Han pasado más de 24 horas desde que el doble terremoto sacudiese Venezuela pero la preocupación continúa en Bilbao como si los dos seísmos de magnitud 7,2 y 7,5 –con 39 segundos de diferencia entre ambos– acabasen de suceder hace escasos minutos. "Llevo dos noches sin dormir", confiesa Maikol a las puertas del Consulado de Venezuela en la capital vizcaina.

En su caso, ha llegado desde Asturias a la villa con la intención de "tramitar un pasaporte", aunque no puede evitar manifestarse sobre lo que está sucediendo en su país: "Tengo a mis padres y a una hermana allí en Caracas, en La Pastora, una zona que se ha visto bastante afectada. Sabemos que la situación es bastante crítica".

Con la bandera a media asta por el terrible suceso que ha conmocionado al mundo y todavía a la espera de saber cuál es la tragedia humana de esta situación –se superan ya las 200 personas fallecidas y 4.300 heridas–, venezolanos como Yionna Hernández han acudido al consulado con una sensación que no saben describir. "Tenía a uno de mis mejores amigos desaparecidos; gracias a Dios apareció y pude hablar con él", expresa Hernández al borde de las lágrimas. La parte positiva es que ha hablado con su familia. "Ellos están bien", asegura aliviada.

"Hay estructuras que están muy débiles"

En su caso, ha acudido al consulado "por iniciativa propia" para saber de qué manera pueden colaborar. Apunta que la comunidad de Bilbao no es igual de grande que la de Madrid o Barcelona. "Creamos ayer –por el jueves– un grupo con unas chicas que están en Venezuela. Ya vamos avanzando las 100 personas y se han superado los 1.000 euros", explica. Yionna Hernández manifiesta que desde Venezuela "dicen que no hay nada, que se necesita de todo. Hay mucha gente que sigue bajo los escombros, pero no hay las herramientas necesarias para sacarlos. Esto es algo que va a ser de muchos días".

Desde primera hora de la mañana de este viernes, decenas de venezolanas y venezolanos están acudiendo al consulado de su país en la capital vizcaina, con la gran preocupación en el cuerpo sobre sus seres queridos y con la intención de conocer la información más actualizada. Todos ellos piden que no sean solo los venezolanos que viven en Bilbao los que se vuelquen con su país, sino que "los vascos también lo hagan". "Aunque el sismo ya pasó hay estructuras que están muy débiles y caen por sí solas entonces esto genera el temor de que la situación grave no ha terminado. Todavía puede colapsar algún edificio", apunta Maikol.

Con un día de por medio, la comunicación directa con sus familiares está siendo la tarea más complicada para aquellos venezolanos que viven en Bizkaia. "Por mi parte no he corrido con la desgracia de perder a algún familiar o amigo, de momento", manifiesta Maikol, quien subraya que la comunidad venezolana está "recogiendo todo lo que podamos: alimentos, medicamentos, para tratar de mandar cosas a Venezuela porque es necesario".

"La situación sigue siendo la misma"

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La cónsul de Venezuela en Bilbao, Glenna del Valle Cabello, ha atendido a los medios de comunicación presentes en la mañana de este viernes en el Consulado. "La situación sigue siendo la misma. La prioridad es salvar vidas. Se ha solicitado la ayuda internacional porque no tenemos suficientes rescatistas y hay zonas que están devastadas", ha explicado del Valle Cabello, que ha sentido el apoyo "de las instituciones y el pueblo vasco".

Para aquellas personas que no hayan podido ponerse en contacto con sus familiares debido a las interrupciones de electricidad y comunicaciones tras los terremotos, el Consulado de Venezuela en Bilbao ha habilitado un teléfono especial, el +34 639 15 47 52, para atender todas las consultas relacionadas con la emergencia sísmica que ha sacudido el país latinoamericano. "Estamos recibiendo llamadas de todo tipo", apuntan.