La contracrónica

Cuando ni el VAR te ayuda...

El Athletic se volvió a quedar sin marcar al fallar cuatro claras ocasiones de gol y estrelló dos balones en el palo en un partido en el que le birlaron un clarísimo penalti sobre Muniain

12.12.2021 | 01:00
Muniain se duele de una entrada de Koundé, que el árbitro no consideró penalti.

Dos balones al palo, un mano a mano, otra acción bastante similar y dos disparos a bocajarro desde el área pequeña. Todo eso falló el Athletic, que no es poco, en un encuentro en el que, especialmente en la primera mitad, superó al Sevilla. Ni teniéndolas de todos los colores, ni con distintos protagonistas, pudo marcar el conjunto rojiblanco. La suerte le fue esquiva, una vez más, al Athletic, al que el árbitro y el VAR, por si fuera poco, le escamotearon un clarísimo penalti por falta de Jules Koundé sobre Iker Muniain dentro del área. Y claro, si falla hasta la herramienta que ha llegado para democratizar el fútbol, hay poco que hacer. No hay manera de que los leones establezcan una relación estable con el gol, algo que va camino de convertirse en una misión imposible, pero si el balón no quiere entrar en la portería contraria, resulta muy difícil. Una vez más, el Athletic recibió calabazas en su enésima cita con el gol.

Tienen Marcelino García Toral y sus pupilos motivos para el enfado. Ahí están las ocasiones marradas, pero también la falta de criterio arbitral. Hubo contacto, claro además, como así atestiguan los gestos de dolor del capitán rojiblanco, que quedó tendido en el suelo, muy cerca de la línea de gol de la portería sevillista. Pero también la sangre que le provocó con los tacos el central en la tatuada pierna derecha de Muniain. Ni con el encuentro parado durante más de dos minutos, mientras los servicios médicos del Athletic atendían al navarro, tuvieron a bien los colegiados que siguieron el choque desde la sala VOR llamar a filas a Alejandro Hernández Hernández, quien vio de primera mano la patada de Koundé a Muniain y decidió no pitar nada.

"No lo he visto, no puedo decir", se exculpó el técnico asturiano en rueda de prensa al ser cuestionado sobre la acción. Eso sí, no tardó en ejercer de portavoz del club y en expresar el malestar existente en la caseta y en instancias superiores. "También digo que este árbitro me gusta muy poco", continuó. "Siempre digo lo mismo. Si un árbitro no ve penalti y el VAR tampoco... Yo no lo vi, pero aunque lo viese y percibiera otra manera, contra un árbitro y contra el VAR pues no tengo argumentos para rebatir. No los tenemos nadie. Si entendéis que es penalti... Repito que yo no lo vi".

Continuó Marcelino con su discurso al no obviar que, en efecto, la pierna de Muniain acabó ensangrentada. "No sé por qué un contacto, que es evidente que lo hubo, no se pitó penalti. No tengo explicación ahí. Son el árbitro y el VAR quienes deciden en ese tipo de acciones". Ni Marcelino ni nadie lo entiende.

Hecho el daño, obviado un penalti como una catedral de grande, tampoco puede pasarse por alto que todas las buenas intenciones que el Athletic tuvo en la primera parte, con un sinfín de acciones de peligro sobre la portería sevillista, brillaron por su ausencia a la vuelta de vestuarios, cuando solo se contabilizó una ocasión. Cómo no, fallada también. Los primeros 45 minutos de anoche deben marcar el camino a seguir. Criterio con el balón en los pies, esfuerzo, solidez defensiva y ocasiones de gol. Hasta los dos centrocampistas pisaron área rival, estrellando sendos balones en los palos. Lo que no se puede permitir el Athletic son muchos lujos como los de ayer. Fallar una vez está permitido, dos también, pero tantas...

La cifra

8

Partidos ha enlazado el Athletic sin ganar. El conjunto rojiblanco firmó su última victoria frente al Villarreal el pasado 23 de octubre. Desde entonces, ha encadenado cinco empates y tres derrotas, dos de ellas en San Mamés, con un pobre bagaje de 5 puntos sobre 21 posibles.

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