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El arrollador Valencia Basket, rival del Surne Bilbao en el 'play-off'

El conjunto de Pedro Martínez alcanza la segunda plaza tras pasar por encima del Barça en el Palau en el partido aplazado

El arrollador Valencia Basket, rival del Surne Bilbao en el 'play-off'ACB Phorto/M. A. Polo

El Surne Bilbao se enfrentará en los cuartos de final de las eliminatorias por el título de la Liga Endesa al último rival que consta en su historial de play-off (justo este lunes se cumplen once años), un Valencia Basket que en el encuentro aplazado disputado este domingo ante el Barça no tuvo piedad de su rival en el Palau para acabar imponiéndose por un contundente 77-102 y alcanzar la segunda posición final de la temporada regular, sacando así del camino de los hombres de negro al UCAM Murcia, la otra posibilidad que asomaba en su horizonte más cercano.

Apisonadora

De esta manera, el conjunto vizcaino se verá las caras con un rival que portará claramente la etiqueta de favorito, no en vano ha convertido el modo apisonadora, el juego rebosante de velocidad, con gusto por fusilar desde la distancia triple ante la mínima posibilidad y cargar el rebote ofensivo, su modus operandi más habitual como vía para abrazar el éxito. La versión premium de lo que puede ofrecer el conjunto que dirige Pedro Martínez la sufrieron en sus propias carnes los hombres de negro el pasado 2 de enero en Miribilla, cuando encajaron un abrumador 72-116 con los visitantes anotando la friolera de 79 puntos -plusmarca histórica en una mitad de partido en la era ACB- en una segunda parte en la que arrasaron con todo lo que encontraron a su paso. El choque disputado recientemente en el Roig Arena fue más igualado (88-83) y en él los de Jaume Ponsarnau vendieron muy cara su piel. Tras llegar a perder por 21 puntos y alcanzar el descanso con un 47-29 contrario a sus intereses, reaccionaron con un brutal 8-30 pero acabaron ahogados en la orilla.

Braxton Key captura un rebote ante Martin Krampelj.

Calidad, talento y físico

Con un balance de 25-9 en la Liga Endesa y una temporada extraordinaria en la Euroliga, alcanzando la Final Four, en la que cayeron en semifinales frente al Real Madrid, los números del Valencia Basket asustan, no en vano lidera las clasificaciones de valoración, anotación, rebotes, asistencias y triples anotados por encuentro. Unos registros bárbaros confeccionados a partir de una plantilla rebosante de calidad individual, talento y físicos que marcan la diferencia. Con Jean Montero como principal arma de destrucción masiva en ataque, a su alrededor brillan jugadores contrastados como Kameron Taylor, Omari Moore o Darius Thompson, un Sergio de Larrea votado mejor jugador joven de la competición y en cuyo horizonte aparecen claramente las siglas NBA, la inteligencia y efusividad en el juego de Jaime Pradilla, interiores que en cualquier momento pueden lucir muñeca como Nate Reuvers o Matt Costello, especialistas defensivos de la talla de Braxton Key... Y ahí están también los Josep Puerto, Xabi López-Arostegui, Neal Sako, Yankuba Sima, Isaac Nogués o Álvaro Cárdenas.

Defensa y consistencia

Sin absolutamente nada que perder tras haber llegado hasta una altura de competición que al arrancar el curso ni siquiera aparecía en sus previsiones más optimistas, el Surne Bilbao intentará exprimir sus recursos para dar la cara ante un contrincante de rango muy superior. Pero si algo han hecho los hombres de negro este curso ha sido desafiar a la lógica de los presupuestos y las plantillas. Cierto es que hasta la victoria en casa ante el Real Madrid les costó lucir ante rivales de rango Euroliga, pero los de Ponsarnau han aterrizado en el play-offrebosantes de confianza y ambición y tratarán de aprovechar cualquier rendija que les ofrezca su rival para tratar de hacer sangre. Con la solidez defensiva como arma prioritaria si se quiere ofrecer una versión resistente y competitiva, el conjunto vizcaino tendrá que intentar jugar sin complejos y con sostenibilidad porque el Valencia Basket es de esos rivales que destroza rivales ante la más tímida muestra de debilidad o de bache durante el partido. Buscar la sorpresa en el Roig Arena sería la campanada de las campanadas y en Miribilla se han visto milagros deportivos de primer orden. ¿Por qué no de nuevo?