Bilbao. La preocupación por incentivar actividades generadoras de riqueza no ha hecho que Bilbao se olvide de generar también calidad de vida y salud para sus habitantes. Por eso, el Consistorio bilbaino impulsará a partir del próximo año su segunda isla sonora, esta vez en la plaza Rekalde, después de la primera creada en la plaza General Latorre, en el barrio de Basurto, que actualmente está en proceso de construcción y que estará terminada "para después de navidades", según indicó Fran Viñez, director de Obras y Servicios del Ayuntamiento de Bilbao.
"Una ciudad debe tener actividad en la calle, si no sería un rollo, pero también espacios para tomarse un respiro", y de ahí el concepto de islas sonoras, explicó José Luis Sabas, concejal de Obras y Servicios del Ayuntamiento de Bilbao, durante las jornadas sobre el confort acústico que se celebran estos días en la Alhóndiga y en las que también estuvo presente la consejera de Medio Ambiente y Política Territorial del Gobierno Vasco, Ana Oregi.
La capital vizcaina impulsará a partir del próximo año una nueva remodelación de una plaza de la ciudad desde el punto de vista del confort acústico, como será habitual ahora en cualquier obra de la ciudad, ya que Bilbao ha incluido como "mérito" en los pliegos de las condiciones para adjudicar las obras del municipio que se adopten medidas para reducir las efectos del ruido en las infraestructuras que se creen, igual que se hace con la seguridad o la accesibilidad.
Sobre la ejecución del proyecto, Viñez explicó que no será igual que la que está en construcción en Basurto porque "no se trata de café para todos, porque las personas que viven aquí igual no son de la misma tipología que en Basurto", argumentó. Sin embargó, Viñez adelantó que no se tratará de "una isla sonora en su totalidad, sino un espacio dentro de la plaza" aunque todavía hay muchas incógnitas sobre lo que será el proyecto final. "Todavía no sabemos qué pasará con una infraestructura de esta plaza como es la A-8; parece que el futuro, según la Diputación, es que desaparezca, pero primero va Sabino Arana", expuso. Sin embargo, Viñez quiso dejar claro que el Consistorio no se va a "quedar parado" durante este tiempo. "El año que viene tenemos que desarrollar el proyecto de mejora de la plaza dentro del programa auzokide". Para ello, aprovechó la visita de los técnicos europeos a la plaza Rekalde para pedirles su "visión técnica" sobre las medidas que se podrían adoptar en el barrio bilbaino. Asimismo, Viñez desveló que esperan empezar con el "trabajo de campo y las consultas con los vecinos la próxima Semana Santa".
Directiva europea
Este tipo de actuaciones urbanas sobre el confort acústico se enmarcan dentro del proyecto europeo que lidera el Consistorio bilbaino denominado Quadmap, que tiene una duración de tres años, y se centra en la definición y gestión de zonas tranquilas dentro de la Directiva de Ruido Ambiental (2002/49/EC) sobre ruido ambiental. "La clave de este proyecto europeo es que hemos generado un indicador que incluye mediciones técnicas objetivas y encuestas de percepción de la gente", concluyó satisfecho Viñez.