Bilbao. Euskal Trenbide Sarea (ETS), la sociedad responsable de la construcción del tranvía, ha desestimado las seis alegaciones que habían planteado otras tantas comunidades de vecinos de la calle Autonomía, que se oponían a que la catenaria se anclara a sus fachadas. La sociedad ejecutará una servidumbre temporal del espacio para poder seguir adelante con la ampliación del tren ligero entre Basurto y La Casilla.

Para hacer llegar el suministro eléctrico a las unidades del tranvía, la catenaria se instala bien a través de postes clavados en el suelo o bien anclándola a las fachadas de los edificios colindantes al trazado. La elección de un sistema u otro, según explican fuentes de ETS, depende de las características de la zona que atraviese el tren ligero y del propio recorrido.

En el caso de la calle Autonomía, se ha optado por una solución mixta. Aunque en algunos puntos del vial el cable que suministra la energía al tranvía se sostendrá a través de postes -que ya se han instalado en varios puntos de la calle-, en otros lugares el cableado tendrá que anclarse a las fachadas de las viviendas colindantes. En total, estos anclajes afectarán a una treintena de comunidades de vecinos.

Media docena de ellos presentó ante ETS otras tantas alegaciones, mostrando su disconformidad a que se engancharan a sus fachadas líneas eléctricas. Cuatro de estas alegaciones proceden de comunidades de vecinos; una quinta llegó desde Lantik, la empresa de servicios informáticos de la Diputación de Bizkaia, y la sexta del hotel Zenit, ubicado frente al parque de La Casilla. Los seis pedían buscar una solución alternativa para evitar los anclajes en las fachadas "por cuestiones de seguridad", tanto por el propio peso de los anclajes como por la instalación de una línea eléctrica tan cerca de los domicilios.

Todas ellas han sido desestimadas por ETS. Fuentes de la sociedad explicaron ayer que los temores de los vecinos son "infundados", ya que el peso que suponen los anclajes es mínimo. Técnicos de la empresa mantuvieron, además, reuniones informativas con las comunidades para explicarles todos estos aspectos. "En Bilbao se cuenta ya con la referencia de otras zonas en las que la catenaria se ha anclado en las fachadas y no ha pasado nada. Se han recibido muy pocas alegaciones, apenas media docena entre las casi treinta comunidades que se van a ver afectadas. En Gasteiz, cuando se construyó el tranvía, se tramitaron muchas más", recuerdan desde ETS.

La sociedad ejecutará ahora lo que se denomina una servidumbre temporal, tal y como realizan las compañías telefónicas y eléctricas cuando instalan cajetines en las fachadas. Cada comunidad afectada, además, recibirá una compensación de unos 950 euros. Desde ETS descartaron ayer que estas alegaciones hayan supuesto un retraso en las obras del tranvía. Así, recuerdan que ya están instaladas todas las vías y los postes que sostendrán las catenarias. También las paradas están ya prácticamente finalizadas. Los anclajes se instalarán en las fachadas a finales de este año.