El nuevo presidente de Bilbao Metropoli 30, Tomás Olano, participó ayer en su primer acto oficial desde que asumió el cargo. Fue en la presentación en sociedad del nuevo plan estratégico de la asociación en la que la alianza de agentes públicos y privados ha plantado la semilla que ha configurado durante tres décadas y media el urbanismo sostenible que germina en el entorno de la ría.
¿Se puede hacer más en el desarrollo de la principal área metropolitana de Euskadi y el norte peninsular? Es una pregunta planteada hace unas semanas por DEIA en la primera entrevista de Olano tras asumir el cargo. "Siempre se puede hacer más", fue su respuesta. Y ayer insistió en esa idea: “El Bilbao Metropolitano ha demostrado que las ciudades y regiones pueden reinventarse; lo hicimos una vez y ahora toca hacerlo de nuevo”.
Una ciudad para visitar, vivir y trabajar
La ciudad gris, industrial, ha dejado paso a un entorno que compatibiliza desarrollo económico, atracción de turismo y confort para sus habitantes. Es el momento de dar un paso más y avanzar hacia un otro escenario, "la segunda reinvención", en palabras de Olano. Las claves están en la hoja de ruta que se ha marcado Bilbao Metropoli 30 de aquí a 2050. Una base que, previsiblemente, se ajustará en función de las claves de cada ciclo.
"Lo primero que voy a hacer es reforzar los vínculos entre las 140 entidades asociadas, para que BM30 sea el lugar donde conectemos a quien tiene un problema con quien le puede dar la solución"
En el acto, celebrado en la Universidad de Deusto, también se han presentado también la Memoria Anual 2025 y el Plan de Gestión 2026, que enciende la mecha para el nuevo proyecto de ciudad.
En la reflexión estratégica con el horizonte de 2050 han participado más de 200 representantes de las entidades asociadas y expertos internacionales. “La conclusión es clara: Bilbao tiene el potencial y la obligación de aspirar a convertirse en una metrópoli europea de primer orden en el Arco Atlántico, con una influencia asimilable a la que ejercen ciudades como Copenhague, Helsinki o Ámsterdam”, manifestó Olano.
Ese objetivo, explicó el presidente de Bilbao Metropoli 30, debe asentarse en dos líneas básicas de actuación, una local y otra a nivel internacional. En el ámbito doméstico, es necesario reforzar el papel de la ría como "eje vertebrador de todo el área metropolitana para que sea protagonista de la vida, la cultura, la movilidad y la sostenibilidad en esta nueva fase".
De puertas afuera, los agentes que suman fuerzas en Bilbao Metropoli 30 deben impulsar "la constitución efectiva del Bilbao Metropolitano como Hub Euro-Atlántico, convirtiendo la metrópoli y su entorno en una plataforma de conectividad, innovación e influencia a nivel continental".
Apuesta de país
La organización que dirige Tomás Olano considera que esos objetivos generales requieren de “cuatro palancas de cambio: talento, inversión, innovación y cultura, sobre una sólida base de cohesión social".
“Debemos movilizar estas cuatro fuerzas de manera decidida, no como departamentos estancos, sino como un ecosistema integrado que se retroalimenta y que genera atracción, dinamismo y proyección internacional”, aseguró el nuevo presidente de Bilbao Metropoli 30.
Reforzar la colaboración
Precisamente, para dinamizar ese escenario de colaboración, Tomás Olano aseguró que no llega "al cargo con recetas mágicas, pero sí con la convicción de que las mejores soluciones nacen cuando las personas adecuadas trabajan juntas con una visión compartida".
Por este motivo, el primer paso que se ha marcado el nuevo presidente es "reforzar los vínculos entre las 140 entidades asociadas, para que BM30 sea el lugar donde conectemos a quien tiene un problema con quien le puede dar la solución”.