BILBAO. La noche más corta del año volvió a ser iluminada con las centenares de hogueras purificadoras que salpicaron la geografía de Bizkaia. La tradición pagana de saltar los fuegos nocturnos para tener una vida mejor o unas cosechas favorables continúa estando presente incluso en las zonas urbanas. Por ejemplo, Bilbao se iluminó con una docena de fuegos autorizados por el Ayuntamiento y que tuvieron a su alrededor todas las medidas de seguridad necesarias. En la hoguera de Barrika el fuego alcanzó una campa cercana pero el trabajo de los bomberos evitó males mayores.
- Multimedia
- Servicios
- Participación