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¿Quién es quién?

El navarro Álex Urtasun sustituye este curso en el Meridiano Alicante a su hermano gemelo Txemi

¿Quién es quién?Foto: Acb Photo

Bilbao

SI dos aficionados decidieran echar una partida al ¿Quién es quién?, aquel vetusto juego de mesa en el que dos jugadores debían adivinar el nombre de un personaje mediante preguntas sobre su físico que el rival debía responder con sí o no para ir eliminando posibilidades, y el nombre a descubrir fuese el de Álex Urtasun, las primeras cuestiones a realizar serían claras. ¿Es negro? No. Abajo las fichas de los Louis Bullock, Pete Mickeal o Chris Warren. ¿Tiene tatuajes en los brazos? No. Fuera los Guillem Rubio, Nacho Martín o Caio Torres. ¿Es calvo o tiene la cabeza rapada? No. Descartados los Carlos Jiménez, Lubos Barton o Albert Oliver. ¿Es rubio? No. Los Henk Norel, Judson Wallace o Jon Stefansson no sirven. Seguirían las preguntas, pero llegaría un momento en el que las pistas no serían esclarecedoras y dos pestañas seguirían levantadas: la suya y la de Txemi, su hermano gemelo. Idénticos como dos gotas de agua, aunque él asegure que "cuando éramos más jóvenes nos parecíamos más, poco a poco nos hemos ido haciendo más diferentes dentro de lo iguales que somos". ¿Luce la camiseta del Meridiano Alicante? Ésa sería, a priori, la pregunta clave, pero también podría inducir a error, ya que Álex aterrizó en el equipo de Óscar Quintana, que hoy visita el Bilbao Arena, el verano pasado... para suplir a su hermano Txemi, ahora en las filas del Cajasol, que jugó allí los dos anteriores cursos. "Todo el mundo nos confunde. Aquí, en Alicante, aún hay gente que me llama Txemi y seguro que seguirán haciéndolo incluso cuando acabe la temporada. Al final da mucho cante que le hayan tenido aquí durante dos años y que cuando se va llegue uno que es prácticamente igual físicamente. Debe ser chocante", afirma Álex.

contados enfrentamientos Los Urtasun (Iruñea, 03-X-1984) acumulan ya bastantes años de experiencia en la ACB -Álex debutó en 2004 y Txemi lo hizo en 2005-, pero, curiosamente, no han coincidido demasiado en la máxima categoría del baloncesto estatal -únicamente en el curso presente y en el 2007/08-, ya que cuando uno lograba hacerse un hueco en la ACB el otro debía limitarse a jugar en LEB. Hace tres semanas se vieron las caras en pista en el Cajasol-Meridiano, aunque no fue la primera vez. "Nuestros equipos se habían enfrentado dos veces hace tres temporadas. En uno jugué muy poquito, unos dos minutos y medio, y en el otro ni siquiera salté a cancha. El de la presente campaña ha sido el partido en el que más hemos coincidido en pista, aunque tampoco fue mucho tiempo. Fue una sensación muy especial y muy rara. La verdad es que no esperaba que fuera tan extraño, sobre todo cuando el balón sale por banda o hay una falta. Te colocas en situación defensiva, ves a tu par y dices: "¡Joder, si es mi hermano. Toda la vida con él, nacimos juntos, y ahora le tengo que intentar putear al máximo!". Es algo bastante raro pero hay que acostumbrarse. Ojalá nos enfrentemos muchas más veces, sería una muy buena señal", reconoce Álex.

Los hermanos Urtasun fueron capturados por el baloncesto a muy temprana edad. "Mis padres ya jugaban y lo cierto es que siempre hemos tenido este deporte muy metido en casa. Mi padre fue entrenador de mi madre y de hecho se conocieron así. Ellos tienen mucha afición al baloncesto, mi hermano mayor también jugaba y Txemi y yo solíamos ir a verle y quieras o no eso siempre te engancha. También jugábamos a fútbol, pero el baloncesto nos gustaba más", reconoce, al tiempo que apunta que el paso de ambos por el Centro Siglo XXI de Fadura fue clave en su desarrollo como jugadores. "Guardo recuerdos muy buenos de aquella época. El Siglo XXI nos abrió muchas puertas, aprendimos a trabajar duro y crecimos muchísimo como jugadores. Fue una decisión muy acertada irnos a Fadura y, de hecho, creo que sin haber ido allí ninguno de los dos estaríamos ahora en la ACB".

pillerías de gemelos Fue precisamente en aquella época y en la del colegio cuando los Urtasun sacaron provecho de su condición de gemelos. "Recuerdo que de pequeños íbamos a jugar en el equipo de los mayores y no había fichas para los dos. Para que ninguno se enfadara lo que hicimos fue cambiarnos las zapatillas y la equipación durante el descanso y uno jugó una mitad y el otro, la otra. Nadie se dio cuenta de nada, aunque los compañeros decían Txemi en la primera parte, ya que la jugó él, y en la segunda me llamaban Álex. Fue curioso comprobar que los únicos que se enteraron fueron los compañeros, pero el entrenador, para que no nos pillaran, gritaba desde el banquillo: "¡Que no, que no, que es Txemi!". Hubo otro día, ya con el Siglo XXI, que en un final de partido yo, que llevaba dos faltas, cometí una más y se la apuntaron a Txemi, que llevaba ya cuatro. Se pilló un mosqueo considerable, estaba cabreadísimo protestando a los árbitros y como el partido estaba ya ganado decidí descojonarme un rato de él y les dije a los árbitros que había sido personal de mi hermano y le acabaron echando", recuerda a carcajada limpia.

Asegura Álex que no hay excesivas diferencias entre ambos gemelos -"yo soy un poco más abierto y él es algo más reservado al principio, pero pensamos las mismas cosas y estamos de acuerdo en la mayoría de opiniones, tanto en las cosas de la vida como en aspectos relacionados con el baloncesto"-, algo que también ocurre en cancha. "Somos bastante parecidos. Él hace algunas cosas un pelín mejor que yo y viceversa. Ni él tira estrepitosamente mal ni yo tiro superbien; ni él es un inmejorable penetrador ni yo soy el peor".

Objetivo: consolidación A sus 26 años, Álex Urtasun afronta esta temporada con el objetivo de consolidarse en la Liga ACB, aunque por el momento no está del todo satisfecho con su rendimiento a las órdenes de Óscar Quintana, que ya le dirigió, como a su hermano, con la selección sub"20. "Puedo dar mucho más. No estoy encontrando todavía mi sitio en el equipo y espero hacerlo poco a poco y aportar más de lo que estoy haciendo", señala.

Tampoco la irregularidad de su equipo, que el sábado batió al Real Madrid tras haber perdido los cuatro partidos anteriores, le está ayudando. "Menos en Gasteiz hemos dado la cara en todos los partidos, pero hasta que ganamos al Real Madrid tuvimos bastante mala suerte con los resultados, ya que en casa tuvimos dos partidos prácticamente ganados y los perdimos en los últimos minutos por un mal baloncesto nuestro. Batir al Madrid nos ha dado la confianza que necesitábamos y espero que nos proporcione también la moral suficiente para que todo vaya mejor a partir de ahora", asegura Urtasun. Álex.