Bilbao. El Ayuntamiento de Bilbao aprobará hoy de forma definitiva la nueva ordenanza de hostelería que, entre otras novedades, prohibirá abrir pubs y discotecas en los bajos de los edificios de viviendas, además de obligarles a guardar una distancia entre sí de 200 metros. Será el punto más destacado de un pleno ordinario municipal en el que también se debatirán otras 19 propuestas de los grupos de la oposición, como la construcción de una nueva comisaría en el barrio de Basurto (del PP), la exención del IBI para los vecinos de Viviendas Municipales (Bildu) o un bono comercial en Navidad (PSE).
La nueva ordenanza de hostelería, tras ser aprobada de forma inicial el pasado 25 de abril y con la incorporación de dos alegaciones, será aprobada hoy de forma definitiva gracias a la mayoría que ostenta el PNV en el pleno municipal. El principal objetivo de la normativa es conciliar el descanso de los vecinos con la existencia de locales de ocio. No tendrá carácter retroactivo para aquellos establecimientos ya abiertos, por lo que los pubs y discotecas ya existentes en los bajos de los edificios quedarán en una situación "tolerada". Entre otras novedades, incluye también la posibilidad de que los restaurantes, bares y cafeterías puedan pedir traslados para evitar cláusulas o pagos de rentas excesivas, así como la limitación de aperturas en zonas que se consideren ya saturadas de ruido.
A continuación se analizarán y debatirán otras 19 enmiendas planteadas por los tres grupos de la oposición, divididas entre las siete iniciativas del PP, cinco de Bildu y seis del PSE.
El grupo popular propondrá la construcción de una nueva comisaría en Basurto, ante la "creciente inseguridad" en el barrio; la gratuidad del teléfono de la Policía Municipal 092, y un tramo horario para que los propietarios de los restaurantes puedan hacer un uso gratuito del parking del mercado de La Ribera que facilite, de esta forma, sus compras diarias.
Bildu, por su parte, pedirá que los inquilinos de Viviendas Municipales no tengan que abonar el IBI y que el Ayuntamiento exija, en los nuevos contratos municipales para puestos de cara al público, el nivel EGA de euskera, de forma que se garantice el derecho a ser atendido en esta lengua a la población euskaldun de la villa, "que aumenta día a día", según explicó su portavoz, Aitziber Ibaibarriaga. También planteará que la línea 57 de Bilbobus circule los sábados, domingos y festivos, así como que se instalen sistemas de portabicicletas en el exterior de los autobuses urbanos.
Bono comercial Finalmente, desde el PSE se hará hincapié en la necesidad de poner en marcha un bono comercial, para dinamizar la campaña de Navidad en especial en las tiendas de barrio, gestionadas por familias "que lo están pasando mal", destacó el socialista Alfonso Gil. También quieren que se ponga en marcha un programa para que los jóvenes bilbainos que han tenido que marcharse al extranjero puedan volver a la villa y el establecimiento de una tarifa económica nocturna en los parkings rotatorios, para facilitar el aparcamiento de los residentes del barrio.