Bilbao. Bilbao escribe hoy capítulo importante en su pequeña historia vial. Sobre las dos de la tarde se reabre tras once años de clausura la entrada a Juan de Garai para los vehículos que proceden de Cantabria por la A-8. A última hora, sobre las diez de la noche, se cerrará para siempre la salida desde Sabino Arana hacia la autopista.
Dos hitos que servirán de prólogo para el gran estreno de mañana al amanecer: la entrada en servicio de los nuevos accesos por San Mamés. Desde la Diputación Foral y el Ayuntamiento de Bilbao se ha dispuesto todo para estas 48 horas que darán paso a la mayor remodelación viaria en la historia de la capital vizcaina.
Serán operarios del Área municipal de Obras y Servicios los que esta noche coloquen el primer obstáculo que impedirá a los conductores tomar el viaducto de Sabino Arana, a la altura de Pérez Galdós. Una barrera provisional compuesta por varias piezas unidas de plástico rojas y blancas, modelo New Jersey, será colocada sobre la diez de la noche, "aunque si el tráfico es escaso, incluso puede adelantarse la maniobra", indicaron ayer fuentes municipales. Días después ya será la Diputación quien habilite un sistema de vallado de mayor altura que impida el paso de coches y también de personas al viaducto vacío. Hay que tener en cuenta que hasta el mes de julio o agosto, en que se inicien las obras de demolición, los viaductos que componen el scalextric van a carecer de actividad y su tránsito estará prohibido.
El cierre de esta noche estará vigilado por varias patrullas de la Policía Municipal que se apostarán en la intersección de Sabino Arana con la Avenida Ferrocarril y Juan Antonio Zunzunegi, además de en la salida de la calle Pérez Galdós, para indicar a los más despistados que la vieja salida ha sido ya clausurada definitivamente.
Trabajo extra para la policía Una labor de información y orientación que vienen repitiendo ya desde hace más de una semana en los cruces situados en las inmediaciones de los nuevos accesos de San Mamés y que se repetirá durante los próximos días.
Fuentes municipales han informado que se ha previsto un dispositivo especial en la unidad de Tráfico que protagonizarán una docena de agentes. Desde mañana y durante al menos dos semanas, desde la mañana y hasta la noche, los policías se apostarán en los cruces viarios ubicados entre la nueva entrada cerca de Ingenieros hasta la plaza del Sagrado Corazón. "Su labor será ayudar a los conductores a que se acostumbren a los nuevos movimientos viarios", concretaban fuentes municipales. En principio, el dispositivo estará activo durante quince días "aunque habrá flexibilidad para prolongarlo o acortarlo" aseguraron.
La Policía Municipal también vigilará cómo se desarrolla el tráfico de bajada hacia Zabalburu después de que, sobre la dos de la tarde, la Diputación habilite de nuevo la entrada hacia Juan de Garai. Fuentes forales indicaron ayer que "la lluvia de estos días ha impedido poder trabajar bien en el asfaltado de este ramal de salida". En principio, se preveía haber abierto a primera hora de la mañana, pero al final se han tenido que apurar los plazos y, "en cuanto terminemos, daremos paso a los vehículos al mediodía", concretaron desde el departamento foral de Obras Públicas y Transportes que dirige Itziar Garamendi. Las mismas fuentes indicaron que "no esperamos que mañana (por hoy) se generen problemas en esta vía de entrada a Bilbao". Por lo que se refiere a la hora en que se retirará el vallado que impide el tránsito a los nuevos accesos, desde la Diputación no quisieron aportar una hora concreta, "ya que dependemos de los últimos detalles que solo se pueden llevar a cabo antes de la apertura".
La pasada madrugada ya se cortó de forma alternativa el tronco de la autopista en dirección Cantabria, entre la pasarela Bentazarra y el enlace de Balmaseda. Cortes que se reprodujeron en la calzada dirección Donostia, entre el polideportivo de El Fango y los viaductos de Balmaseda.
Para esta madrugada próxima será cuando se coloquen el mismo tipo de barreras provisionales en los accesos desde la autopista hacia Sabino Arana, tanto para los vehículos que llegan desde Cantabria como desde Donostia. Obstáculos que posteriormente se convertirán en definitivos cuando se instalen las piezas de hormigón que permanecerán hasta que se finalice el derribo de los viaductos el próximo año.
Los operarios forales también aprovecharán la madrugada para descubrir todos los paneles indicativos de sentidos de circulación y destinos finales que hoy todavía permanecen ocultos a lo largo de la autopista.
Serán trabajos de última hora que también tendrán lugar en la trama urbana con el pintado de la señalización horizontal definitiva en la intersección de Sabino Arana con Zunzunegi o en Pérez Galdós para su nueva circulación en dirección a la avenida del Ferrocarril. También se tendrá que comprobar la coordinación de los semáforos en los cruces modificados y que todas las señales viarias están en su sitio.
Además, la Diputación Foral informó ayer de una última consecuencia de la apertura de los accesos, en concreto el cambio de la parada cabecera de la línea A2153 de Bizkaibus que une Bilbao con Loiu. Hasta ahora, esta última y primera parada se ubicaba en la avenida Zunzunegi, la cual tiene que quedar expedita de este tipo de obstáculos para permitir un tráfico fluido de salida de la ciudad. A partir de mañana, los usuarios de esta línea de Bizkaibus podrán tomar el autobús o abandonar el mismo en la plaza San José, a la altura del número 5 de la calle Elcano. Este cambio implica, además, suprimir la parada de esta línea ubicada hasta ahora en la Gran Vía.