Este miércoles es 1 de julio y eso quiere decir que Portugalete vivirá el que, probablemente, es su día más esperado y especial de todo el año con motivo de la celebración de la fiesta de Virgen de La Guía. Ya está todo preparado en la noble villa jarrillera para vivir una jornada llena de simbolismo y actividad en la que más de 30.000 personas tomarán las calles, cantones y rincones del Casco Viejo. La fiesta ha comenzado a las 09.00 horas con el txupinazo y el tradicional izado de los dominguines y se prolongará hasta bien entrada la madrugada.
Como ya es habitual, el momento más especial será hacia las 15.00 horas, cuando la tradicional bajada tomará la calle Coscojales dejando imágenes que muestran a la perfección la importancia que tiene en Portugalete esta fiesta que lleva organizando más de medio siglo Berriztasuna Taldea.
En lo referente a la programación, no habrá grandes cambios respecto a años precedentes y serán una veintena las actividades que llenarán el Casco Viejo jarrillero de ritmo y fiesta a lo largo de la jornada. “Lo que funciona, mejor no cambiarlo. Quienes vengan a Portugalete tendrán una veintena de actividades con las que gozar y disfrutar en familia y en cuadrilla”, señaló Mari Asun Delgado, presidenta de Berriztasuna Taldea. La gran novedad de esta edición de Virgen de La Guía será el aspecto de la gran protagonista de esta fiesta, la imagen de la virgen.
Y es que a lo largo de los últimos seis meses la imagen de la Virgen de La Guía se ha sometido a una necesaria restauración. La obra, que data de finales del siglo XVII, precisaba de una profunda intervención de un profesional restaurador pese a los grandes cuidados que lleva recibiendo durante décadas. Ahora, gracias a la labor del Taller de Restauración del Servicio de Patrimonio Cultural de la Diputación Foral de Bizkaia, la imagen presenta un aspecto totalmente fiel al que gozaba hace casi 250 años cuando se creó.
Todos los detalles de este proceso se darán a conocer el próximo mes de octubre en una conferencia. Esta intervención, además, tendrá otras consecuencias y es que, para cuidar al máximo la conservación de la imagen, la misma ya no descansará en la hornacina ubicada en el edificio del antiguo mercado. Allí, se ha comprobado que las grandes oscilaciones térmicas existentes han posibilitado un mayor deterioro de la obra. En esa hornacina, próximamente, se colocará una réplica de la imagen.
Como ya es habitual, ante la gran afluencia de personas que se prevé, se han establecido operativos especiales de seguridad y limpieza en el Casco Viejo de Portugalete. Un operativo compuesto por agentes de la Policía Local y la Ertzaintza velará por la seguridad de la fiesta y, además, habrá un total de 19 cámaras a lo largo y ancho del recinto festivo. Asimismo, el acceso a la calle Coscojales se cerrará a las 14.30 horas y hasta el final de la bajada de las 15.00 horas para, de este modo, garantizar la seguridad de este punto del Casco Viejo en el que se reúnen miles de personas a esa hora.