Otro de los puntos calientes en el desarrollo de este plan estratégico Hezkuntza Eraiki 2030 será Zorrotzaurre, el último gran espacio expansivo para Bilbao que será compartido por viviendas, oficinas, comercios y equipamientos públicos y privados, tanto sanitarios como educativos.
Ahí está previsto, entre otros, la construcción de una Ikastola Pública Integrada (IPI) para menores de entre de 2 y 16 años, tras la cesión del suelo necesario por parte del Ayuntamiento de Bilbao.
Pendiente de reparcelación a lo largo de este periodo de tiempo quedaría el proyecto para implantar un centro de Formación Profesional en la zona. Y para ubicar servicios vinculados a la innovación educativa (HeziLab, BiziLab y Tknika Bizkaia) en el entorno de la fábrica de Artiach se han presupuestado 1,8 millones de euros.
Conectar con las necesidades
De este modo, tal y como valoraba la consejera Begoña Pedrosa, “la educación se integra como uno de los elementos estructurales del nuevo barrio”. “No se trata solo de levantar un edificio sino de hacer comunidad, garantizar la cohesión social y ofrecer oportunidades a todos los ciudadanos”, subrayó hace algo más de un mes, cuando compareció en compañía del alcalde de la villa, Juan Mari Aburto, para dar cuenta del acuerdo entre ambas instituciones para la cesión de esa parcela de 7.000 metros cuadrados.
Y es que en esa panorámica que dibuja el Departamento se pone el énfasis en que las infraestructuras educativas no son simplemente edificios; deben dejar de responder a esa visión pasado para transformarse en entornos que influyen en la motivación del alumnado. “Estamos creando infraestructuras que educan, que cuidan y que conectan con las necesidades reales de nuestro tiempo”, insistía Pedrosa.