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Bilbao no asumirá inversiones que se limiten únicamente a la celebración del Mundial 2030

El Ayuntamiento revela que las condiciones de la FIFA son "exageradas" e incluyen transporte público gratuito y adaptaciones en San Mamés

Bilbao no asumirá inversiones que se limiten únicamente a la celebración del Mundial 2030Borja Guerrero

Lo dijo el alcalde, Juan Mari Aburto, y lo ha vuelto a reiterar este jueves la concejala de Desarrollo Económico, Comercio, Turismo y Empleo, Kontxi Claver: "Queríamos y queremos el Mundial 2030 pero no a cualquier precio". Por eso, las cinco instituciones vascas que impulsan la candidatura conjunta de Bilbao y Donostia han establecido líneas rojas a las condiciones que la FIFA exige a las ciudades anfitrionas; entre ellas, que las inversiones que sean necesarias vayan más allá del evento deportivo y dejen un "legado" en la ciudad. Advirtiendo de la "confidencialidad" que exige la federación internacional en el proceso, Claver ha revelado que los requerimientos son "exagerados" e incluyen, entre otros, transporte público gratuito durante la celebración del evento e inversiones en el estadio de San Mamés.

La responsable municipal ha comparecido en comisión, a petición de Elkarrekin Bilbao, para informar sobre la candidatura como sede del Campeonato Mundial de Fútbol 2030, así como los pormenores de las exigencias de la FIFA para celebrar ese evento en la villa. Lo ha hecho, al menos en parte, obligada por las "cláusulas de confidencialidad" que exige la federación internacional en el proceso. "Parte de la documentación intercambiada forma parte de un procedimiento abierto y está sometida a compromisos de confidencialidad y obligaciones de reserva que las instituciones hemos de respetar", ha advertido al resto de concejales, lo que "limita el nivel de detalle con el que podemos trasladar determinadas cuestiones". Eso sí, "no elimina nuestro deber de dar cuenta de la orientación general del trabajo que estamos realizando".

No es ningún secreto que la FIFA establece exigentes condiciones a las ciudades que vayan a acoger partidos del mayor evento futbolístico internacional, tanto en los propios estadios como a nivel de infraestructuras, servicios y seguridad en las ciudades. "Cuando hablamos una sede mundial no estamos hablando únicamente de dónde se juegan los partidos; estamos hablando de un proyecto de ciudad, de movilidad, de alojamiento, de seguridad, de conectividad, de espacios auxiliares, de experiencia de visitantes, de operación urbana, de colaboración institucional, de servicios públicos...", ha enumerado Claver.

"No son obstáculos"

Pero ante ellas, el Ayuntamiento también ha marcado una serie de condicionantes a la FIFA "no porque exista oposición al proyecto ni porque no creamos en esa oportunidad", ha advertido la concejala, "sino porque tenemos la obligación de entender exactamente qué compromisos serían permanentes y cuáles temporales, qué inversiones generarían legado, qué actuaciones mejorarían la ciudad, qué costes serían razonables, qué compromisos serían compatibles con nuestro modelo urbano y qué cuestiones requieren todavía una mayor definición". No son obstáculos, ha dejado claro, "sino herramientas de gestión responsables. Tenemos ambición, sí, pero también criterio de defensa de los intereses de la ciudadanía".

Por ello, no han "aceptado automáticamente todas las condiciones" de la FIFA. "Bilbao tiene acreditada capacidad para organizar grandes eventos internacionales". La cuestión es ver si el proyecto de ser subsede del Mundial "encaja en el modelo de ciudad que queremos y en qué condiciones puede resultar positivo para Bilbao".

De esta forma, el Ayuntamiento quiere garantizar que las inversiones que se tengan que realizar con motivo de la celebración de los partidos "tengan utilidad más allá del propio evento", esto es, que no se limiten únicamente al Mundial; que los costes asociados sean "proporcionados y sostenibles"; preservar su capacidad de decisión en aquellos ámbitos que formen parte de sus competencias, y que el evento sea compatible con el "funcionamiento ordinario de la ciudad y la vida cotidiana de la ciudadanía". También se ha exigido que el euskera tenga "el tratamiento adecuado" dentro de una celebración deportiva de estas características. "No le puedo dar más concreción porque aún estamos negociando. Ellos vinieron con unas condiciones que intentamos negociar porque consideramos que son exageradas", ha respondido a las preguntas de la coalición morada.

