Bilbao - Cualquiera que haya acudido al Palacio Euskalduna lo ha podido experimentar en primera persona: no es fácil saber qué escalera, rampa o ascensor tomar para llegar al auditorio o a una de las salas de congresos. El icónico equipamiento acometerá este año la instalación de seis escaleras mecánicas para mejorar la movilidad en el interior del edificio, de forma que sea más fácil desplazarse de un piso a otro. Las obras, que tendrán un coste de un millón de euros, forman parte del ambicioso plan de renovación integral con motivo del vigésimo aniversario del Palacio.
Moverse dentro del edificio siempre ha tenido su punto de complejidad, tanto para llegar de una planta a otra como para moverse entre las diferentes zonas del palacio. “Subir o bajar de planta, de la -2 al auditorio, por ejemplo, siempre ha sido complicado. Y también nos pasa en horizontal; la gente no sabe muy bien cómo moverse por dentro del edifico, cómo llegar, por ejemplo, al auditorio cuando entran por la entrada de la explanada”, reconocía hace dos años el director del Palacio Euskalduna, Andoni Aldekoa, al avanzar la remodelación integral que iba a acometer el equipamiento. “En los congresos internacionales tenemos valoraciones extraordinarias en los servicios, la calidad de las salas y la singularidad del edificio, pero estamos un poco penados con la movilidad interna del palacio”. La construcción de la ampliación, además, ha modificado los usos. “Antes había un acceso directo a la planta -2, pero con la ampliación, ese acceso se realiza o a través del hall de exposiciones o entrando por la puerta 2, y es más complicado. Cuando tienes actividades diferentes en una zona y en otra, la gente que accede a los congresos por la explanada tiene unas comunicaciones mejorables”.
Una de las principales actuaciones que acometerá el Euskalduna para paliar esta situación será instalar seis escaleras mecánicas en el vestíbulo principal, de forma que sea más fácil y rápido para los visitantes moverse por el interior del palacio.
Para ello, se llevará a cabo una reformulación de las circulaciones internas del espacio en dos sentidos. Por una parte, dando una accesibilidad más rápida desde las puertas de acceso desde la explanada principal hasta la zona de exposiciones y salas congresuales situadas más abajo. Y, por otra, permitiendo un acceso directo, fluido y rápido de los asistentes entre la sala principal y este nivel inferior de congresos.
Así, se eliminarán algunas escaleras y rampas que conectan estos niveles, sustituyéndolas por los citados elementos mecánicos. Está previsto también retirar la viga que impide el paso entre los dos vestíbulos de la cota de la explanada principal, y que sujeta la rampa peatonal del vestíbulo de ópera.
En concreto, serán tres juegos de dos escaleras cada uno -una de subida y otra de bajada- que conectarán el hall de congresos, la zona de acreditación y cafetería, las puertas de acceso desde la explanada principal y el vestíbulo que da acceso a la entrada principal del auditorio, el denominado vestíbulo ópera. Estas escaleras permitirán el movimiento rápido de grandes masas de público desde el vestíbulo de congresos y la zona de exposiciones hacia el auditorio principal. Así, se colocarán un par de escaleras entre el hall de congresos y la zona de acreditaciones y cafetería, otro entre esta y la cota de la explanada principal de Abandoibarra, y una tercera pareja entre este vestíbulo y el de la ópera y la sala principal.
Cuidado diseño Con esta actuación se modificará casi de forma completa la circulación por el interior del Palacio Euskalduna. Las escaleras mecánicas se convertirán en el nuevo referente del espacio interior, por lo que se ha tenido especial mimo en cuidar su diseño. El interior diáfano del edificio, pintado en blanco y con la luz natural atravesando de fachada a fachada, pedía un acabado especial. Por ello, la maquinaria será vista, sustituyéndose el cierre convencional de placas de aluminio o acero por vidrio con leds insertados en su interior.
Las obras acaban de salir a licitación y tendrán una duración de ocho meses, por lo que es probable que estos elementos mecánicos puedan estar en funcionamiento a finales de este año o comienzos de 2020. Los trabajos, que incluyen desde la adecuación de los huecos donde se colocarán las escaleras a la instalación propiamente dicha, se tendrán que compatibilizar con la actividad habitual del palacio, por lo que deberán minimizar las afecciones sobre los visitantes, incluyendo trabajos en horario nocturno.