Jaume Ponsarnau tenía una doble sensación tras la derrota de ayer en Girona. Por un lado, el entrenador del Bilbao Basket destacó que su equipo “sigue siendo competitivo fuera de casa”, pero por otro lamentó otra oportunidad perdida. “Tenemos que hacérnoslo mirar porque nos ha pasado unas cuantas veces fuera de casa. Miraremos qué hacemos mal y lo corregiremos”, apuntó en un partido que no logró dominar su equipo con más claridad porque “ellos se han encontrado más cómodos fuera de lo que era el juego: en los balones por el suelo, en los que no eran de nadie y se los han encontrado, en esos fuera de banda que eran para ellos”.

Con todo, fue más determinante que en los minutos decisivos “no hemos encontrado a nadie con inspiración. Hemos pagado que jugadores nuestros no han entrado en el partido. Han estado muy mal y eso ha ido forzando a jugadores que estaban bien a que acumularan minutos. Además, hemos tenido la lesión de Xavi. Quizás eso ha hecho que no lleguemos al final con energía”.

Por su parte, Fotis Katsikaris se mostró muy contento por su victoria 200 en la Liga Endesa que “puede suponer un nuevo comienzo para nosotros ya que nos puede permitir jugar mejor baloncesto y ser más competitivos que hasta ahora”. El técnico del Girona apuntó que el triunfo se debió a que su equipo “no perdió la cabeza ni se ha venido abajo en los peores momentos. Hemos pensado siempre en la siguiente acción”.