La imagen de Olabeaga cambiará radicalmente en la próxima década. La previsión de Bilbao Ría 2000 es que para 2029 comiencen las obras para el cubrimiento de las vías del tren, dejando espacio para nuevas infraestructuras. Sin embargo, las sensaciones en el barrio no son muy optimistas. Los vecinos se sienten “abandonados” por las instituciones y subrayan que se ha apostado por otros proyectos como Zorrotzaurre antes de impulsar el futuro de Olabeaga.
Según los últimos datos disponibles del Eustat, relativos a 2025, en el barrio residen 1.338 personas, siendo el 18% mayores de 65 años. Esta población es muy similar a la de municipios de Bizkaia como Otxandio (1.322 habitantes), Lemoiz (1.347 vecinos) o Gamiz-Fika (1.414 residentes). Sin embargo, los servicios no se parecen a los de las citadas localidades. No hay servicio médico en el barrio, ni colegio ni establecimientos de alimentación para poder hacer la compra sin salir de Olabeaga.
Con una farmacia, una tienda de chucherías reconvertida en comercio para sacar de un apuro a los vecinos y un bar que abre y cierra sin horario, el corazón del barrio quiere reivindicar su espíritu noruego y volver a contar con los servicios que tenían. La jubilación de las personas que regentaban los comercios fue dejando “sin vida” a este barrio. “Cuando llegaron los vecinos a los nuevos edificios, pensamos que nos pondrían un supermercado. El más cercano que tenemos está en San Mamés”, comentan Idoia y Juan Carlos, que conocen bien el barrio. La primera reside en él mientras que el segundo vive fuera. “Como tienes que hacer la compra fuera del barrio, compras para toda la semana”, apuntan.
El escepticismo ante el futuro es la percepción de otra de las vecinas de Olabeaga. “No sé si lo veré. Ojalá empiecen las obras pronto”, comenta María Pilar Salcidos, a quien el Bilbobus de la línea A3 Olabeaga-Moyua le acerca a la ciudad. “Ahora ni tan mal que tenemos el autobús pero no tenemos ni un triste supermercado”, afirma esta ciudadana que reconoce que el barrio ha mejorado “un poquito pero todavía queda mucho por hacer” para dotar de más servicios a esta zona que linda con la plancha de agua de la ría.
Los espacios de ocio al aire libre también están limitados. Hay dos parques. Uno está situado junto a la ermita mientras que el parque Pirata no está en condiciones de uso para los más pequeños. “En este parque -por el cercano a la iglesia- hay mucho ruido, sobre todo cuando pasan los trenes de mercancías”, señala Idoia que ha pedido en más de una ocasión la medición de decibelios cuando pasan los trenes y la respuesta ha sido con “datos de 2007”. Para dar solución a esta problemática se presenta el soterramiento de las vías pero Idoia no termina de creérselo. “Son macroproyectos a largo plazo y se han hecho tantos…”, expone.
Sobre el estado del parque Pirata las quejas son todavía mayores. “¡Vive gente!”, exclama Elena Olmo, del restaurante La Lonja. “Tenemos un parque precioso como ese y no lo podemos utilizar porque está completamente abandonado. Te puedes encontrar desde preservativos a chutas”, lamenta Elena quien afirma que si esta situación se diera en el entorno del “Guggenheim” no se permitiría. “Yo vivía aquí pero tengo niños pequeños y no hay servicios”, sentencia.
Conexión con Zorrotzaurre
Los vecinos de Olabeaga están observando desde sus casas y negocios cómo el proyecto de Zorrotzaurre avanza a velocidad de vértigo. Y las iniciativas que se presentan para el barrio no terminan de convencerles. “Lo que han hecho es aislarnos cada vez más. Parece que Olabeaga va a ser un gueto de Basurto”, afirma Elena Olmo.
Esa sensación de estar fuera de la ciudad se resolvería, según Jon Peli González Etxebarria que regenta la única farmacia del barrio. “La solución es que haya conexión con Zorrotzaurre, que unan dos barrios nuevos”, asegura. Una de las quejas más habituales entre los vecinos es que la isla sí está unida a través de puentes con Deusto pero no hay ninguno que les conecte con Olabeaga. “Si hay problemas por el tráfico, que sean peatonales pero que los vecinos de Olabeaga puedan usar los servicios de Zorrotzaurre y estos los de nuestro barrio”, apunta añadiendo la razón por la que les han dicho que no es viable la instalación de puentes o pasarelas. “Quita navegabilidad. ¡Pero si por aquí no pasa ningún barco porque está el puente Euskalduna!”, subraya.
Accesibilidad
Bilbobus es el único medio de transporte que conecta el barrio con el resto de la ciudad. “Vamos a ser el Bronx”, apunta Elena que pone énfasis en que los nuevos proyectos urbanísticos de Bilbao dejan de lado mayores opciones de transporte para los vecinos. “Nos han dicho que vamos a tener tranvía pero no es verdad porque va a ser por un puente de 16 metros y no sabemos si tendrá ascensor”, indica la responsable del restaurante La Lonja.
En el barrio sí que hay un ascensor pero los vecinos destacan que les deja “en medio de la nada”. “Para al lado de la gasolinera de Zorrotza y para ir a Zorrotza o Basurto tienes una caminata”, deslizan. La ubicación del barrio y la falta de accesos provoca que los ciudadanos usen su vehículo privado ya que “para ir al ambulatorio de Basurto hay que coger dos autobuses o un taxi” ya que hay una gran distancia.
La conexión con Zorrotza también ha cambiado con el paso del tiempo. “Pusieron un bidegorri por la carretera por la que había una salida y una entrada a Zorrotza. La gente venía por las tardes por aquí y yo tenía muchísimo trabajo”, recuerda Jon Peli que sí reconoce que con el autobús “en 12 minutos estás en Moyua”.
La falta de transporte se une a los problemas que les ocasionan los eventos que se desarrollan por la ciudad. “Nos encierran en el barrio”, afirma Elena que describe Olabeaga como dos calles por las que circular. “Si nos cortas una de las arterias, nos tienen que dar alguna alternativa porque las ambulancias o los bomberos tienen dificultades para llegar cuando se dan estas circunstancias”, explica esta mujer que recuerda cómo estuvieron año y medio con una de las calles cortadas.
La esperanza de Idoia es que la unión del barrio que estuvo muy presente durante décadas vuelva a resurgir y que entre todos alcen la voz por Olabeaga, para que esta zona resurja y vuelva a ver sus calles con los comercios de cercanía. Esos en los que el trato directo da un plus a los barrios.