El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, repasa los temas más importantes de la ciudad justo antes de ausentarse durante unos meses para someterse a una operación de cadera.

 Mañana se somete a la tercera operación de cadera. Lo más importante indudablemente es la salud, pero ¿se ausenta tranquilo? Lo digo porque puede que en estos meses se conozcan los candidatos para las elecciones 2027 y es reciente la polémica por la identificación de los detenidos. 

La verdad es que cualquier momento, siendo alcalde de Bilbao, es raro. No sé si por suerte o por desgracia, me han tocado otras operaciones como alcalde, también de cadera y de un tumor duodenal. La salud es algo que me ha acompañado o la falta de salud a veces, estos años. Por lo tanto, cualquier momento era raro y ahora, la verdad es que me encuentro con mucho dolor, tengo una limitación ya cada vez más importante. Voy a afrontar esta operación desde la tranquilidad de que en el Ayuntamiento no hay nada que se vaya parar. Tanto Amaia Arregi como el resto del equipo van a seguir con los proyectos que tenemos. Hemos preparado bien este momento y estoy tranquilo.

Con la polémica sobre la identidad de los detenidos, ¿se ha sentido cuestionado por el partido? 

Lo que he sentido es que en un momento determinado se toma una decisión absolutamente diferente a la que durante muchos años se había tomado por el conjunto de las instituciones y por lo tanto hay un cambio, un cambio relevante. Yo analizo esa situación y llego a la conclusión de que en Bilbao no podemos cambiar. Tenemos algo muy valioso en Bilbao, o yo por lo menos lo siento y lo veo así, que es un pacto entre varios partidos políticos en el ámbito de la seguridad, creo que todavía es más importante. Para mí era primordial preservar ese pacto. Y es lo que he intentado hacer y lo que he intentado explicar. Es verdad que antes de que yo me explicara se ha hablado de mí, más de lo que a mí me hubiera gustado, pero yo a estas alturas puedo decir con toda la tranquilidad que primero; he sido siempre leal al PNV, está en mi historia; segundo, que soy leal al PNV y tercero, que seguiré siendo leal al PNV. Pero tengo que ser leal también a los bilbainos y bilbainas. Soy el alcalde de todos los bilbainos y las bilbainas y creo que en ese sentido se merecen que un acuerdo adoptado entre todos los partidos políticos, menos el Partido Popular en este segundo mandato, sea algo a lo que el alcalde le dé valor y algo por lo que el alcalde siga trabajando. Y eso es lo que hoy quiero trasladar. A partir de ahí, nosotros vamos a seguir trabajando por la seguridad. Y lo vamos a hacer con todo el haínco porque además entendemos que la seguridad cada vez es más un objetivo compartido con la ciudadanía, las otras policías, compartido con otras instituciones, compartido con la justicia.

En la reunión que tuvo con Aitor Esteban en la que trataron sobre este tema, ¿entendió su postura?

Yo lo que puedo hablar es de la sensación que tengo. La pregunta habría que hacérsela a él para no equivocarnos.

¿Y qué sensación tiene?

Mi relación con Aitor es una relación buena desde hace mucho tiempo. Nos conocemos, sabemos de nuestras formas de pensar en muchas cosas. Y yo lo que percibí hablando con él tranquilamente los dos solos es que él entendía la situación especial en la que se encuentra Bilbao.

¿Cree que el Ayuntamiento ha sabido comunicar bien a la ciudadanía la realidad de la seguridad? ¿cómo se explica esa diferencia entre datos y percepción?

Podríamos hacernos varias preguntas: si el Ayuntamiento ha sabido comunicar, si lo hemos hecho bien, si se ha recogido bien cuando hemos comunicado. Nosotros no solo no ocultamos los datos sino que llevamos varios años haciendo tres estudios demoscópicos al año para conocer la realidad. Yo creo que lo que hay que trasladar es que el Ayuntamiento tiene un objetivo claro, una prioridad clara y esa prioridad es mejorar la seguridad de Bilbao. Y por eso trabajamos cada día. 

¿Cuáles son las medidas concretas que se van a adoptar para disminuir esa sensación de inseguridad?

