El Surne Bilbao atraviesa por un momento tan dulce que hasta la agonía le sonríe para acudir encantada a su abrazo triunfal. El conjunto vizcaino se ha acostumbrado a ganar, ya sea con brillantez o picando piedra, y sumó este sábado su quinta victoria consecutiva en Liga Endesa (80-76) sacando adelante un choque tremendamente exigente ante el Joventut, resolviendo a su favor con mucho esfuerzo un encuentro disputadísimo en el que su magnífico trabajo defensivo solucionó una bajada de rendimiento final en ataque que a punto estuvo de costarle un disgusto.

Y es que esa tremenda labor de retaguardia limitó a los de Dani Miret a una sola canasta en juego durante todo el último acto -donde las dan las toman, recordando el choque de la primera vuelta y aquel 31-6 en el primer cuarto-, pero el problema radicó en que sirvió para colocar el taquicárdico 77-76 a menos de un minuto de final después de que los hombres de negro, tras un triple de Darrun Hilliard a 5:12 de la última bocina para el 77-69, encadenaran una sucesión de fallos desde todas las distancias que a punto estuvo de llevarles al naufragio.

Petrasek y Hilliard

Pero no llegó la sangre al río tras todo un duelo a pico y pala en el que los anfitriones nunca fueron por detrás en el marcador aunque sus ventajas casi siempre fueron cortas. Luke Petrasek, con un rebote ofensivo vital, un tiro libre anotado y una magnífica defensa posterior a Ante Tomic, cambió la dinámica negativa y Hilliard asumió galones en la siguiente jugada para sentenciar con dos tiros libres y llevar el éxtasis a la grada de Miribilla, entregadísima a los suyos y jugando de nuevo su papel de elemento desequilibrante.

Margiris Normantas celebra la victoria con la afición. José Mari Martínez

Entre el 3 de 19 en lanzamientos en juego de los anfitriones en el último cuarto y el 1 de 17 de los visitantes, los de Jaume Ponsarnau supieron defender a dentelladas su renta y acabaron llevándose el gato al agua. Con Hilliard, Harald Frey y Martin Krampelj moviendo los guarismos ofensivos y Tryggvi Hlinason frenando las acometidas rivales en el rebote, el éxito se quedó en casa.

Exigencia

Precisamente, el acierto en el triple de Hilliard y Krampelj y el buen hacer de Frey desde las distancias intermedias permitió a los anfitriones arrancar dominando el luminoso (10-4), pero el Joventut también diversificaba recursos para mantenerse firme a su estela. Con más agitación que tino por parte de los dos bandos, los ataques perdieron mucha eficacia y en esas circunstancias fue de agradecer la aportación de Bassala Bagayoko en las distancias cortas, facilitando que los suyos cerraran en ventaja el primer cuarto (22-20).

Rentas cortas

Si los de Miret apostaban por activar a Tomic debajo del aro, el Surne Bilbao explotaba la verticalidad del sensacional Frey. El choque seguía desarrollándose en distancias cortísimas. Los hombres de negro mantenían el control, pero faltaba mayor contundencia en ataque para fabricar un colchón más abultado que el 31-29 a cinco minutos del descanso. El Joventut endureció su retaguardia, pero los de Ponsarnau respondieron sin titubeos, fabricando un 7-0 para el 38-31.

Con un trabajo defensivo excelente que atascó a su rival, a los anfitriones solo les faltó un poco más de colmillo para estirar su dominio. Sin embargo, en el conjunto catalán apareció el incombustible Ricky Rubio suministrando y anotando y el 43-39 en el ecuador de la cita dejaba todo abierto. Si los hombres de negro sacaban provecho del 40% desde la línea de 6,75 (6 de 15), los de Miret se mantenían firmes con su 68,7% en tiros de dos (11 de 16).

Dominio

El conjunto vizcaino regresó de vestuarios con ganas de romper el partido mediante matazos de Krampelj y Hlinason, pero el Joventut no perdió pie pese al 47-39 y, sumando de tres en tres, logró devolver el golpe hasta el 49-48. Los de Miret empezaron a tener respuesta para los golpes bilbainos sumando veteranía en cancha de la mano de Ricky, Tomic y Adam Hanga, pero cinco puntos seguidos de Aleix Font, con un triple y un canastón a la contra, volvieron a distanciar a los anfitriones (61-53). Parecía que esa podía ser la rampa de despegue del Surne Bilbao, pues poco después dispuso de un par de ventajas de diez puntos, pero su contrincante tuvo la virtud de agarrarse con uñas y dientes al partido con Hanga diferencial en ambas canastas y Cameron Hunt dando un arreón a su anotación y el 70-67 a diez minutos del final prometía emociones fuertes.

Agonía

Frey salió al rescate de los suyos con dos canastones marca de la casa (74-67), pero los problemas a la hora de cerrar el rebote defensivo daban segundas y terceras oportunidades al Joventut. La granítica defensa de los hombres de negro daba aire pese a los problemas de Bagayoko y Hlinason para ser resolutivos debajo del aro, pero faltaba un golpe de gracia para desactivar la constante amenaza de los verdinegros. Intentó asestarlo Hilliard con un triple en perfecta jugada de pizarra de Ponsarnau para el 77-69, pero poco después el estadounidense falló una contra y otro misil lejano que pudieron suponer la puntilla. El conjunto vizcaino entró en una peligrosa fase de desacierto general, de todos y desde todos los lugares, y el Joventut se acercó hasta el 77-76, pero la agonía volvió a abrazarse con el equipo acostumbrado a ganar y ese es ahora mismo el Surne Bilbao.