Decenas de trabajadoras y trabajadores de Metro Bilbao se concentraron este martes frente a la sede de la compañía para denunciar el aumento de agresiones físicas y verbales que se han registrado en las últimas semanas. Bajo el lema “Stop a los insultos, amenazas y agresiones”, y con una estruendosa sirena de fondo, los asistentes han exhibido pancartas en defensa de condiciones para garantizar un entorno laboral seguro.
El comité asegura que en los últimos doce días se han contabilizado al menos cuatro agresiones en diferentes puntos de la red, entre ellos las estaciones de Bagatza, Casco Viejo, Santutxu, Barakaldo y Portugalete. “Estamos hartos. Estas situaciones afectan seriamente a nuestra salud y no podemos normalizarlas”, trasladaron.
El presidente del comité, Unai Diego, reclamó ante los medios que estos hechos “no queden impunes” y exigió a la dirección de la empresa y a las instituciones competentes la adopción de medidas concretas. “Cuando hay una agresión, el trabajador queda en cuarentena. Es él quien tiene que dar explicaciones y percibimos falta de empatía por parte de la empresa. Tenemos miedo a que esto se recrudezca. La gente viene a trabajar y necesita sentirse segura y amparada”, explicó.
Agresiones a plena luz del día
El comité sostiene que los incidentes no se circunscriben a un barrio concreto, sino que se reparten por ambas márgenes de la ría, si bien admiten que en estaciones exteriores y en horario nocturno la conflictividad suele ser mayor. “Pero también ocurre a plena luz del día, a las cinco de la tarde. El personal del metro no puede ser un muñeco al que atacar”, remarcan.
La plantilla mantiene abierta la vía del diálogo y este viernes tiene prevista una reunión con la dirección. “No queremos llegar a parar”, advierten. Pero reclaman que la empresa dé la misma importancia a las agresiones verbales que a las físicas -más visibles cuando el trabajador acude a la mutua con contusiones o hematomas- y que se refuercen los protocolos de actuación y la información al público. “Al que amenaza o agrede no puede salirle gratis”, concluyen.