Abrimos una nueva comisaría en el barrio de Santutxu, tenemos otra tanda de personas formándose en Arkaute. Vamos a seguir manteniendo esa plantilla de 900 policías para tener presencia en la calle. Vamos a seguir con nuestros estudios demoscópicos pulsando la opinión de la ciudadanía porque nos preocupa mucho saber cómo se sienten y vamos a hacer algo muy importante: el concepto de seguridad a veces tiene que ver con la falta de iluminación, con una sensación de dejadez, de suciedad, otras veces tiene que ver con situaciones de vulnerabilidad o de pobreza que vemos en el entorno. Y esto quiere decir que las áreas que trabajan todos estos conceptos: acción social, urbanismo, obras y servicios, tenemos que trabajar juntos. La seguridad no es un concepto aislado, cada vez más es un concepto integral, que tiene que ver con estas cuestiones que afectan a la convivencia y lo queremos afrontar desde esa línea de actuación. Queremos que la ciudadanía tenga bien claro que en Bilbao te detienen, en Bilbao te juzgan y en Bilbao te condenan, que no haya la más mínima sensación de impunidad y este es un grito que lanzamos para que todo el mundo lo recoja y todo el mundo trabajemos en la misma dirección para evitar esa sensación de impunidad. En Bilbao quien la hace la paga.

Ha reclamado en más de una ocasión que la justicia sea contundente porque es verdad que otro de los datos que apunta el estudio de seguridad es que son más los reincidentes. El que lo hace la paga, pero la paga poco porque lo vuelve a hacer otra vez. 

En Bilbao de 1.600 personas que fueron detenidas en el 2025 por la policía municipal, 275 han sido reincidentes. Por eso valoramos muy positivamente ese cambio normativo del Código Penal que se ha aprobado en el Congreso de los Diputados para hacer que la reincidencia tenga consecuencias penales. 

Bilbao atraviesa una situación complicada con la vivienda. El alquiler es muy escaso, hay poco más 200 viviendas únicamente con posibilidad de alquiler, y los precios de compra son elevados. ¿Asume el Ayuntamiento cierta responsabilidad en esta situación?

Es una responsabilidad compartida, sin ninguna duda. La competencia de vivienda está repartida entre los ayuntamientos y el Gobierno Vasco y como competencia que tenemos y que ejercitamos, evidentemente es una parte de nuestra responsabilidad. 

 ¿Qué medidas concretas pueden ponerse en marcha desde el ámbito municipal para aumentar la oferta de vivienda asequible?

Hemos dado los pasos necesarios para que Bilbao sea declarada zona tensionada. Estamos poniendo suelos a disposición del Gobierno Vasco para que se lleven a cabo esos proyectos de construcción de vivienda. Estamos poniendo en marcha programas que tienen que ver con el arraigo, en el caso de Otxarkoaga, programas que tienen que ver con viviendas intergeneracionales, de jóvenes que comparten vivienda con personas mayores. Estamos poniendo diversos medios en aras de mejorar la situación de la vivienda. Sigo pensando que algo muy importante para mejorar la situación de la vivienda que es que los salarios de las personas jóvenes sean dignos y que permitan el acceso a la vivienda. Esto me parece importante. Si una persona tiene vivienda y trabajo, esa persona, si además tiene un entorno social adecuado, está integrada con pleno derecho en la sociedad en la que vivimos. Eso es por lo que tenemos que trabajar. Las políticas de vivienda, a mi modo de ver, necesitan consensos amplios y que no estén al albur de cambios políticos. Aquí sí que sería necesario de verdad un pacto por la vivienda que haga que todos caminemos en la misma dirección y que tengamos claro cuál es el horizonte al que queremos llegar. Por eso creo que algunas cosas que se están haciendo, la modificación de la ley de medidas urgentes que ha sido aprobada en el Parlamento Vasco, va a agilizar plazos, trámites y todo eso es muy importante, porque la vivienda está muy ligada al urbanismo y la gestión urbanística muchas veces es muy farragosa y muy complicada.

Esta semana el Gobierno Vasco anunciaba una medida para hacer viviendas en los tejados, es una manera de recrecer la ciudad. ¿Esto son soluciones estructurales o parches puntuales?

