El peor día de Jaworski y Hilliard con el Surne Bilbao
Ambos jugadores personificaron en el derbi el sufrimiento del Surne Bilbao en los duelos ante los rivales de Euroliga
El derbi del domingo dejó la primera derrota del Surne Bilbao desde el 2 de enero y una hoja estadística histórica y seguramente irrepetible. Justin Jaworski y Darrun Hilliard acabaron el partido sin anotar en sus catorce lanzamientos y acumularon una valoración conjunta de -26, la peor que ha marcado nunca en la Liga Endesa una pareja de jugadores de un mismo equipo. Coincide, además, que son los dos jugadores que ocupan las plazas de extracomunitario, un perfil de jugador que no tiene nada que ver con el concepto de americano de los 80 o 90.
Jaworski y Hilliard son los dos máximos anotadores del Surne Bilbao y también los dos jugaron que más tiempo tienen el balón en las manos en el tiempo que están en el campo, casi un 30% de los minutos que juegan. El equipo les busca para que resuelvan porque para eso se les fichó y su horrible tarde ante el Baskonia hizo que, evidentemente, las opciones de victoria se resintieran por su acumulación de errores. No obstante, lo que ocurrió ante los gasteiztarras es algo que ya se ha repetido en los otros partidos ante rivales de Euroliga que saben la importancia de frenar de la manera que sea a los dos estadounidenses del Surne Bilbao. Sus números en los cinco choques disputados hasta ahora ante el Baskonia, el Real Madrid (en el que no jugó Hilliard), el Barça y el Valencia, saldados todos con derrotas, son sensiblemente peores que en los otros dieciséis partidos, en los que los hombres de negro han sumado once victorias.
Entre Jaworski y Hilliard, promedian en esos cinco duelos 11,2 puntos, 7,5 pérdidas de balón y solo un 21% en tiros de campo. En el resto de encuentros, esas cifras mejoran hasta los 28,3 puntos, apenas tres pérdidas y un 41% en tiros de campo. Así, el Surne Bilbao, que anota 84 puntos por partido, se ha quedado en esos cinco encuentros de rango Euroliga en 73, y eso que en el derbi del Buesa llegó a 91. De todas formas, no conviene cargar las tintas sobre los dos estadounidenses porque si de algo presume el equipo bilbaino es de un comportamiento coral, y así debe ser en las victorias y en las derrotas.
A lo largo de esta temporada, todos los jugadores, excepto los ahora lesionados Lazarevic y Sylla, han tenido al menos un partido con al menos diez puntos anotados. Hilliard, con trece, y Jaworski, con doce y cinco de ellos con más de veinte, destacan también en ese dato estadístico. En más de la mitad de los encuentros, exactamente once, ha habido un mínimo de cuatro jugadores por encima de los dobles dígitos de anotación. Sin embargo, en estos cinco duelos ante los equipo de Euroliga solo ha ocurrido una vez, en Gasteiz, lo que quiere decir que esa labor colectiva no ha sido suficiente para lograr triunfos en partidos de gran exigencia física que se ha dejado sentir en los porcentajes de acierto y en la correcta toma de decisiones en muchas fases de los mismos. De ahí que Ponsarnau se pusiera como deberes tras el derbi dotar a sus dos principales argumentos ofensivos y a todo su equipo de mejores herramientas para afrontar defensas al límite y batallas desequilibradas en lo físico.
Jaworski y Hilliard hicieron un pésimo partido ante el Baskonia y se ganaron las críticas como otros días, no tan lejanos, se ganaron las alabanzas. En estos tiempos no hay término medio, pero en el conjunto de la temporada y en el futuro la estadística de este derbi quedará como una anécdota, como quedaron otras actuaciones peores en la historia de la Liga Endesa. “Son los que tenemos y nos encanta tenerlos”, dijo Ponsarnau el domingo, que no hará tampoco un drama por un mal día de sus dos estadounidenses, en los que seguirá depositando mucha responsabilidad. Mañana mismo tendrán la oportunidad de redimirse, aunque lo que ellos hagan importará poco si el equipo gana al Gran Canaria, que es lo importante.