Otro de los ámbitos en los que el Ayuntamiento de Bilbao está negociando con la FIFA se refiere al transporte público, que al parecer debe ser gratuito para todos los aficionados que tengan entradas para los partidos. "¿Cree que sería realmente aceptable que se pusiera transporte free para todo el mundo que venga?", ha planteado Claver al concejal de Elkarrekin Bilbao, Xabier Jiménez. Aunque no ha detallado más este requisito, sí ha sido uno de los condicionantes establecidos, por ejemplo, en Zaragoza.

Inversiones en San Mamés

La concejala también ha revelado que el estadio de San Mamés requeriría "inversiones" para poder acoger los dos partidos que le corresponderían como sede, pese a que cumple con los requisitos de capacidad. El estadio bilbaino cumple holgadamente con los 40.000 asientos mínimos exigidos para la fase de grupos y las eliminatorias hasta octavos de final. La FIFA reclama además un área de servicios preferentes para afiliados comerciales que equivale al 8% del aforo total o a un mínimo de 4.000 asientos para los partidos del grupo local y octavos de final, exigiendo además que al menos el 30% de estos asientos preferentes se distribuya en palcos. Asimismo, se debe habilitar una tribuna VIP exclusiva que disponga de un mínimo de 700 asientos para los partidos de la fase de grupos y de 800 para los octavos de final, con la particularidad de que estas butacas especiales deben contar con una anchura mínima de 60 centímetros para garantizar la comodidad de las autoridades.

Los grupos que sustentan al Gobierno municipal, PNV y PSE, han destacado la "responsabilidad" con la que están actuando las instituciones vascas, y en concreto el Ayuntamiento de Bilbao, en este proceso. "En pleno proceso de negociación se debe guardar la debida prudencia y será una vez finalizada esa negociación, para bien o para mal, cuando se podrán poner las cartas sobre la mesa", ha reconocido Asier Abaunza, quien también ha aplaudido la defensa de los intereses de Bilbao "por encima de todo". Por su parte, Nora Abete ha reconocido que hubiera "preferido una sede única" en San Mamés "porque supondría un mayor impacto y proyección internacional", aunque ha valorado "positivamente" la candidatura conjunta. "Bilbao ha demostrado que tiene capacidad para atraer y organizar grandes eventos pero toda celebración tiene implicaciones para los ciudadanos. Entiendo que las reservas que se han puesto sobre la mesa lo son para todos los que vienen a la ciudad", ha expresado, confiando en que el Mundial sea "sostenible, con un impacto positivo".

Falta de transparencia

Desde la oposición se ha acusado al Gobierno municipal de "opacidad" en la negociación con la FIFA. "La democracia necesita transparencia; si no, no es democracia", ha criticado Xabier Jiménez a la concejala de Desarrollo Económico, Comercio, Turismo y Empleo. "No sé qué están negociando con la FIFA ni cuáles son las líneas rojas reales para ver si esta embarcada nos merece o no la pena", ha reclamado. "Que una entidad esté imponiendo unas cláusulas de confidencialidad y de secreto a una institución democrática es algo inédito en Bilbao; los vecinos tienen derecho a saber hasta dónde está dispuesto a llegar el Ayuntamiento".

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EH Bildu ha lamentado la "improvisación" con la que están actuando las instituciones vascas, "sin un trabajo en común", y ha considerado que las decisiones "no se toman en el Ayuntamiento sino en la sede de algún partido político", en palabras de Xabier Fernández. "Todos los eventos no son iguales y no afectan de manera igual a la ciudadanía, ni tienen el mismo impacto en la economía; Montreal y Chicago dijeron no al Mundial por las condiciones leoninas que les imponía la FIFA", ha recordado el concejal.

En una línea argumental similar, la portavoz del PP, Esther Martínez, ha acusado al Ayuntamiento de estar "sometido al bunker de Sabin Etxea", razón por la que "han tenido que montar un castillo de excusas". Ha lamentado que Bilbao "no tenga voz propia" al haber "supeditado" los intereses de la ciudad "primero a lo que dijo el alcalde de Donostia y después a lo que dijo la diputada general. Son incapaces de defender nuestra ciudad". Tras afirmar que "las condiciones estaban establecidas desde el principio", Martínez ha echado la mirada atrás para recordar que Bilbao ya fue sede en el Mundial de 1982. "A ver si lo que fuimos capaces de hacer hace casi medio siglo no lo podemos hacer ahora", ha cuestionado.