Barakaldo pone coto a las txosnas en fiestas
El Consistorio aprueba una norma que suspende tres años a las que cometan infracciones muy graves
Barakaldo. El Ayuntamiento de Barakaldo aprobó ayer en pleno una nueva ordenanza municipal que regulará la actividad de las txosnas durante las fiestas patronales y otras celebraciones similares. La nueva normativa, que salió adelante con el voto favorable de PSE, PNV y PP, recoge los derechos y deberes que deben cumplir este tipo de espacios festivos, así como las sanciones que la administración local puede imponer por el incumplimiento de esta normativa. Las tipificadas como más graves podrían llegar a resolverse, además de con una sanción económica, con la prohibición de volver a instalar la caseta hasta un periodo máximo de tres años.
El concejal de Cultura, Carlos Fernández, explicó al final de la sesión que la Ordenanza Municipal Reguladora de la Adjudicación y Funcionamiento de Txosnas "viene a poner mayor certidumbre legal sobre todo un catálogo de buenas prácticas que, en mayor o menor medida, ya se venía llevando a cabo en los últimos años". El texto, que ha adoptado como base el modelo de norma elaborado por Eudel, legisla aspectos como las condiciones técnicas, higiénicas y de seguridad que deben cumplir las txosnas durante el desarrollo de su actividad.
Dentro de la parte dispositiva, el documento aborda cuestiones a menudo polémicas, como los horarios de cierre, los precios y los niveles de ruido. En este último caso, el Consistorio baracaldés ha establecido que hasta medianoche el volumen máximo permitido para la música será de 95 decibelios, cifra que descenderá hasta los 80 decibelios a partir de ese momento y hasta la hora de cierre.
La ordenanza premia también su participación en el programa festivo y obliga a usar tanto el castellano como el euskera en los rótulos y avisos. Asimismo, prohibe la exhibición de carteles y símbolos que atenten contra la dignidad de las personas, apoyen el terrorismo y puedan hacer peligrar con ello la convivencia o la normalidad de los días festivos.
El incumplimiento de este último artículo será considerado una infracción muy grave penalizada con una multa de hasta 3.000 euros, la revocación de la autorización concedida y la prohibición de la instalación o utilización de la txosna durante un periodo máximo de tres años. En los incumplimientos graves, la sanción será de hasta 1.500 euros o hasta dos años sin permiso, mientras que en las leves la multa será de hasta 750 euros o hasta un año sin autorización.
Antes de aprobarla en pleno, el Ayuntamiento presentó el borrador a los colectivos y abrió un periodo para la aportación de ideas. Fernández indicó ayer que al final se han aceptado casi la mitad de las 50 enmiendas presentadas. Cuatro de ellas han sido introducidas por el PNV, que ha tratado de adaptar el modelo de Eudel "a la realidad de las txosnas de Barakaldo", tal como comentó la portavoz del partido, Amaia del Campo.
Durante la sesión plenaria, Del Campo instó al equipo de gobierno a adaptar la normativa urbanística al Código Técnico de la Edificación del Ministerio de Fomento con el objetivo de que las comunidades de vecinos puedan instalar ascensores en huecos de escalera de 80 centímetros. La formación nacionalista había presentado esta iniciativa como una moción pero el alcalde la transformó en ruego.