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El túnel de viento de la ría deberá tener permiso foral

El Servicio de Patrimonio Histórico del Departamento de Cultura dará el visto bueno si no afecta a los diquesLa Asociación Vasca de Patrimonio Industrial pide a Lakua su protección

El túnel de viento de la ría deberá tener permiso foralPablo Viñas

Bilbao - El proyecto para construir un edificio con forma de barco en uno de los diques de los antiguos Astilleros de Euskalduna tendrá que tener el visto bueno de la Diputación Foral, en concreto del Servicio de Patrimonio Histórico del departamento de Cultura. Así lo aseguró ayer la diputada foral, Lorea Bilbao, en la comisión de Juntas de Generales en la que se le preguntó por esta iniciativa privada y su posible repercusión en el Museo Marítimo Ría de Bilbao, del que el ente foral es miembro del patronato.

Como se recordará hace ya cuatro años, tal y como público DEIA, un promotor ruso solicitó permiso a la dirección de Costas, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, para construir en uno de los diques colindantes al Museo Marítimo un edificio que albergara un centro de ocio. En el mismo está previsto integrar como principales atractivos un túnel de viento en vertical, para imitar la sensación de caer en paracaídas, y una piscina generadora de olas artificiales para practicar surf. Además, el edificio diseñado para que recuerde a un barco, contaría con restaurante, terrazas y otros servicios de ocio.

Arturo Aldecoa, único juntero del Grupo Mixto, solicitó la comparecencia de Lorea Bilbao para conocer qué datos tiene el ente foral de la iniciativa privada y cómo repercutirá en la actividad del museo. La diputada de Cultura reconoció que, en principio, el nuevo proyecto “generará más actividad y creará mayores sinergias” lo que permitirá que el “Museo Marítimo esté mejor situado”.

También indicó que el centro de ocio cuenta con el visto bueno tanto de la administración central, a través de la mencionada Dirección de Costas, como de la Agencia Vasca del Agua (URA) y del Servicio de Patrimonio Cultural de la Diputación, aunque en este último caso con condiciones.

Bilbao explicó que el permiso se otorgará definitivamente “siempre y cuando toda la obra sea reversible” y concretó que “no se deberán deteriorar” ninguna de las instalaciones portuarias existentes en la actualidad.

De hecho, Bilbao aseguró por ello se ha exigido a los promotores de la iniciativa que “antes de empezar la obra tienen que presentar el proyecto de ejecución ante el servicio foral” para comprobar que el nuevo edificio será respetuoso con el entorno.

La diputada foral también desveló como el Ayuntamiento de Bilbao, miembro también del patronato del Museo Marítimo, todavía no ha otorgado licencia alguna para uso del espacio público, ni tampoco ha dado luz verde al proyecto la dirección de Medio Ambiente del Consistorio, ni su instancia homóloga en el Gobierno vasco.

Por todo ello aseguró que “falta todavía mucho para empezar a ver las obras”. Aún así, tal y como público DEIA el pasado mes, el promotor ruso ya ha iniciado labores previas a la construcción del edificio barco con la limpieza del fondo del dique húmedo utilizando una draga que ayer mismo seguía con estas labores de extracción.

Los grupos junteros expresaron sus inquietudes e incertidumbres por un proyecto que “todavía no existe oficialmente”, indicó el portavoz del PP. La iniciativa planteaba muchas dudas a Podemos y EH Bildu, de hecho recelaban de que iba a ser bueno para el Museo Marítimo, y para el PSE lo principal era “conservar el patrimonio existente”.

La diputada de Cultura, en su intervención posterior, entendió las dudas expresadas e indicó que “si el proyecto de ocio se suma al uso de todo el espacio del entorno podría ser bueno pero si va a estar de espaldas será negativo”. Sobre la posibilidad de que el espacio museístico pudiera atraer a clientes del túnel de viento y surfistas, Bilbao concretó que “eso no es un problema sino una oportunidad para llegar a ellos con una oferta atractiva del museo”.

Rechazo al proyecto Otro elemento novedoso que dio a conocer la diputada fue el planteamiento de oposición al proyecto que ha expresado la Asociación Vasca de Patrimonio Industrial. Su presidente, Javier Puertas, ha presentado ya un escrito ante la Dirección de Patrimonio Cultural del Gobierno vasco para que se reactiven las solicitudes de protección legal realizadas anteriormente en 1994 y 2011 “ante el inminente riesgo de que el paisaje cultural de los diques secos de la antigua Compañía Euskalduna pueda sufrir daños irreversibles con la construcción de edificios anunciada en la prensa”, indica.

Tras efectuar un repaso histórico de la importancia del conjunto patrimonial que quedó tras la demolición de los viejos astilleros, la misiva solicita al consejero de Cultura del Gobierno vasco, al amparo de la Ley de Patrimonio Cultural Vasco, la declaración de Bien Cultural Calificado, con la categoría de Conjunto Monumental no solo de los tres diques, uno de ellos ya utilizado por el Museo Marítimo desde su fundación, también de la única compuerta de cierre que queda, la caseta de bombas y su maquinaria, la conocida grúa Carola y la antigua carpintería de Astillero.