- Oihan Sancet (Iruñea, 25 de abril de 2000) tiene grabado a sangre y fuego la fecha del 16 de agosto de 2019. Aquella noche vivió el soñado debut en el Athletic en un partido grande, en la jornada inaugural de liga y ante un Barça que tampoco ese día jugó con Leo Messi. El de Mendillorri, reclutado en el verano de 2015 por la anterior dirección deportiva de José Mari Amorrortu desde el cadete de Osasuna, compareció en el césped de San Mamés a los 65 minutos de juego en sustitución de Óscar de Marcos. Poco después fue testigo privilegiado del golazo de chilena que ejecutó Aritz Aduriz. Se trató a la postre del último tanto firmado como león por el delantero donostiarra, que meses después colgó las botas. Aduriz doblaba por entonces la edad de Sancet (38 años del primero por los 19 del segundo). Dos años después el navarro volvió a encontrarse con el Barça y en San Mamés. En esta ocasión, Sancet fue titular el sábado y proyectó un brillante partido, en el que ratificó que es un futbolista llamado a ofrecer muchas cosas.

Sancet, el segundo jugador más joven de la primera plantilla al margen de los cachorros que pueden quedarse de forma definitiva, cuajó ante los de Ronald Koeman una de sus actuaciones más completas como rojiblanco y solo le faltó el gol, la asignatura que sigue teniendo pendiente. Mandó un balón a la cruceta de la meta de Neto, este le detuvo ya en la segunda mitad un duro disparo, pero al margen de esos dos fogonazos, el de Mendillorri, una de las joyas de Tajonar hasta que le sedujo el Athletic, sacó un recital de movimientos, en juego de espaldas, en las combinaciones... Es decir, asomó el perfil de futbolista diferente que ha lucido en Lezama y en ocasiones puntuales con el equipo rojiblanco. El propio Marcelino destacó en su comparecencia ante los medios el papel del atacante, aunque tampoco quiso caer en un exceso de elogios: "Sancet hoy (por el sábado) ha estado muy bien. Es un futbolista que está en progresión, nosotros intentaremos aconsejarle que sea un futbolista que vaya mejorando futbolísticamente y a partir de ahí él está poniendo mucho de su parte y es evidente que su rendimiento va en trayectoria ascendente. Es lo que pedimos, es lo que nos exigimos todos, buscar nuestro techo, no sabemos dónde está, pero a través del esfuerzo, del trabajo, intentar seguir creciendo cada día".

El proceso de Sancet, al que la Junta Directiva de Josu Urrutia le blindó hasta el 30 de junio de 2024, ha pasado por diferentes etapas desde que debutara de la mano de Gaizka Garitano, aunque en ese primer año alternó el primer equipo con el Bilbao Athletic. El navarro caminó entre luces y sombras en esa posición de media punta en que ejercía con el derioztarra, con el que llegó a comparecer en 32 partidos, si bien solo en diez lo hizo como titular. Marcelino, en cambio, le ha reciclado. Se conoce el 4-4-2 inamovible del asturiano, que ha buscado el encaje de Sancet como segundo delantero, un rol que ha obligado al navarro a reinventarse. En las dos primeras jornadas, ha sido pareja de baile de Iñaki Williams, en el Elche ante la ausencia por sanción de Raúl García, y el sábado repitió tras el regreso del de Zizur Mayor. Así las cosas, Sancet emerge como una apuesta decidida de Marcelino, a día de hoy por delante de Raúl García, a la espera de las decisiones venideras que tome el entrenador, con la visita el próximo sábado al Celta, antes del primer parón competitivo del curso.

A Sancet no le asusta el reto. Ya lo reiteró en su presencia ante los medios dos semanas atrás: "Yo me adapto a lo que me dice el míster. Me ve más descolgándome como media punta y yo cada vez me siento más a gusto... La presión está en cada uno, yo me la he puesto porque creo que puedo dar más que hasta ahora". El navarro, visto lo visto en estas dos primeras jornadas de liga, va por el buen camino a la hora de cumplir su deseo. Ha cogido galones. El gol es su nuevo compromiso.

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Son los encuentros en los que Oihan Sancet ha jugado con Marcelino en el banquilllo rojiblanco, todos ellos, salvo en uno, los ha hecho desde el inicio, lo que evidencia la progresión que ha ido cogiendo el navarro.

Tras diez días de descanso. Unai Simón regresó ayer al trabajo. El portero, tras enlazar la Eurocopa y los Juegos, se presentó el pasado día 11 en Lezama para volver a entrenar. Pero al día siguiente el club comunicó que el guardameta se iba a tomar unas pequeñas vacaciones. Diez días después, el de Murgia, que ha sido sustituido con nota por Julen Agirrezabala, regresa con la vista puesta en el duelo en Balaídos.