El reto del Bilbao Basket de estrenarse lejos de Miribilla

El Bilbao Basket, que ayer jueves registró un positivo por covid entre sus jugadores, visita mañana al Monbus Obradoiro

14.01.2022 | 00:28
Valentin Bigote penetra a canasta en el duelo de la primera vuelta ante el Monbus Obradoiro. Foto: Pablo Viñas

EL covid-19 sigue sin dar tregua al Surne Bilbao Basket y llenando de incertidumbre su trabajo diario. Tras regresar a la actividad competitiva el pasado sábado con una trabajada victoria en el Bilbao Arena ante el Morabanc Andorra, el conjunto vizcaino se preparaba para recibir el miércoles al Unicaja en un choque aplazado de la 15ª jornada que, sin embargo, volvió a ser suspendido por el brote que padece el conjunto andaluz. Álex Mumbrú y sus jugadores se centraron de inmediato en la visita de mañana sábado (18.00 horas) al Monbus Obradoiro aunque sin poder librarse de los sobresaltos. A la espera de que Álex Reyes y Tomeu Rigo, los dos jugadores que se perdieron el encuentro frente a los de Ibon Navarro, pudieran regresar a los entrenamientos, la entidad de Miribilla anunció ayer un nuevo positivo entre sus jugadores. El resto de componentes del primer equipo se sometió ayer mismo a una nueva ronda de test PCR y de sus resultados dependerá que el choque en tierras gallegas se mantenga en cartelera. Y es que tampoco hay que olvidar que el club gallego anunció el martes la existencia de un positivo en su plantilla, aunque los dos jugadores que habían contraído anteriormente la enfermedad ya habían dado negativo y estaba prevista su incorporación inmediata a las sesiones de trabajo.
 


El Surne Bilbao Basket afronta esta contienda con el claro objetivo de trasladar su magnífica trayectoria como local a los encuentros que disputa lejos del Bilbao Arena. Y es que todavía no ha sido capaz de inaugurar su casillero de victorias a domicilio y la visita a Fontes do Sar, una cancha en absoluto sencilla, debería servir para medir la plausible mejoría de sensaciones en el conjunto que entrena Mumbrú, un crecimiento que le permite lucir un notable balance de seis victorias y cuatro derrotas en sus diez últimos compromisos tras haber sacado adelante sus seis últimos choques delante de su afición.

En el caso de la escuadra vizcaina, la asignatura pendiente sigue radicando en los encuentros lejos del Bilbao Arena. En bastantes ha ofrecido una versión combativa y en un puñado de ellos, sobre todo en la apertura del curso, no se quedó lejos de la victoria, pero por unas razones u otras el cero sigue vigente en su casillero lejos de casa. El potencial de los rivales a los que ya han visitado los hombres de negro, todos ellos con balance positivo y clasificados entre los nueve primeros, han tenido mucho que ver en esta circunstancia, pero también las carencias propias, sobre todo la endeblez defensiva y los problemas para ofrecer un rendimiento sostenido en los momentos de la verdad. Estos dos aspectos del juego han mejorado a tenor de lo mostrado en los últimos choques disputados en casa y el siguiente reto debe ser trasladar estos pasos al frente a las contiendas que deba disputar a domicilio.

El Monbus Obradoiro ya mordió el polvo en la primera vuelta en Miribilla por 80-76 en un encuentro que tuvo un desenlace muy ajustado, aunque la fisonomía del conjunto vizcaino ha cambiado mucho desde entonces, como reconocía ayer Moncho Fernández, técnico de los gallegos: "Comparado al de la primera vuelta, llega un Surne Bilbao Basket que ha mejorado mucho en varias facetas del juego. Las últimas victorias que han conseguido las han fundamentado en una grandísima defensa, por puntos encajados por posesión al nivel de la mejor de la ACB. La suma de todos esos factores los ha hecho muy competitivos. El bloque ha crecido mucho. Han incorporado a Inglis y a Peno en el cuatro y en el base. Además de lo que estos jugadores les dan, creo que la gran mejora nace del colectivo. Han mejorado mucho defensivamente y en ataque siguen teniendo la potencia y peligro que ya poseían".

El conjunto gallego, como es habitual, trata de fundamentar su permanencia en la Liga Endesa en su rendimiento como local. Ha sumado cuatro de sus cinco victorias en Fontes do Sar y afrontará con máxima tensión su duelo ante los hombres de negro, aunque también con la incertidumbre de acumular 23 días sin jugar.

Los siete rivales a los que ha visitado hasta el momento el conjunto vizcaino figuran entre los nueve primeros de la tabla clasificatoria

El conjunto gallego, que no compite desde el 23 de diciembre, ha firmado cuatro de sus cinco victorias en Fontes do Sar


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