En los dos meses recorridos de la presente temporada, Gorka Guruzeta ha dado un gran paso adelante. Por encima de cualquier otra circunstancia, prevalece su asentamiento como titular, así como un índice de acierto que le señala como el máximo goleador del equipo, igualado a Iñaki Williams. Salen a cuatro por barba. Una cifra estimable a estas alturas y que sitúa al donostiarra a solo dos del registro que firmó la campaña anterior, la de su regreso al Athletic.

Repescado tras su cesión al Amorebieta en Segunda División, donde logró trece goles, gracias a una cláusula que le permitía al club extenderle de forma automática un contrato de dos años, Guruzeta parece estar quemando etapas adecuadamente para aspirar a una renovación en junio. Se ha convertido en la alternativa preferente para el puesto de ariete, condición que deberá consolidar en los meses venideros. De momento, se halla en el buen camino y son varios los factores que le favorecen.

Al margen de que él responda en la faceta por la que se suele juzgar al jugador que actúa en la punta de ataque, el entrenador le ha despejado el terreno con la reubicación de Iñaki Williams como extremo derecho. Una decisión que, aunque no fuese definitiva del todo, tiene toda la pinta de que va a tener continuidad, entre otras cuestiones porque el mayor de los Williams ha renacido a raíz de su retorno a la banda. Viene ofreciendo su versión más brillante en mucho tiempo y resulta innegable que el conjunto se beneficia de ello. El potencial ofensivo del Athletic ha aumentado de manera ostensible, por lo que no se vislumbran razones que auguren un retoque en el planteamiento actual.

Conviene recordar que, a lo largo de la temporada anterior, Iñaki Williams hizo de ariete en veinte partidos, Raúl García en cuatro y Villalibre en dos. A Guruzeta le quedaron diecinueve y en uno más estuvo de salida en posición de extremo. En realidad, tuvo que esperar hasta que el calendario estuvo muy avanzado para participar con asiduidad. De entrada, Valverde se decantó por Williams, pese a que Guruzeta marcó cinco goles en los ratos de que dispuso: dos en Cádiz en agosto saliendo del banquillo y tres en noviembre, primero uno en el campo del Girona, donde también fue suplente, y dos ante el Valladolid en San Mamés, ese día como titular.

Pero fue en marzo cuando Valverde apostó con fuerza por Guruzeta. Marcó su último gol del curso, de nuevo en la portería del Valladolid y ya no volvió a ver portería. Figurar en el once inicial en los siguientes ocho compromisos no le valió para elevar su cuenta particular.

En líneas generales, cabe afirmar que aprovechó la temporada 2022-23 para ir cogiendo el pulso a la máxima categoría. El propio Guruzeta reconoció en mayo que estaba satisfecho pues, si bien creía que se dejó algún gol en el tintero, notaba que era un futbolista más completo, sentía cómo paulatinamente había ido amoldando sus prestaciones a la exigencia que conlleva militar en el Athletic.

Sus impresiones no iban descaminadas, al menos tal es la conclusión que se obtiene de su comportamiento desde agosto y del rol que le ha adjudicado el entrenador. Ha enlazado ocho titularidades, únicamente salió al campo con el encuentro en marcha coincidiendo con el estreno de la liga, ante el Madrid. Por precisar, lleva un partido completo, en el resto ha solido ser relevado una vez cumplida la hora de juego. Movimiento que en parte responde al desgaste que comporta la función que desempeña.

Hoy aparece como el quinto hombre de la plantilla en el ránking de minutos, por detrás de Simón, Iñaki Williams, Vivian y Paredes. En el ejercicio previo, terminó duodécimo, doblado por los compañeros más utilizados. Sus goles han contribuido a los triunfos sobre Osasuna, Betis, Cádiz y Almería; uno fuera, tres en casa.

Aún es prematuro establecer cuál será su lugar en el apartado estadístico a la conclusión de la temporada, si podrá conservar el privilegiado estatus que se está labrando o con qué número de goles se irá de vacaciones. No es procedente realizar proyecciones con apenas un cuarto del calendario cubierto, pero las perspectivas de Guruzeta ahora mismo son estupendas. De ahí que en el complejo panorama que ha de abordar la directiva en el capítulo de revisiones de contrato, su caso pueda catalogarse como uno de los más sencillos.

Con 27 años recién cumplidos, Gorka Guruzeta está poniendo las bases para prolongar su relación con el Athletic. La ficha que percibe debería facilitar la operación, dado que dista mucho de las más altas del plantel, por lo que cualquier mejora se antoja asequible, incluso en un contexto supuestamente presidido por criterios austeros.

La cifra

4 goles

Guruzeta es el máximo goleador junto a Iñaki Williams, con cuatro goles en nueve partidos, pero el primero ha jugado 588 minutos y el segundo 797.