Cinco líneas para conectar la realidad con la percepción
El estudio 'Bilbao Hiri Segurua' propone diferentes estrategias para crear una mayor sensación de seguridad entre la ciudadanía
La “capacidad de los ayuntamientos” para adaptarse a las nuevas realidades es de “valorar”, según César San Juan, doctor en Psicología Social de la EHU y gran experto en criminología. Y como ejemplo de cómo se está trabajando en Bilbao subrayó el Pacto por la Seguridad de la villa. Las políticas municipales tienen que ir ligadas estrategias que permitan una mayor interrelación entre las cifras de los delitos y la percepción de la ciudadanía sobre seguridad.
El investigador jefe del estudio Bilbao Hiri Segurua. Diagnóstico de la seguridad en Bilbao: análisis de su evolución y propuesta de buenas prácticas afirmó que la “inseguridad es un fenómeno complejo” donde es preciso generar puntos de encuentro para alcanzar una mayor cohesión social y una calidad de vida alta. Y del informe se extraen cinco ejes para que el Ayuntamiento de Bilbao ponga en marcha.
El primero de ellos se refiere al refuerzo de la seguridad mediante el entorno físico y la disuasión visible. Esta línea de actuación invita a aumentar las intervenciones en el espacio urbano, lo que dificultaría la comisión de los delitos además de reducir la percepción de inseguridad por parte de los ciudadanos. La ampliación de la iluminación pública en zonas sensibles, la mejora de la vigilancia tecnológica y el mantenimiento del espacio público cuidado son algunas de las claves que deslizan desde la EHU. La apuesta por el urbanismo seguro ayudan a prevenir el delito oportunista. También hace referencia a la presencia policial de manera visible y en las franjas horarias con mayor riesgo percibido porque la visibilidad de los agentes por parte de la población reduce la sensación de inseguridad.
Conciencia social
Otra de las líneas diseñadas para el Ayuntamiento de Bilbao son las políticas sociales dirigidas a atacar las raíces sociales de la delincuencia y el incivismo. Entre las propuestas se subraya la necesidad de fortalecer los programas socioeducativos que eviten la criminalidad a medio y largo plazo. Así, los proyectos contra la exclusión social y la atención integral se posicionan como vitales, aunque requiera la coordinación municipal con otras entidades del tercer sector. Para acompañar esta medida se apuesta por reforzar la Policía de Barrio y la mediación comunitaria para resolver conflictos cotidianos. El trabajo de fondo sobre la base de colectivos en situación de vulnerabilidad puede prevenir que caigan en la delincuencia.
Los actos incívicos son parte de la problemática de la percepción de mayor inseguridad. Por eso, el informe apunta a actuar sobre esta situación. El informe propone campañas contra el ruido nocturno y el vandalismo menor, controles en puntos de botellón, vigilancia de focos de suciedad o refuerzo de la autoridad municipal. Por otro lado, para reducir la sensación de inseguridad apuesta por programas de ‘entornos seguros’ para mujeres con proyectos como mejor iluminación, transporte nocturno frecuente y seguro o acompañamiento en zonas de ocio nocturno. También desliza la importancia de la participación ciudadana creando canales para que los vecinos y vecinas puedan comentar cuáles son sus preocupaciones de seguridad.
Información veraz
El cuarto eje que expone la investigación es la adopción de una estrategia proactiva, transparente y pedagógica en materia de seguridad. Es decir, debe ser el Ayuntamiento de Bilbao el que lidere la comunicación pública de los aspectos relacionados con este ámbito. Aportando tendencias a largo plazo, comparativas objetivas con ciudades similares y datos relativos para que entre los ciudadanos se fomente una dimensión real de la delincuencia. Entre las campañas más concretas citan la publicación de boletines de seguridad por distrito con frecuencia trimestral, la difusión de datos abiertos accesibles al ciudadano y el uso intensivo de los canales de comunicación municipales.
El último punto para trabajar que ofrece la EHU al Consistorio bilbaino es la consolidación de un modelo de seguridad colaborativo, transversal y evaluable. Esto significa la creación de mecanismos estables de coordinación interistitucional, por ejemplo entre la Ertzaintza y la Policía Municipal de Bilbao, y aumentar la información en todos los niveles para anticipar problemas. También propone crear un órgano municipal transversal donde se reúnan las diferentes áreas que son partícipes para atajar los diferentes aspectos de la delincuencia. Y realizar una evaluación para conocer si las medidas implementadas están funcionando.