El bullicio característico de los martes en el Mercado de La Ribera de Bilbao se ha transformado en un silencio sepulcral debido a la huelga del 17M. Los carteles de la convocatoria de huelga, esparcidos por los suelos, son el único rastro de una actividad que este martes brilla por su ausencia. La imagen del recinto es de una parálisis casi total: pasillos desiertos, luces tenues y la gran mayoría de negocios de carne, pescado y fruta con el cierre echado.

Para los pocos comerciantes que han decidido abrir, la jornada no tiene nada que ver con un día de venta ordinario. La sensación de desolación en el ambiente ahuyenta incluso a los compradores más fieles. A penas cinco son los comercios que han dejado sus persianas a medio cerrar en la mañana de este martes.

"Un día triste y sin ventas"

Sergio, de la Charcutería Echevarria, es uno de los pocos que mantiene su puesto operativo, aunque reconoce que el panorama es desolador. "Está todo cerrado hoy. No hemos vendido casi nada; de hecho, hoy no hemos abierto con el objetivo de vender", admite mientras aprovecha la falta de público para adelantar tareas internas.

Cierre de persianas en el Mercado de La Ribera durante la jornada de la huelga del 17M Koldo Villanueva

Según explica Sergio, el efecto visual del cierre masivo es inmediato en el consumidor: "La gente entra, ve que está todo cerrado, que esta todo triste y se va". Un martes, que suele ser una jornada "medianamente fuerte" en el calendario semanal del mercado bilbaino, se ha convertido este martes en un día de mantenimiento. "Estamos embutiendo chorizos y preparando producto. Es un día más de preparación de todo lo que es el tema del producto que de atención al cliente", añade.

Pedidos en pasillos vacíos

En otro punto del Mercado, Marisol, de la Charcutería Garbiñe Renedo, coincide en la lectura negativa de la jornada. Para ella, la huelga supone un freno en seco a la actividad económica del puesto. "Para nosotros es una pérdida de ventas. Yo estoy preparando pedidos y demás, pero no hay apenas clientes", comenta resignada ante la falta de afluencia.

El Mercado de La Ribera esencial para el día a día de los bilbainos Gaizka Portillo

El éxito de la convocatoria del 17M en el Mercado de la Ribera es indiscutible desde el punto de vista del seguimiento. Sin embargo, para los pequeños autónomos que ven cómo sus mostradores permanecen vacíos, el día se traduce en horas de trabajo a puerta cerrada, procesando un género que en esta jornada, no tiene quien lo compre.

El Mercado de La Ribera espera ahora recuperar su pulso habitual tras una jornada en la que el eco de los cierres metálicos ha sido el único protagonista. Para el Mercado, este martes no ha sido un día de balanzas ni de trato directo con el vecino, sino un paréntesis obligado de persianas bajadas y luces tenues.

Un mercado actualizado

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Son muchos los pequeños comercios que han implantado las nuevas tecnologías para facilitar al cliente el acercamiento a sus locales. El Mercado de La Ribera se convirtió hace menos de un año en el primer mercado del Estado en ofrecer un chat de Inteligencia Artificial que responde consultas sobre los horarios de apertura, información de los puestos o precios.

El modelo se desarrolló por la empresa digital donostiarra Otter Digital, que hace uso del soporte de ChatGpt y el modelo Latxa para responder también en euskera. La funcionalidad del sistema se basa en responder a las consultas de los usuarios a través de un número de teléfono, mediante la aplicación de Whatsapp.