BILBAO. El Ayuntamiento de Bilbao decidirá en la próxima Junta de Gobierno, que tendrá lugar mañana, si penaliza a la empresa adjudicataria de los servicios de San Agustín por haber rescindido el contrato tan solo tres días después de entrar en funcionamiento, según señalaron ayer fuentes del Área de Relaciones Ciudadanas.

Los bilbainos no se han visto afectados, pero los trabajadores del Ayuntamiento han tenido que trabajar el fin de semana para resolver con celeridad el contratiempo surgido el mismo viernes, cuando el Ayuntamiento todavía disfrutaba de la inauguración de la nueva sede del Consistorio donde los ciudadanos podrán realizar prácticamente el 90% de sus gestiones.

La empresa adjudicataria de los servicios direccionales, con una oferta muy ajustada, había aceptado las condiciones del contrato que le comprometían a imponer un servicio muy avanzado que permitiría a los ciudadanos resolver las gestiones en un mismo día.

El viernes, solo tres días desde su puesta en marcha, hubo pequeños microcortes en los equipos de gestión de colas y atención al público que, sin embargo, no impactaron mucho en el servicio. Sin embargo, había elementos adicionales dentro del pliego de condiciones que la empresa no podía asumir aún, según dijeron los responsables de la empresa. En un primer momento solicitaron más tiempo para la puesta en funcionamiento de todo el programa. Sin embargo, desde el Ayuntamiento no se podía funcionar a dos ritmos según señalaron ayer, "no hubiera sido lógico". Así que, "de forma coherente", renunciaron al contrato que habían firmado hace tan solo mes y medio, cuando resultaron adjudicatarios del servicio. Fuentes municipales señalaron que "en todo momento habían expresado que era complicado alcanzar ese nivel, pero sin embargo pensaban que podrían conseguirlo".

El viernes por la tarde, técnicos y operarios se pusieron manos a la obra para garantizar que ayer lunes los bilbainos no tuvieran ningún problema a la hora de realizar sus gestiones y que únicamente pudieran notar un cambio en las terminales. Durante el fin de semana un grupo de técnicos y operarios se dispusieron a mover las máquinas que existen en el edificio Aznar, también municipal, para trasladarlas al patio de gestiones de San Agustín.

Estas terminales, al igual que otras que tiene el Ayuntamiento de Bilbao en otras oficinas municipales, pretenden servir de refuerzo en momentos en los que haya campañas especiales, como ofertas públicas de empleo. Afortunadamente, se congratulan en el área, estos meses no hay ninguna campaña en marcha, con lo que no iban a ser utilizadas.

Así, entre el viernes y el domingo, se puso en marcha todo el operativo para que el usuario no percibiera ninguna deficiencia cuando ayer tuviera que realizar alguna gestión. "Es una faena en la que no tenemos ninguna responsabilidad, pero no deja de ser una mala jugada para el Ayuntamiento", lamentan desde Relaciones Ciudadanas.

Ahora, la Junta de Gobierno, que se reunirá mañana para tratar los temas de Bilbao de la última semana, analizará el percance surgido y decidirá si sanciona a esta empresa a pagar una indemnización.

La empresa Tecnología Informática 2000 S.L. había resultado adjudicataria a pesar de que su oferta tecnológica no había sido la mejor valorada. Sin embargo, había conseguir rebajar la oferta casi un 40%. Además, había aceptado las condiciones del pliego del contrato y, aunque desde un principio había manifestado tener dificultades para poner en marcha todo el desarrollo tecnológico, se había comprometido a hacerlo. Ante la imposibilidad de incorporar algunos de los niveles informáticos que se le solicitaban, finalmente se despidió rescindiendo el contrato.

El edificio de San Agustín se inauguró el pasado miércoles ante todos los ciudadanos, que pudieron acceder al patio de operaciones para comprobar el nuevo espacio que ofrece el Ayuntamiento con el objeto de facilitar las gestiones de los ciudadanos y contribuir a su celeridad y ahorro de tiempo.