Síguenos en redes sociales:

El Surne Bilbao sobrevive al combate en Turquía y factura un notable botín (69-77)

El conjunto vizcaino no se amilana ante el juego físico y rebosante de contactos del Aliaga Petkimspor y se acerca a las semifinales de la FIBA Europe Cup de la mano de Krampelj y Hilliard

El Surne Bilbao sobrevive al combate en Turquía y factura un notable botín (69-77)FIBA Europe Cup

El Surne Bilbao pavimentó este miércoles su camino hacia las semifinales de la FIBA Europe Cup con el valiosísimo botín de ocho puntos de renta (89-77) conquistado en la cancha del Aliaga Petkimspor. El conjunto turco apostó claramente por llevar el duelo al terreno de lo físico a base de atizar, atizar y más atizar con los árbitros mirando en muchos momentos hacia otro lado y llegaron a poner contra las cuerdas a unos hombres de negro que tras un arranque fulgurante (0-10) pasaron por serios apuros hasta llegarse a ver con un adverso 48-40 en el ecuador del segundo cuarto, pero tuvieron entereza, carácter y acierto para darle la vuelta a la situación.

Hilliard y Krampelj

En ese momento de máxima exigencia, los de Jaume Ponsarnau se reactivaron con un contundente parcial de 2-14 y en el acto final tuvieron en Darrun Hilliard y Martin Krampelj a dos figuras desequilibrantes. Dos triples seguidos del estadounidense impulsaron a los visitantes (56-60) y poco después cogió su relevo el esloveno con otro misil desde los 6,75 y un magnífico trabajo en ambos aros. Si la contienda requería temperatura de ebullición, físico y determinación, ahí estuvo Krampelj para dar el necesario paso al frente, con un par de tapones, mates y rebotes ofensivos que acabaron desequilibrando la balanza hasta certificar un marcador final de 69-77 más que satisfactorio.

Darrun Hilliard busca un compañero al que pasarle la bola.

Trabajo

Al conjunto vizcaino le tocó trabajar de lo lindo porque tras su salida en tromba encontró un rival que entendió que la única manera de sobrevivir era a base de meter manos por doquier. Y codos si hacía falta. Además, recibieron el permiso arbitral para desarrollar su plan. En ese contexto, a los hombres de negro les costó fluir en ataque, por momentos atravesaron por valles de pura frustración, con Margiris Normantas con serios problemas para ejercer de segundo base, pero finalmente encontraron los recursos necesarios no solo para salir a flote, sino para acabar conquistando un muy buen colchón a certificar el próximo miércoles en Miribilla.

Gran arranque

Los hombres de negro protagonizaron un inmejorable arranque. A partir de una defensa sólida, jugaron muy fácil en ataque y en poco más de dos minutos dominaban ya por un contundente 0-10 impulsados por la inspiración de Justin Jaworski, Luke Petrasek y Hilliard. Y el panorama no cambió después de que Ponsarnau introdujera sus primeros cambios, hasta el punto de que Ozhan Civgin tuvo que parar el partido con el 5-15 justo en el ecuador del acto inaugural. Como cabía esperar, el conjunto turco endureció su juego y encontró por fin vías de anotación y, aunque los visitantes respondieron en primera instancia (13-23), el primer cuarto se cerró con un más equilibrado 17-23.

Cambio

Hasta los cinco puntos llegaron a acercarse los turcos antes de que el Surne Bilbao activara el recurso de Tryggvi Hlinason para volver a ensanchar el luminoso con una máxima renta de 19-30 que llevó al banquillo rival a volver a llamar a capítulo a los suyos. Reaccionó ipso facto su rival aprovechando una serie de malos ataques de los hombres de negro y solo dos minutos después fue Ponsarnau quien tuvo que intervenir (25-30). No sirvió en absoluto. La espesura en ataque no se disipó ni lo más mínimo, con los anfitriones recibiendo permiso arbitral para meter manos que poco antes habían sido sancionadas y Normantas sufriendo en labores de dirección y el parcial aumentó hasta el 12-0 para llegar a producirse la voltereta: 31-30. Fue Petrasek quien sacó a los suyos del bache con un triple, pero los hombres de negro, erráticos, agradecieron la llegada del descanso, al que se llegó con un empate a 35 puntos que dejaba todo en el aire.

Contactos

Poco cambió el panorama al regreso de vestuarios. El Aliaga Petkimspor siguió aprovechando la ausencia de sanción sobre sus constantes contactos mientras el Surne Bilbao entraba en modo desesperación con la labor arbitral y fue encontrando cada vez más confianza, con Yannick Franke y Roberts Blumbergs anotando además desde los 6,75. Así, el 48-40 empezaba a ser ya sumamente peligroso. Sin embargo, la reacción de los hombres de negro no se hizo esperar. En lugar de caer en la desesperación, los de Ponsarnau aumentaron también su efusividad defensiva, anotaron un par de canastas al contraataque tras robo de la mano de Normantas y Melwin Pantzar, Petrasek acabó con el nulo acierto desde la distancia triple y la devolución del sonoro parcial antes encajado, enlazando en ese momento un 2-14, les permitió llegar arriba en el marcador al acto final, aunque solo fuera por 52-54.

Resolución

El Aliaga Petkimspor apostó con acierto por alimentar a Jehyve Floyd en las distancias cortas, pero Hilliard respondió con dos triples seguidos que dieron mucho aire y tranquilidad a los suyos. Los turcos siguieron a lo suyo, atizando de lo lindo en defensa, pero si querían efervescencia y físico se encontraron de frente con un imperial Krampelj. A su triple para el 60-67 le siguieron un puñado de acciones de pura determinación en ambos aros que acabaron por congelar el ardor guerrero de los turcos pese a los últimos coletazos de Stanley Whittaker. El botín de ocho puntos debería valer su peso en aro, pero todavía queda trabajo por hacer en Miribilla para certificar la tercera semifinal consecutiva de los hombres de negro, que tienen entre ceja y ceja renovar laureles continentales.