BILBAO - La calle Iparraguirre afrontará una relevante transformación urbanística y estética en los próximos meses. El Ayuntamiento quiere mejorar la conexión entre el Museo Guggenheim y Azkuna Zentroa, eje estratégico en Bilbao tanto comercial como turístico, y para ello ampliará aceras, semipeatonalizará la vía, cambiará los árboles por otros más vistosos y decorará el espacio con un juego de luces que envuelva cálidamente este espacio. “No me atrevo a decir que es la operación urbanística más importante en una de las calles de la villa porque hay otras actuaciones igualmente interesantes”, dijo ayer el concejal de Planificación Urbana y Espacio Público, Asier Abaunza. Sin embargo, reconoció que “probablemente sí es el diseño más ambicioso”.
Se trata de una demanda vecinal que se remonta a hace más de cinco años, aunque es en esta legislatura cuando realmente el proyecto ha sido puesto sobre la mesa y este último año se ha concretado una solución de consenso que está avalada por los vecinos, comerciantes y hosteleros de la zona.
El proyecto se hará por fases. La primera comenzará en abril de 2019 desde el Museo Guggenheim hasta la Plaza San José. Se trata de un ámbito de actuación de 8.500 metros cuadrados y una longitud lineal de 330 metros, en los que se dará prioridad al peatón ampliando las aceras que pasarán de tener 3,5 a 5,5 metros.
Además, aceras y calzada compartirán la misma cota, y se mantendrá el carril de circulación de sentido único que existe en la actualidad. Los aparcamientos serán eliminados, pero se recuperarán en la reordenación de los aparcamientos que se realizarán próximamente en la calle Juan de Ajuariaguerra. Otro de los cambios que se experimentará en esta calle es el pavimento, porque en lugar de la típica baldosa de Bilbao las aceras serán de granito para dotar al entorno de materiales de calidad.
La luz será protagonista Pero la verdadera protagonista de la reurbanización de este vial será la iluminación. Las farolas estarán unidas por una catenaria en zigzag de la que se suspenderán luminarias lineales tipo led que realizarán un dibujo aleatorio que dará dinamismo al entorno, uniéndose al Museo Guggenheim y Azkuna Zentroa. Abaunza explicó que “esa misma sensación se intensificará en dos zonas: en la plaza San José y en el entorno del Guggenheim donde se realizará un techo virtual con un entramado de luminarias lineales de luz led en forma de tela de araña a siete metros de altura”. También será una tira de led lo que separe aceras y calzada por el suelo, que cambiará de color en coordinación con los semáforos para indicar a los peatones los diferentes estados de la calle.
Otro elemento que destacó el concejal en este proceso de mejora de la calle es el arbolado. El actual será sustituido por cerezos japoneses, una especie de relevancia por su especial floración, sin gran altura ni copa para no restar luminosidad a la calle. “Hemos pensado en alternarlo con otras especies de colores más verdes y neutros”, dijo Abaunza. El arbolado actual será trasladado y trasplantado en otras zonas de la villa.
Por otra parte, en el lado más cercano de la calle Iparraguirre al Museo Guggenheim la urbanización proyectada permitirá que en determinados momentos se pueda interrumpir, incluso el tráfico, de forma puntual, “de tal manera que haya programación del Guggenheim que pueda salir del museo y ocupar este espacio de la calle. Además creemos que se pueden plantear exposiciones temporales o distintas actividades”, explicó Abaunza.
Precisamente para destacar esta “antesala” del Museo Guggenheim, el pavimento será diferente, ya que, “además del granito gris que tendrá el conjunto de la calle, tendremos unos círculos de granito blanco”. Además, calzada y aceras compartirán el mismo material para dotar al suelo de uniformidad.
La tranquilización de Iparraguirre tendrá continuidad a través de nuevas fases en las que se seguirán los mismos criterios que en esta primera parte del proyecto y se aportarán soluciones atendiendo a las características de cada tramo. La primera parte de ejecución de este proyecto tiene un presupuesto de 1,8 millones de euros y un plazo de ejecución de doce meses. El resto de las fases se irán completando de manera sucesiva para que en 2020 el eje Guggenheim-Azkuna Zentroa esté finalizado. Abaunza afirmó que se trata de un proyecto “bonito e ilusionante, que va a dar mucha luz a esta calle, que hoy puede parecer un poco oscura, respondiendo, además, a las demandas de los vecinos en cuanto a que el tránsito del tráfico no se ve interrumpido en todo el eje de la calle”.