Bilbao - Deliciosos juguetes de madera para niños, preciosas cuentas de cristal que crean collares y pendientes, o azucareros y tazas de porcelana cocida a fuego. Si alguien busca un regalo especial para estas navidades, es difícil que no encuentre esa pieza en la feria de artesanía de Bilbao. Gabonart cumple tres ediciones ampliando su espacio expositivo junto al Teatro Arriaga e incrementando sus artesanos hasta los 43. “Tenemos mucha ilusión por esta edición, que esperamos atraiga a muchos visitantes”, confió Bernat Vidal, presidente de la Asociación para el Fomento de la Artesanía Tradicional Arbaso.
Gabonart ocupa este año una carpa cubierta de 300 metros cuadrados en la plaza del Arriaga, donde han ganado espacio expositivo. Desde que Arbaso se hiciera cargo de esta feria, que lleva ya más de tres décadas en Bilbao, el número de artesanos que se interesan por mostrar sus creaciones en el mercado no ha hecho más que crecer. En 2013 reunió a una veintena de expositores; el año pasado hubo cuarenta, y la buena aceptación de esas dos ediciones anteriores ha hecho que, en esta ocasión, el número de profesionales reunidos bajo la carpa alcance los 43 puestos.
“Es una feria muy importante para el sector vizcaino y también para el sector artesano de todo el Estado”, destacó el presidente de Arbaso en la inauguración de la feria, en la que este año el 40% de los expositores son nuevos. Junto a él, cortaron la tradicional cinta roja el director de Turismo y Promoción Exterior de la Diputación, Asier Alea, y Xabier Otxandiano, responsable de Desarrollo Económico, Comercio y Empleo del Ayuntamiento de Bilbao. Ambos pusieron en valor el “compromiso” de las dos instituciones a favor de la artesanía vizcaina en general y, más en concreto, con esta tradicional cita navideña.
Xabier Alea destacó el equilibrio “entre lo personal y la identidad territorial” que representa la artesanía vizcaina y se congratuló de que la feria siga con su imparable crecimiento. “Sois una seña de identidad y sabemos que vais a crecer”, confió. Xabier Otxandiano, por su parte, reiteró el “compromiso” del Ayuntamiento tanto con el sector artesano como con citas como Gabonart y confió en que esta edición de la feria sea todo un éxito. “Hemos pasado años duros pero esperamos que este se consuma más artesanía vizcaina, siempre con responsabilidad”, invitó a los visitantes.
De los 43 expositores, la mayoría (18) son oriundos de Bizkaia, cuatro se acercarán desde Gipuzkoa y otros tres lo harán desde Nafarroa. De fuera de la CAV habrá representación de Galicia, Aragón, Comunidad Valenciana, Catalunya, Asturias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Extremadura y las Islas Baleares.
Por sectores, este año gana por goleada la joyería, del que se han citado hasta diez expositores. Collares, pendientes, pulseras, broches... Mil piezas de las que enamorarse a simple vista. Eso sí, también es el sector que muestra una mayor diversidad de técnicas, ya que se pueden encontrar joyas realizadas en cristal, plata o resina. También hay cuatro profesionales de los oficios textiles, seis artesanos del vidrio, cinco de la madera, seis de la cerámica, cuatro dedicados al trabajo en cuero, dos elaboradores de productos cosméticos, dos de arte, otro de metales, uno más de fibras naturales, otro de seda pintada y uno de papel y cartón.
Bajo la carpa, los artesanos han montado sus expositores con un mimo exquisito. Algunos están decorados con precioso muebles de madera antiguos, otros se apoyan en mostradores dispuestos sobre palés y elegantes caballetes, y también los hay con forma de cajones. Y, aunque todavía no ha sido necesario, el espacio está aclimatado por si baja la temperatura en el exterior.
Sobre sus expositores se abre todo un mundo de delicado trabajo: curiosas y coloridas pinzas metálicas para el cabello, anillos decorados con flores secas, joyería en plata hecha a mano, jabones naturales, series limitadas de bolsos hechos a mano, coloridos títeres de espuma, delicadas lámparas de cristal, cosméticos elaborados con germen de trigo o aceite de jojoba... Un magnífico escaparate del trabajo hecho con mimo.