El Surne Bilbao Basket ha tardado solo trece días en batir su récord anotador histórico, cosechado el pasado 29 de octubre con los 113 puntos facturados en la cancha del Kutaisi georgiano. Este martes, ante un Basket Brno en cuyo feudo había cosechado poco antes la victoria más amplia de su historia (51-105), elevó en Miribilla dos peldaños más esa cifra para dejarla en 115, solventando de esa manera un trámite más en su camino hacia el objetivo, ya en su mano, de finalizar en la primera posición del Grupo E de la FIBA Europe Cup con la mente puesta ya en la segunda fase continental.
Lo consiguió en un encuentro en el que su desempeño ofensivo fue mucho más consistente que el defensivo (115-100). El conjunto vizcaino jugó y dejó jugar, quizás incluso demasiado, y el equipo checo hasta se permitió soñar con poder fabricar un final de partido algo equilibrado pues llegó a acercarse hasta el 90-83 en los primeros compases del acto final después de que los hombres de negro dominaran por 26 puntos (74-48) en el tramo inicial del tercer cuarto, pero fueron los anfitriones los que pilotaron el duelo a su antojo, apretando y aflojando su rendimiento a conveniencia.
Gran Jaworski
Puede que permitieran demasiadas alegrías a los de Martin Vanek, sobre todo tras el descanso y especialmente en un tercer cuarto resuelto por 23-31, pero en ningún momento hubo agobio real en el marcador. Sobre todo lo evitó un Justin Jaworski que en esos momentos de cierta amenaza checa tras rebajar la ventaja a siete puntos encadenó trece puntos -acabó con 29-, incluidos tres triples, para dar carpetazo al asunto.
Es lo complicado de este tipo de citas, saber con que nivel de energía y esfuerzo hay que afrontarlas dentro de un calendario en el que se van acumulando los partidos y en el que la mayor cantidad de combustible hay que reservarlo para los fines de semana de Liga Endesa. En esta ocasión, los de Jaume Ponsarnau hicieron los deberes en ataque y sestearon en defensa, reservando además a Melwin Pantzar y Stefan Lazarevic, que no entraron en la convocatoria, y a un Martin Krampelj aquejado de molestias tras el entrenamiento matinal. Además de Jaworski, otros cuatro hombres de negro anotaron en dobles dígitos -Luke Petrasek, Aleix Font, Amar Sylla y Darrun Hilliard- y los porcentajes de acierto fueron notables: 67,5% en tiros de dos puntos y 45,7% en triples. Entre los visitantes, los estadounidenses Ross Williams y Jacob Groves enseñaron género asumiendo 35 lanzamientos entre los dos para acabar firmando 25 puntos cada uno.
Muy superior
El Surne Bilbao Basket solo tardó un par de minutos en demostrar su aplastante superioridad. Con los tiros de media distancia de Jaworski y los cortes hacia canasta de Petrasek, el control del luminoso no tardó en estar en sus manos ante un Basket Brno en el que sus dos principales jugadores, Williams y Groves, tiraban con acierto más que discutible todo balón que llegaba a sus manos. Con Bingen Errasti como un miembro más de la rotación principal de Ponsarnau, la primera ventaja de dobles dígitos (15-5) tardó poco más de tres minutos en instalarse en el luminoso y no creció exponencialmente porque los anfitriones se contentaron con explotar las facilidades que encontraron en ataque, esforzándose lo justo en defensa ante un conjunto checo que apostaba por la velocidad y por defensas presionantes para tratar de endulzar la pesadilla. El 37-25 al término de los diez primeros minutos, con ocho jugadores anotando y nueve puntos de Petrasek y Sylla, era el perfecto resumen de esta realidad.
Triple
Con el senegalés entretenido machacando el aro rival una y otra vez y Margiris Normantas marcando diferencias en ambas canastas, los anfitriones se dispararon pronto hasta el 42-25, pero el Basket Brno, al que la voluntad de hacer un buen partido no se le pudo discutir en ningún momento, mostró síntomas de rebeldía con un parcial de 0-8. Pero los de Ponsarnau gobernaban el encuentro a su absoluto antojo y con tres triples de Font, Harald Frey y Errasti regresaron a la senda correcta para seguir desenvolviéndose dentro de un panorama cómodo que fue incluso a mejor cuando Jaworski se sumó a la fiesta desde la línea de 6,75, con dos nuevas dianas, para hacer que los suyos alcanzaran el descanso con un estupendo 65-46. A esas alturas de la película, la estadística oficial otorgaba al Surne Bilbao Basket un total de 22 canastas en juego con 21 asistencias, con un brutal 70% en tiros de dos puntos y un 47% desde la distancia triple.
Mejora en el rival
Tras la reanudación, el dibujo de la contienda cambió. Después de fabricar una máxima ventaja de 26 puntos (74-48) gracias a la inspiración ofensiva de Font, el conjunto vizcaino entró en una fase de condescendencia, apretando y soltando el acelerador a conveniencia. Los mismo Jaworski encadenaba dos triples para consolidar la renta por encima de los veinte puntos (82-60) que el colectivo se relajaba y dejaba jugar en exceso al rival, hasta el punto de que Ponsarnau tuvo que gastar un tiempo muerto con el 86-74. Hasta los nueve puntos llegaron a acercarse los checos, entonados desde la larga distancia, en un tercer acto resuelto a su favor antes de que el duelo aterrizara en sus diez minutos finales con un 88-77.
Fueron Tryggvi Hlinason y sobre todo Jaworski, con trece puntos seguidos incluidos tres triples, los que acabaron de fulminar el intento de rebeldía del Basket Brno, que llegó hasta el 90-83. En un abrir y cerrar de ojos, el marcador se convirtió en un 105-85, con el único aliciente de si iba a hacerse realidad una nueva plusmarca anotadora. Y aunque parecía algo sencillo acabó costando y no se consiguió hasta la canasta final de Hilliard que puso el lazo a un nuevo trámite continental que en algunos momentos no lo fue tanto.