BILBAO. De la ciudad de los Astilleros a una urbe de servicios. Pero la transformación de Bilbao no ha terminado y su apuesta ahora está enfocada a mejorar la calidad de vida de sus habitantes y que eso sea a su vez un escaparate para los turistas. Su interés en hacer una ciudad sostenible se materializa en acciones concretas. Ya se han incorporado vehículos eléctricos para vigilar los aparcamientos de OTA, circulan nuevas unidades de Bilbobus, una electrolinera está en activo y ahora se ha renovado toda la flota de jardinería con vehículos ecológicos. El siguiente paso afectará a los transportes del servicio de limpieza, una renovación que llegará en mayo. El concejal de Obras y Servicios, Ricardo Barkala, señaló ayer que “el cambio en el mantenimiento de los jardines supondrá una reducción de 25 toneladas de CO2” y así eliminar más la huella de carbono de la ciudad. Son recientes las imágenes de las medidas que ha tenido que adoptar Madrid restringiendo la entrada de vehículos por matrícula para reducir la contaminación atmosférica.

La calidad de vida de los ciudadanos y la sostenibilidad urbana depende en gran parte de la calidad del aire que respiramos. Si se logra reducir la contaminación atmosférica, mejorará la salud respiratoria y cardiovascular tanto a corto plazo como a largo plazo. Lo constatan estudios de la Unión Europea. Para ello es imprescindible que se tomen medidas para la mejora de calidad del aire urbano, planteando un conjunto de políticas integradas y en ello se ha volcado ahora el Ayuntamiento de Bilbao.

Hasta ahora en el mantenimiento de los jardines convencionales, más de 1,38 millones de metros cuadrados, se generaba un impacto en carbono que en más del 70% era debido a emisiones directas, es decir, generadas in situ por la combustión de los vehículos y equipos del propio servicio en Bilbao.

Con la nueva flota de transportes las emisiones directas se reducirán en un 17%, es decir, habrá menos de 25 toneladas de CO2 en la atmósfera. “Pasaremos de 152,9 toneladas de CO2 a 126,48”, señaló Barkala. Trasladado a los habitantes pasarán de soportar una contaminación de 1,10 toneladas de CO2 a 0,91.

Nueva flota

La huella de carbono de este contrato será contabilizada y evaluada año a año, y será externamente verificada en cumplimiento de la ISO de 2012. Para hacer esto realidad el Ayuntamiento ha incorporado 44 nuevos vehículos más silenciosos, sostenibles y respetuosos con la atmósfera, lo que supone la renovación total de la flota.

A partir de ahora el servicio de jardinería utilizará en su mayoría vehículos de gas natural, un total de 27, siete vehículos eléctricos, de nulas emisiones contaminantes, tanto a nivel de dióxido de carbono como acústicas y 10 más que aunque tienen motores de combustión utilizará el biodiésel como combustible. Esta composición de la flota es toda una novedad dentro del parque de vehículos que prestan algún servicio municipal.

Entre los nuevos vehículos y maquinaria se encuentra un camión caja abierta y grúa de gas natural, furgones de diferente tamaño, un tractor cortacésped biodiésel, un furgón con remolque GNC, desbrozadoras, sopladoras, cortasetos, tijeras de poda, motosierras, dos tractores de siega biodiésel además de cortacéspedes.

El concejal explicó que se ha optado, en los casos que técnicamente ha sido posible, por la utilización de maquinaria eléctrica en las máquinas que usarán los operarios de forma manual. Todo ello permite que el conjunto de emisiones contaminantes se haya visto disminuido ostensiblemente y por lo tanto también serán menores las medidas para corregirlo.

Gracias a las nuevas incorporaciones, el 71,5% de la herramienta manual convencional, que siempre ha funcionado con motores de gasolina, funcionará ahora con motores eléctricos de batería, en total será 136 máquinas de 190.

Por disponer tanto de esta flota como del conjunto de maquinaria, el Ayuntamiento de Bilbao abonará anualmente la cantidad casi 550.000 euros sin IVA durante la vigencia del contrato, 4 años más 2 de prórroga. Este servicio de jardinería es uno de los más importantes del Consistorio. Para conservar todas las zonas verdes de la villa se adjudica por un importante de 27,2 millones de euros.

Hace nueve meses que el Ayuntamiento adjudicó a la UTE compuesta por Urbaser, Cycasa Canteras y Construcciones la conservación de los jardines, arbolado, jardineras y estructuras florales de la villa.

Como novedad se contemplaba, además de la renovación de la flota por vehículos sostenibles, otras iniciativas como el control del agua consumida, su gestión y cierre en caso de fugas. Además, varias estaciones metereológicas evaluarán las necesidades tanto de temperatura, humedad o régimen híbrido. Ello permitirá el cálculo automático de los caudales y tiempos de riego, así como su secuencia en el tiempo. Los principales trabajos se centrarán en la limpieza de zonas verdes, estanques y láminas de agua, riego, poda y plantación de flores.