BILBAO ha sido históricamente una ciudad con visión emprendedora, elemento clave para generar actividad económica y empleo. De esa manera se dirigía el concejal de Desarrollo Económico, Comercio y Empleo, Xabier Ochandiano a los emprendedores premiados en la Gala Bilbao Emprende que se celebró el martes en el Azkuna Zentroa de Bilbao. Un mensaje dirigido a quienes el año pasado dieron el salto y se embarcaron en la aventura de crear una empresa en la capital vizcaina. De los 208 negocios que abrieron la persiana con el asesoramiento de Bilbao Ekintza, 146 fueron de nueva creación; 45 de los cuales pertenecen al sector del comercio, 26 a industrias creativas, 16 a salud, ocho a economía digital, y 51 al campo de los servicios, sectores estratégicos desde los que trabaja el ente municipal.
Es una decisión compleja, con riesgos y que suma una importante dosis de ilusión, valentía y ganas de hacerse un hueco en el mercado laboral. DEIA comparte con cuatro emprendedores su periplo. Eneko, Marcial, Jon, Eneko y Cristina son solo un pequeño ejemplo del nivel creativo que existe en la villa.
Videojuegos íntegros Eneko y sus tres compañeros de equipo trabajan en una oficina en BEAZ, la sociedad foral para el emprendimiento. Su firma es Kaia Studios, un negocio de creación de videojuegos para ordenadores y consolas. “Realizamos el desarrollo completo. Desde el diseño inicial hasta la publicación, pasamos por todas las fases de desarrollo”, relatan. La idea surgió por casualidad. Los cuatro miembros de la empresa -con edades entre 25 y 35 años- estudiaban juntos en DigiPen Institute of Technologi Bilbao, y creían posible la posibilidad de crear un pequeño estudio sin salir fuera de Euskadi. “Tenía claro que prefería trabajar aquí, en casa”, dijo.
En su opinión, en Bizkaia se ha empezado una apuesta muy interesante por desarrollar industria tecnológica e innovadora y los videojuegos pueden aportar su granito de arena. “Confíamos en participar activamente en el crecimiento de esta industria y llegar a ser una referencia en cuanto alternativa real de trabajo para el talento local”.
Cuatro son programadores y uno es creativo. Empezaron a darle una vuelta a la empresa, pero una cosa es tener la idea y otra muy diferente darle forma y ponerla en marcha. Por eso, buscando ayuda, llegaron a Bilbao Ekintza. “Nos ha ayudado mucho en la planificación de la empresa con un plan de viabilidad”, apunta Eneko Eguiluz. “Es fundamental su labor para poder dar forma a un proyecto así”, explica.
Marcial Vecilla es otro emprendedor. ¿Su apuesta? Una empresa de realización de fotografías esféricas con las que se conforma una visita virtual, para colocarla en la ficha de la empresa. Vecilla se siente muy contento. “Cuesta dar el paso, pero merece la pena”, apunta. Decidió poner en marcha la empresa por “la necesidad de emprender como una vía para entrar de nuevo en el mercado laboral, no ya como trabajador sino como empresario”.
En 2014 se quedó en paro y después de enviar multitud de currículums y ser rechazado en varias ofertas de empleo, sin llegar siquiera a la entrevista, decidió optar por hacer algo con su vida. “Después de 15 meses sin actividad laboral me vi en la necesidad de afrontar una forma de obtener ingresos”, asegura. “Te quedas sin trabajo y ves que no te sale nada”. Así que aprovechó sus conocimientos como fotógrafo y creó una sociedad que de alguna forma tuviese una relación con la que había sido su profesión. “Ahí se me ocurrió montar la empresa con fotografía esférica”, dijo. A partir de ahí surgen las dudas. ¿Qué tengo que hacer? ¿Quién me puede asesorar? ¿Cómo puedo encaminar mi negocio? Fueron algunas de las numerosas cuestiones que comenzaron a rondar en su cabeza. “Bilbao Ekintza ha sido una gran ayuda. Sin ellos no sé cómo lo habría hecho”, reconoce.
A Jon Egia le sucedió algo parecido. “Una cosa es tener ilusión, que sin duda es importante cuando decides montar un negocio, pero con eso no es suficiente. Egia ha puesto en marcha Burnig-Games con otros cuatro amigos. Con su empresa crean y editan libros, juegos de mesa y juego de rol. “Todos ellos analógicos”, apostilla.
Lo que querían era dar forma a algo que les apasiona. “Vivir de lo que nos gusta es un lujo”, explican. Para ellos también el asesoramiento prestado por Bilbao Ekintza ha sido clave. “Vimos que había demanda y que podíamos hacernos un hueco en el mercado con la producción de juegos de rol, de mesa. Por eso, una vez de tener claro lo que íbamos hacer necesitábamos un proyecto de viabilidad, de marketing”, aseguran. Los promotores de Burnig-Games han editado dos juegos y ya trabajan en varios más. “Estamos muy contentos”, confiesan. Este es solo el comienzo de un proyecto que pretenden tenga continuidad y al que han puesto muchas ganas.
Librería alternativa Eneko Álvarez y Cristina Sáez son los impulsores de una biblioteca con un contenido muy social. Louise Michel liburuak reivindica el feminismo y crítica en Bilbao. Sus fondos tratan de transversalizar el feminismo y la crítica social a los diferentes géneros literarios que prestan (ensayo, cómic, poesía, infantil, novel, música). “Además realizamos diversidad de actividades culturales, como presentación de libros, recitales, debates y cedemos el espacios de la librería a proyectos auto-organizados de colectivos afines”, indican.
Eneko y Cristina se decidieron a emprender, porque creían que en la la villa hacía falta una librería independiente, feminista y crítica de estas características, cercana al movimiento asociativo vasco, y además, que sirviera como proyecto de autoempleo para ambos libreros. Aunque ninguno de los dos sabían nada de librerías, ambos proceden del mundo asociativo, este proyecto estaba muy relacionado con su perfil. “Ambos estábamos en paro y surgió la idea de emprender este negocio”, cuentan. “No nos arrepentimos. Hemos tenido mucha ayuda y asesoramiento por parte de Bilbao Ekintza. No se trata solo de poner en marcha un negocio. Previamente hay que dar muchos pasos hasta abrir la librería. Durante meses nos han ofrecido diferentes cursos, como de páginas web”, explicó Cristina Sáez.
Desde el 2000, el Ayuntamiento de Bilbao ha prestado, a través de Bilbao Ekintza, apoyo y asesoramiento en la creación de 1.828 empresas. Además, ha contribuido a que 2.708 comercios y pymes ya establecidos en la ciudad pudieran mejorar sus competencias, aumentar su competitividad e impulsar la innovación a través de diferentes proyectos, talleres y acciones de mejora en su gestión. Durante este periodo se han atendido y desarrollado acciones de fomento de la cultura emprendedora entre 9.924 demandantes de información sobre posibles iniciativas empresariales.