Tenemos que ser muy honestos, sobre todo con las personas vulnerables y con la gente joven. El problema de la vivienda no lo vamos a solucionar el año que viene. El problema de la vivienda, como le decía antes tiene muchas aristas, hay que trabajar por muchos flancos y este es uno más. Este es uno más que con la nueva ley se permite recrecer los edificios que ya están construidos y eso es lo que en Bilbao también pretendemos que el gobierno vasco también lo haga. Es una parte más de una solución. Yo no diría un parche. No podemos decir que esta va a ser la solución, pero puede ser un trocito más de la solución.

La presión vecinal creo que supera a la de otras ciudades. A veces uno se plantea: ¿quién gobierna en Bilbao? ¿el Ayuntamiento, los hosteleros o los vecinos? 

Bueno yo diría que en Bilbao gobierna el Ayuntamiento sin ninguna duda. Lo que pasa es que tenemos un sentido muy clara de la gobernanza colaborativa, de gobernar escuchando a los demás. Y en este caso es muy importante escuchar a los vecinos y escuchar a los hosteleros. Y además gobernar es tomar decisiones entre intereses casi siempre contrapuestos. En este caso vecinos por un lado y hosteleros por otro seguramente no son tan contrapuestos porque a veces ocurre que hay vecinos que no quieren terrazas en un sitio pero son usuarios de terrazas en otros sitios. Que haya terrazas en una ciudad a mí parece algo magnífico y lo digo como alcalde y lo digo como usuario pero las terrazas no pueden ocupar todo el espacio público, las terrazas no pueden hacer que los viandantes no puedan pasar, o que las personas con movilidad reducida tengan más dificultades por las terrazas. Las terrazas tienen que ser amables para la ciudadanía. Y por eso estamos trabajando en una ordenanza con esa idea sabiendo que va a ser muy difícil contentar a todos . 

¿Cree que Bilbao ha sabido adaptarse a los horarios y a las normas? Existe esa sensación social de que Bilbao está un poco muerto, de que se cierra todo muy pronto. 

Bueno, que los grupos 4 se cierren a las 6.00 de la mañana pronto, pronto no parece. Es a la hora a la que otros nos levantamos, ¿no? O sea, que no parece especialmente pronto. A mí se me critica porque soy el alcalde que me he cargado el ocio nocturno y por otro lado soy el alcalde que lo que hago es impulsar el ocio nocturno. Las dos cosas a la vez no pueden ser, ¿no? Y yo ahí también volvería al equilibrio.

En varias declaraciones ha dicho que está a disposición del partido. ¿Eso significa que no descarta continuar como alcalde?

Quedan 15 meses. ¿Se imagina que yo estuviera todas las mañanas al levantarme pensando si voy a ser candidato o ¿no? Pero además me gustaría trasladarlo desde un planteamiento real. A mí lo que me preocupa es la situación de los barrios, cómo están, dónde hacen falta más ascensores. Ayer estábamos en San Joaquín y los vecinos de la parte más alta ya nos decían, alcalde, esto está bien, pero... ¿Y lo de arriba qué? ¿Para cuándo? Eso es lo que me preocupa. Y esa es la mochila.La mochila que yo llevo a cuestas todos los días no es la de continuidad del candidato, no. Esa es la de las necesidades de los barrios. Tengo el presupuesto en la cabeza. Sé lo que nos gastamos en cada cosa. Los proyectos que necesitamos. Y toda mi labor se traduce en intentar hacer eso posible, que nuestras posibilidades de actuación y las necesidades de bilbainos y bilbainas casen. Y si además podemos hacer cosas que les ilusionen, como el Museo de Bellas Artes, Zorrotzaurre, pues mejor que mejor. Pero lo primero y lo único en lo que pienso cada día es en mejorar la vida de la gente, en trabajar por esta ciudad, por esta vía magnífica. Y a partir de ahí, lo que tenga que venir vendrá. Tenemos una ventaja además en nuestro partido, a veces la gente te pregunta ¿Te vas a presentar? En nuestro partido no nos presentamos, en nuestro partido nos presentan. Y el partido cuando llegue el momento, imagino que será, no sé, después del verano, tomará una decisión. Y yo la decisión que tome la acataré con sumo gusto. De verdad, con sumo gusto. Sea la que sea la que tome. Eso es lo que yo hoy puedo trasladar. Lo demás serían elucubraciones que yo no sé si tienen algún sentido.