Bilbao - Más de un 60% de la flota de Bilbobus se renovará en los próximos tres años de manera que, antes de terminar 2021, un total de 86 autobuses de los 141 que la componen rodarán por Bilbao recién estrenados.
Esta es una de las exigencias más importantes del pliego del condiciones del concurso abierto por el Ayuntamiento de Bilbao para la explotación del servicio urbano de autobuses. Una licitación que es la más cuantiosa de las abiertas por el consistorio y que supondrá el desembolso por parte de las arcas municipales de un máximo de 510 millones de euros en la próxima década. El área municipal de Movilidad y Sostenibilidad espera que a partir del próximo 1 de julio entre en servicio la nueva empresa concesionaria, si no se recurre la adjudicación.
Una nueva firma, o conjunto de varias que se unan, serán las que se enfrenten a unas condiciones de servicio exigentes para mantener el nivel de calidad al que ha llegado Bilbobus, según opinan los propios usuarios y también la OCU que el año pasó lo valoró como el mejor del Estado.
La nueva concesionaria tendrá que tener músculo financiero ya que en los primeros tres años las inversiones serán muy cuantiosas al tener que renovar buena parte de los actuales autobuses y reducir su edad media de 17 años que tienen en la actualidad a los 12 años que se ha previsto se queden cuando finiquite la concesión. La falta de inversión municipal durante los años de la crisis en la renovación de los autobuses antiguos es la razón de la vejez de una flota que ahora el área que dirige Alfonso Gil quiere paliar.
Uno de los cambios más drásticos implementados en el pliego es que será la propia empresa que gane el concurso la que tendrá que comprar las nuevas unidades, cuando antes esta financiación era directa desde el Ayuntamiento. En concreto este mismo año tendrán que estrenarse 32 unidades, la misma cantidad el ejercicio próximo y 22 en 2021. La cantidad de incorporaciones baja ostensiblemente durante el resto del contrato hasta alcanzar las 120 autobuses que se tendrán que incorporar nuevos hasta el 2028.
Las adquisiciones serán además totalmente ecológicas. Todas las unidades que se incorporen tienen que ser híbridas o completamente eléctricos. Una apuesta verde que supondrá que si el parque actual de Bilbobus cuenta con 102 unidades con motor diésel, 31 híbridos y 8 eléctricos, cuando acabe el contrato la relación será de 14 diésel, 115 híbridos y 12 eléctricos. Y todos ellos quedarán en propiedad municipal cuando culmine la concesión.
Pero esto tiene un coste económico y es alto. En concreto, un máximo de 510 millones de euros que pueden ser menos en función de las ofertas que se presenten y la que sea elegida esta primavera.
Supondrá que el Ayuntamiento de Bilbao tenga que pagar anualidades de entre 36 y 45 millones de euros a lo largo de los diez años de contrato. De todas formas la aportación municipal resultará del importe de la certificación menos los ingresos que genere el servicio, los cuales se quedará la empresa.
También es novedad la labor de vigilancia y denuncia que se otorga a la contrata sobre las ocupaciones ilegales de los carriles bus y las paradas. Para ello deberá disponer de dos coches eléctricos, similares a los que usa el servicio de la OTA, que con cámaras en su techo leerán automáticamente las matrículas de los infractores, información que será trasladada a la Policía Municipal como denuncia voluntaria para tramitar la correspondiente sanción.
Autobús turístico municipal En el contrato se incluye así mismo la puesta en marcha de un autobús turístico. En realidad serán dos unidades de doble altura las que recorran las calles de la villa con su parte superior descubierta cuando el sol luzca y obligación de parar en diez de los puntos más visitados de la ciudad.
Según el pliego de condiciones, en temporada alta deberá realizar 19 recorridos diarios entre las 10.30 y las 19.30 horas con la pretensión cerrada de atender un mínimo de 40.000 viajeros cada ejercicio. Una apuesta municipal en la que también está implicado Bilbao Turismo y que competirá con el actual autobús privado turístico que, curiosamente, apadrinó el concejal Gil en su estreno en junio pasado.
La concesionaria que gane el concurso también deberá adjuntar a la propuesta que presente un plan de mantenimiento de la flota y otro de limpieza de todas las unidades, que incorpora incluso una desinsectacción y desinfección cada mes. Otro detalle destacable es que el plan de limpieza contará con un dispositivo antipintadas de forma que los grafitis que puedan sufrir los autobuses se eliminen en tan solo 24 horas y de forma inmediata si las pintadas son ofensivas.