El Lointek no abandona su fragilidad
Un parcial de 29-6 facilita la tarea al Zaragoza y complica el futuro del equipo gernikarra
Zaragoza 85
Lointek Gernika 63
CASADEMONT ZARAGOZA: Leite (7), Bankolé (7), Fingall (4), Pueyo (4), Gueye (13) -cinco inicial- Ortiz (5), Hempe (11), Vorackova (9), Flores (2), Oma (6), Hermosa (2), Mawuli (15).
LOINTEK GERNIKA BIZKAIA: Olaeta (5), Salvadores (4), Westerik (9), Jankovic (19), Vonleh (4) -cinco inicial- Matarranz (0), Castedo (8), Polleros (0), Bessoir (0), Adams (7).
Parciales: 21-13, 46-30 (descanso), 61-51 y 85-63.
Árbitros: Zafra, Olivares y Murillo. Sin eliminadas.
El Lointek Gernika sufrió en Zaragoza su cuarta derrota consecutiva, que le mete por primera vez en puestos de descenso desde que está en la máxima categoría y convierte el derbi de la semana que viene en Maloste ante el Araski en un duelo trascendental. El equipo granate comenzó bien el partido en el Príncipe Felipe, con buenas intenciones, pero volvió a cometer demasiados errores, traducidos en 22 pérdidas de balón y de nuevo bajos porcentajes de tiro, que su rival, uno de los ocho mejores equipos de Europa, no perdonó.
Las de Lucas Fernández se pusieron en un 10-11 tras un triple de Joy Adams y un parcial de 0-7, pero su resistencia duró lo que tardó el Zaragoza en empezar a meter triples, una faceta que se les resistía a las aragonesas en los últimos compromisos. Diez puntos de Mawuli, con tres triples seguidos, pusieron a las locales ocho puntos arriba para acabar el primer cuarto y fueron preludio de la derrota.
Porque el Lointek Gernika volvió a mostrarse muy blando en lo físico y frágil en lo mental y la renta local creció hasta un 39-17 en apenas cinco minutos del segundo cuarto sin que hubiera un atisbo de rebelión. El Casademont Zaragoza pudo así empezar a pensar en su duelo europeo del miércoles, mientras las visitantes se entregaron otra vez a la tarea de intentar una remontada imposible.
Porque cada vez que tuvieron la oportunidad de bajar de los diez puntos, tras buenos minutos en el juego sin balón, reincidieron en desperdiciar ataques por malas elecciones que permitieron al equipo de Carlos Cantero manejar el partido sin sobresaltos. De hecho, en los minutos finales Helena Oma salió del banquillo para anotar otro par de triples y ensanchar aún más la brecha.