenes, el Ayuntamiento facilitará la afluencia a las instalaciones los fines de semana con la construcción de un pequeño aparcamiento de apoyo con 35 plazas frente al edificio de recepción. Ambas obras se realizarán conjuntamente, aunque el Ayuntamiento acompasará su desarrollo para prevenir las molestias a los usuarios.

El Ayuntamiento también aprovechará la vuelta de las vacaciones de verano para iniciar la actividad del centro de recepción, una instalación multiusos a la entrada del polideportivo de 300 metros cuadrados que alberga un gimnasio y una sala para actividades dirigidas. Los responsables afrontarán los últimos preparativos durante la parada técnica de las piscinas. Así, el Ayuntamiento ultima la modificación del contrato a la empresa adjudicataria de la gestión.

Este edificio, que en el futuro acogerá un sistema de control de entrada de usuarios mediante tornos, mejorará las prestaciones del resto de equipamientos deportivos existentes. "Las instalaciones van a trabajar a pleno rendimiento y sin listas de espera", destaca.

La puesta en marcha del edificio de recepción tendrá un beneficio directo para las instalaciones de las piscinas con la ampliación del gimnasio existente. Esta superficie adicional procederá de la supresión de la sala polivalente cuyas actividades se desplazarán al nuevo edificio.

El Ayuntamiento ha dilatado este plan de mejora por causas presupuestarias aplazando la puesta en marcha de nuevas instalaciones hasta el próximo año. Así, a partir de la primavera de 2011 empezará a ocupar la explanada central entre los pabellones y el edificio de recepción con la construcción de las dos primeras pistas de pádel.

Landaluze baraja una cubierta para las dos canchas para cubrir mejor la creciente demanda de este deporte. "Hemos visto que las pistas de Getxo y Barrika están saturadas", señala. El Ayuntamiento dejará para una segunda fase, presumiblemente para 2012, la construcción de una pista multideporte y un campo de hierba artificial de fútbol-7.