Los Thunder tienen esta madrugada la primera bola de partido para ser campeones de su conferencia y llegar a las Finales de la NBA, donde ya esperan los New York Knicks. Oklahoma se enfrentará a los Spurs en San Antonio, para poner el definitivo 4-2 en la serie.

Los de Mark Daigneault llegan a Texas con la moral por las nubes tras imponerse con autoridad en el quinto partido por 127-114. Una victoria que valía doble: les devolvió la ventaja en la serie, y reafirmó su estatus como el equipo más sólido y confiable de la conferencia oeste. Precisamente esa es una de las grandes virtudes del equipo azul; tal vez sea un equipo sin gran brillantez, pero es eficaz como pocos.

El MVP quiere el anillo

El gran nombre propio de la eliminatoria está siendo, sin lugar a dudas, Shai Gilgeous-Alexander. El base canadiense volvió a exhibir su versión de MVP en el último duelo. Marcó unos notables 32 puntos y 9 asistencias, liderando un parcial demoledor en el segundo y tercer cuarto. Su capacidad para leer los partidos y corregir el rumbo sobre la marcha es el auténtico faro que guía a esta franquicia. 

Sin embargo, no está remando solo. Ante las sensibles bajas de jugadores clave como Jalen Williams y Ajay Mitchell, el fondo de armario de Oklahoma City ha dado un paso al frente que puede valer un billete directo hacia el anillo. La irrupción del novato Jared McCain, que firmó 20 puntos en su primera titularidad en unos playoffs, y la veteranía de Alex Caruso, autor de 22 tantos saliendo desde el banquillo, han aportado un rendimiento ofensivo que desborda a la defensa de los Spurs.

Wembanyama, a impedirlo

Por su parte, los Spurs están a un paso de la eliminación, y sería especialmente doloroso que se produjera frente a su público. Por lo tanto, para forzar el séptimo partido y evitar que una temporada ilusionante termine de forma abrupta, los locales necesitan la versión más dominadora de Victor Wembanyama, aquella que lanza triples desde el logo sin apenas inmutarse.

El prodigio francés estuvo extrañamente apático y desconectado en el quinto asalto. Apenas lanzó 15 tiros a canasta para quedarse en 20 puntos y 6 rebotes, números escasos para alguien de su talla.

Su propio entrenador, Mitch Johnson, no ha dudado en lanzarle un guante en la rueda de prensa previa al choque, enviando un mensaje claro al vestuario: "Tendrá que asumir más de quince tiros, incluso contando las faltas que saque. Necesitamos que anote bastante más de veinte puntos para tener opciones reales, de eso no hay duda".

La batalla táctica será total. Si los Thunder logran correr a campo abierto e imponen su ley en el rebote, tendrán medio billete a las Finales en el bolsillo. San Antonio, por el contrario, está obligado a embarrar el partido, jugar posesiones más largas y nutrir de balones a 'Wemby' en posiciones ventajosas si no quieren despedirse de las Finales.