Despedida de tiempos pasados en Lezama

Cientos de aficionados desbordaron las previsiones y dieron el último impulso a los de Marcelino en Lezama antes de partir hacia Sevilla. El Athletic hizo un llamamiento a mantener las medidas de seguridad

01.04.2021 | 10:13

El corazón tiene razones que la razón no entiende. Lo advirtió el pensador francés Blaise Pascal en el siglo XVII y volvió a quedar patente en la matinal del jueves en las instalaciones de Lezama, donde cientos de enérgicos y entregados aficionados del Athletic unieron fuerzas y voces para despedir por todo lo alto a la expedición rojiblanca antes de poner rumbo al aeropuerto e instalarse en su cuartel general en Sevilla. La estampa, con camisetas, bufandas, banderas y bengalas de por medio mientras los jugadores llegaban en sus coches a la factoría bilbaina y la abandonaban después con el objetivo de regresar con un nuevo título copero bajo el brazo, recordó a la de tiempos pasados en los que no había rastro de pandemia en el mundo.


A pesar de los llamamientos para evitar las aglomeraciones y cumplir las medidas impuestas para volver a frenar al covid-19, fueron muchos los seguidores que no pudieron resistirse a la trascendencia del momento y obviaron guardar las distancias de seguridad en medio de un interminable pasillo humano en el que las mascarillas también pasaron a un segundo plano en multitud de casos ante el éxtasis colectivo que brotó en Lezama. Los futbolistas, sorprendidos, vieron desde sus respectivos vehículos y desde los autobuses el incondicional apoyo de una hinchada rendida a sus pies. El conjunto rojiblanco hizo un llamamiento a mantener las medidas de seguridad. Porque esto es solo un aperitivo de lo que puede acarrear la consecución de un título. 



Hombres como Yuri Berchiche, Jon Morcillo, Oihan Sancet, Iñigo Vicente y Iago Herrerín inmortalizaron con sus respectivos dispositivos móviles una despedida en la que también quisieron dejar su huella las jugadoras del primer equipo del Athletic femenino, quienes arroparon a los leones en medio de aplausos e, incluso, alguna bufanda al aire con la confianza de que los pupilos de Marcelino García Toral superen a la Real de Imanol Alguacil en La Cartuja y regresen a Bilbao con una Copa en la maleta 37 años después.
 



El t rayecto hasta el aeropuerto de Bilbao, donde aguardaban varios seguidores, también resultó emotivo por la presencia de fervientes aficionados en distintos puntos bengalas en mano, con 2 00 motoristas escoltando una sentida marcha que amenaza con convertirse en locura absoluta a la vuelta en caso de victoria en una final de la que también será parte activa, como ocurrió en la Supercopa ante el Barcelona, Aritz Aduriz. El delantero donostiarra, presente en cuerpo y alma con sus excompañeros en la búsqueda de un título que también sería suyo, aportará su granito de arena tras vivir el jueves una calurosa despedida a la que hizo referencia el Athletic a través de las redes sociales al indicar, una vez agradecido el calor recibido en el trayecto hasta el aeropuerto, que "sabemos que es complicado con estas emociones, pero, por favor, respetemos todas las medidas de seguridad". El Gobierno vasco, por su parte, instó a que no se repitan las imágenes vividas.

CON IÑIGO MARTÍNEZ Y SIMÓN


Una vez en Sevilla, donde los rojiblancos aterrizaron con algo de retraso para comer en su hotel de concentración, llegó el momento del reencuentro con Unai Simón e Iñigo Martínez, reincorporados a la dinámica de trabajo de un equipo que se ejercitó por la tarde en la Ciudad Deportiva del Sevilla y que completará este viernes, a partir de las 20.00 horas en La Cartuja, su último entrenamiento previo a una final para la historia.