Solo 13 barredoras de Bilbao disponen de un pitido en marcha atrás
Barkala afirma que es legal y que se va incorporando en las nuevas máquinas
BILBAO - El concejal de Obras y Servicios, Ricardo Barkala, señaló ayer que el nuevo contrato del servicio de limpieza que se licitará el próximo mes de mayo -cuando expira el contrato con la actual empresa- incluirá requisitos de mejora en las máquinas entre los que se encuentra la señal acústica pero también cámaras de visión que permitan controlar el campo de trabajo en maniobras marcha atrás. Sin embargo, recalcó que “todas las máquinas que ofrecen servicio en la actualidad cumplen los requisitos de legalidad aunque el parque es viejo y por eso de las 37 máquinas, solo 13 tienen señal acústica, tampoco tienen pantalla de visión”. El concejal añadió que de hecho se cambiarán en el propio contrato en mayo.
Tras la comparecencia que, a petición propia, ofreció el concejal de Obras y Servicios para informar sobre el accidente en que una barredora atropelló mortalmente a una vecina de Deusto se ha conocido que la maquina no disponía de señal acústica que avisara en la maniobra marcha atrás, aspecto que está dentro de la legalidad pero que ha generado malestar en parte de la oposición.
La concejala de EH Bildu, Izaskun Guarrotxena, denunció la ocultación de datos por parte del gobierno municipal. “Nos parece muy grave que el concejal, Ricardo Barkala, haya ocultado un dato tan importante como ese”, subrayó Guarrotxena.
“Es un dato muy relevante que ha sido ocultado para no tener que asumir ningún tipo de responsabilidad. Creemos que la persona responsable del área que permite que barredoras circulen sin ese sistema de seguridad por zonas peatonales debería asumir responsabilidades y dejar el cargo”.
Cambio de zonas EH Bildu solicitó ayer saber el número de barredoras que no cuentan con este tipo de alarma así como el plazo que el gobierno dará a la contrata para que lo implante en todas las máquinas barredoras. Dos aspectos que ya incluirá, según Barkala, el nuevo pliego de adjudicación de mayo. Asimismo, la coalición exigió que las barredoras que no cuenten con ese sistema de seguridad no circulen por las calles peatonales para garantizar la seguridad de los viandantes. Barkala replicó ayer que “el trabajo de las barredoras se realiza salvo en casos excepcionales en zonas peatonales, por lo que no tiene sentido que nos pidan que estas máquinas se usen en otras zonas”. En cuanto a su retirada insistió en que “todo el servicio es legal y además en dos meses se licita un nuevo contrato”.
También el portavoz municipal de Ganemos Goazen Bilbao, Francisco Samir Lahdou, pidió al concejal que hasta que todas las máquinas barredoras tengan señal acústica de marcha atrás, no permita que las que carecen de la misma discurran por zonas peatonales. Barkala le informó de que “no es obligatorio” que las barredoras tengan señal de marcha atrás, y que, “de hecho 24 no la tienen”, pero que las nuevas que se están incorporando al servicio de limpieza sí constan de ella, así como de una cámara de vídeo trasera. Ladhou agradeció las aclaraciones del concejal de Obras y apostó por, “en vez de hacer sangre con este luctuoso suceso, lo que se debe hacer es restringir el uso de las máquinas que no constan de señal acústica”.
La portavoz de Udalberri, Carmen Muñoz, lamentó que no se dieran todos los datos en la comparecencia, que a petición propia pidió el concejal para informar de este asunto. “Creemos que ha habido intención de ocultar un dato. Si lo hubiera dicho en la comparecencia hubiéramos tratado el tema con total normalidad, pero no decirlo, mi lectura es que hay ocultación”. En todo caso, Muñoz pidió “mucho respeto y no hacer sangre con este tema”.
Por su parte, el portavoz del PP, Luis Eguiluz, se pronunció en términos similares a los expuestos en la comparencia. Para Eguiluz, “pudo haber despiste en Barkala al no dar el dato de las barreras sin señal acústica marcha atrás, pero opinó que no se deben sacar las cosas de quicio porque en 20 años nunca había sucedido algo así”.
Barkala añadió que debe ser prudente hasta que se conozca el informe policial.