Zorrotzaurre comienza la próxima semana la demolición de treinta pabellones industriales
La piqueta abatirá 17 edificios en el primer semestre del año y 13, en el segundo
Bilbao - Las piquetas, tenazas hidráulicas y excavadoras se van a poner las botas en Zorrotzaurre a partir de ahora. La Junta de Concertación de la primera fase de la urbanización de la futura isla comenzará este mes el proceso sistemático de derribos de pabellones industriales. La previsión que maneja la Junta es que este primer semestre -la próxima semana comenzarán- se abatan un total de 17 edificios sin uso en la zona más cercana al puente de Frank Gehry, mientras que para el segundo semestre se acometerá el derribo de otros trece bloques en el extremo contrario de la todavía península, cerca de Zorrotza. En total, treinta pabellones que pasarán a la historia y dejarán solares vacíos para dar comienzo a la urbanización de Zorrotzaurre.
El progresivo avance del proceso administrativo y la aprobación del proceso de reparcelación de la primera fase de Zorrotzaurre va a permitir este año que muchas de las empresas que aún se mantenían en pequeños pabellones y edificios industriales hayan comenzado ya la mudanza a sus nuevas localizaciones y dejen libres sus antiguas ubicaciones. La Junta de Concertación de propietarios es la responsable de la urbanización de esta zona de futuro de Bilbao y también del proceso de demoliciones al que tiene previsto meter el turbo desde ya.
“Tenemos varios pabellones vacíos en la zona cercana al puente de Frank Gehry sobre los que vamos a actuar de inmediato”, indicaron fuentes de la Junta de Concertación, en la que están representados los propietarios de los solares tanto públicos como privados.
Los primeros tres edificios a abatir se ejecutarán en torno al pabellón municipal de remo en la Ribera de Deusto, después se atacarán varios edificios ubicados cerca del nuevo puente y dos grupos más, uno que linda con la zona donde se encuentra el edificio de Papelera y otro con la antigua fábrica de Cadenas Vicinay. En total, cinco contratos de obras que supondrán la desaparición de 19 bloques donde antes se ubicaban talleres e industrias ya desmanteladas.
Entorno despejado El trabajo de la piqueta en solares salteados no va a permitir a los habituales de la zona percibir una gran superficie liberada, aunque sí se verá el entorno del puente de Gehry mucho más despejado.
Según indicaron desde la Junta de Compensación, no ha habido una razón especial para iniciar las demoliciones sistemáticas por este área, en la punta de la futura isla más cercana al centro de Bilbao. “Actuamos con coherencia y allá donde podemos, de forma que si en un punto hay pabellones vacíos y se va una industria colindante hacemos un paquete y sacamos a concurso el derribo conjunto”, comentan.
Con la reparcelación concluida, ahora el proceso “está más maduro”, indican, y por eso prácticamente todos los meses del año va a estar activo algún contrato de demolición.
Así, aunque no está cerrado de forma definitiva, se espera que la salida próxima de varias empresas ubicadas en la punta de la península permitan actuar en otros trece edificios durante el segundo semestre del año. Uno de ellos, la sede de la antigua empresa Matricería Nervión, tendrá contrato único debido al gran tamaño de la nave. En esta área sí que se notará la liberación del terreno ya que todos los edificios conforman una manzana integral. También se prevé derribar la segunda planta del pabellón de Agemasa, en la orilla derecha del canal. Una techumbre con agujeros y la presencia de amianto obligan a ello con el fin de evitar que cause problemas futuros en la estructura inferior que será aprovechada en un futuro por el Ayuntamiento de Bilbao.
La demolición de todos estos inmuebles se efectuará de forma idéntica y todas bajo parámetros medioambientales. Los primeros en entrar en los edificios serán los conocidos como Hombres de Blanco (por los buzos que portan) los cuales son los encargados de eliminar el amianto que puedan albergar paredes y techumbres. Una vez retirado este peligroso material se acomete un proceso selectivo que separa todos los materiales reciclables (hierro, madera, plásticos) o que se tengan que transportar a una empresa autorizada de tratamiento. Los cascotes, áridos y demás restos inertes se apilarán en el solar para su uso como rellenos en la futura urbanización de Zorrotzaurre. Todo este material formará parte de la capa extra de altura que tendrán todos los solares para minimizar los efectos que puedan tener los futuros desbordes de la ría.