La OTA vuelve a funcionar a pleno rendimiento
El cambio de contrata formalizado el lunes 16 provocó desajustes durante toda la semana pasada A pesar de ello, Alfonso Gil destaca que ha sido un “tránsito modélico”
Bilbao - Después de una semana de desajustes debido al trasvase de contrata formalizado el lunes 16, el servicio de Ordenación de Tráfico y Aparcamiento (OTA) de Bilbao vuelve a funcionar a pleno rendimiento. Gran parte de esos incidentes han estado motivados por el cambio de software en los parquímetros, lo que ha creado confusión entre algunos usuarios. Solo el pasado lunes, la oficina de atención al público, que estrenó sede en la calle El Cristo, recibió alrededor de 600 llamadas de ciudadanos, cuando lo habitual es que no sobrepasen el centenar. A pesar de reconocer los contratiempos, Alfonso Gil, concejal de Movilidad y Sostenibilidad, defendió ayer que el tránsito ha sido “modélico”.
Durante una comisión, el edil se refirió a las actuaciones llevadas a cabo por funcionarios municipales junto con trabajadores de Eysa-Cycasa, la contrata entrante, y Gertek-Acciona, la saliente, para que todo estuviera a punto el pasado día 16. De esa forma, indicó que el sábado anterior recorrieron los 584 parquímetros de la villa, en los que resetearon las datos, vaciaron las monedas, extrajeron las tarjetas SIM y cambiaron los rollos de papel. Según aclaró, tuvieron que enfrentarse a dos contingencias durante la jornada, marcada por la intensa lluvia y una manifestación, lo que imposibilitó llegar a todas las máquinas.
En cualquier caso, el concejal reveló que la OTA divisa en su futuro la desaparición paulatina de estas controvertidas máquinas, gracias a la aplicación móvil que después de verano lanzarán para que los usuarios puedan realizar los pagos o consultar las plazas de estacionamiento libres. “Me gustaría ver menos parquímetros al final del mandato”, declaró el concejal.
En lo que respecta a los pasados días 12, 13 y 14, Gil indicó que a pesar de que el servicio funcionaba con normalidad, no se podía garantizar que los usuarios pudieran cancelar las multas en dos días hábiles. Por ello, optaron por la filosofía in dubio pro reo, por lo que los vigilantes no emitieron ninguna multa para garantizar el derecho al pronto pago. Asimismo, recordó a los ciudadanos que el importe de las sanciones, así como las tasas, serán las mismas aunque se haya cambiado de contrata.
Alfonso Gil reconoció que “el tránsito entre las dos empresas no ha sido fácil”. Sin embargo, elogió el caso de Bilbao, que además de contrata ha cambiado de concepto frente al de otras ciudades que han pasado por el mismo proceso alargándolo durante un mes. De esa forma, volvió a recordar que a partir de ahora el Consistorio toma las riendas de la OTA: “Está diseñado perfectamente para que el Ayuntamiento tenga control sobre el sistema”. No en vano, los datos recogidos por el nuevo servidor irán a una nube a la que además de la contrata, también tendrán acceso los trabajadores municipales. Dicha información será de una “fiabilidad muy alta” aunque “siempre puede haber contingencias”, admitió.
Desde la semana pasada, además, una decena de coches eléctricos -en febrero llegarán a veinte- pasean por las calles de Bilbao para acentuar la vigilancia en las plazas destinadas a las personas con movilidad reducida y a la carga y descarga. Además, según recalcó Gil, los 145 trabajadores de la OTA, que han sido subrogados de la contrata anterior, portarán nuevos asistentes digitales en los que se incluye un lector de matrículas. “El vehículo monitorizará el espacio y el agente sancionará”, reveló el concejal, sobre unas multas que, igual que los tiques, pasarán por la Hacienda municipal.
En cuanto al litigio emprendido por el Órgano Administrativo de Recursos Contractuales que impugnó el contrato que el Ayuntamiento de Bilbao había asignado a Gertek y Acciona, Gil indicó que tanto el Consistorio, para defender la actuación de sus técnicos, como la empresa menoscabada han presentado un recurso en el contencioso-administrativo. A pesar de ello, no esperan que haya cambios: “Están emitiendo sentencias a un año o año y pico”, concretó Gil.