Bilbao. En siete operativos nocturnos. Esa es la previsión que la unión temporal de empresas (UTE) que está llevando a cabo el derribo de los viaductos de Sabino Arana se ha dado para abatir los dos tableros que todavía sobrevuelan solitarios la calle Autonomía. La UTE contratada por la Diputación Foral ha pedido permiso al Ayuntamiento de Bilbao para que se corte de madrugada al tránsito de peatones, vehículos y el tranvía esta calle principal de la villa.
El Ayuntamiento ya ha avisado a los vecinos de las maniobras nocturnas que llevará a cabo la gran grúa instalada en Sabino Arana, al lado de la calle Autonomía y que ya se ha encargado durante las últimas dos semanas de retirar varias secciones de los viejos accesos viarios a la capital.
Segun el anuncio municipal en tre las doce de la noche y las cinco de la mañana de las madrugadas de los próximos días 3, 4, 5, 10, 11, 12 y 13 de diciembre se cortará el tráfico en la calle Autonomía, entre la avenida Ferrocarril y la calle Luis Briñas.
En total, se suspenderá la circulación a lo largo de tres grandes manzanas urbanas lo que obligará a habilitar un desvío alternativo para los conductores que quieran entrar o salir por esta calle hacia o desde el centro de Bilbao.
El área de Circulación y Transportes municipal ha previsto que los automovilistas que vayan en dirección hacia la plaza de Zabalburu tomen en la plaza de Aita Donosti la calle Tellagorri, giren a la izquierda para alcanzar la calle Urkiola y desde esta tomar Pablo Alzola para salir de nuevo a la calle Autonomía. En el sentido contrario, el recorrido previsto sustitutorio será tomar la avenida del Ferrocarril y a escasos metros girar a la izquierda para recorrer la calle Zankoeta en todo su trazado hasta desembocar en la calle Luis Briñas desde donde tomar de nuevo la calle Autonomía en dirección hacia el hospital de Basurto. Todos estos desvíos estarán indicados de forma convenientes.
Esta será la unica intervención nocturna que está prevista en el plan de trabajo de la demolición de los viaductos y se ha visto condicionada por la necesidad de mantener el tránsito del tranvía que circula por la calle Autonomía entre La Casilla y la calle Gurtubay. De hecho, unos cincuenta metros de catenaria, el tendido eléctrico que dota de energía al transporte urbano sobre vías, está suspendida de los bajos de los viaductos que van a ser derribados en las próximas dos semanas. Técnicos de Euskotren, la compañía dependiente del Gobierno vasco que gestiona el tranvía bilbaino, ya han previsto los nuevos postes que se tendrá que colocar para sostener la catenaria en sustitución de los anclajes aéreos que desaparecerán con los viaductos.
La maniobra será idéntica a la efectuada días atras con otras secciones del viaducto. La gran grúa levantará en el aire los tramos previamente cortados y los depositará en el suelo para luego ser demolidos a ras de calle.