Oier Zarraga halla su hueco

03.09.2020 | 01:10
Oier Zarraga defiende un balón ante el alavesista Pina.

El mediocentro del filial, uno de los escogidos por Garitano para realizar la pretemporada con el primer equipo, aprovecha los minutos y mete presión a los habituales con una buena actuación ante el Alavés

eN una pretemporada accidentada, condicionada por los problemas musculares y los positivos en covid-19, las buenas noticias llegan con nombre de cachorro. Porque mientras Gaizka Garitano deja la puerta a posibles llegadas, es decir, pide caras nuevas y fichajes; es el Bilbao Athletic y los canteranos que están realizando la pretemporada con el primer equipo quienes se están llevando los aplausos en los primeros amistosos. Quienes realmente están ilusionando a la afición. Y es que si en el pasado encuentro en Las Gaunas fue Jon Morcillo quien acaparó todos los focos con su actitud y desparpajo, ayer ante el Alavés, y de nuevo con el permiso del goleador zornotzarra, la atención recayó en Oier Zarraga. El mediocentro getxotarra, que el pasado sábado debutó ante el Logroñés al disputar la segunda parte del partido, saltó como titular en Lezama. Lo hizo como pareja de baile de Unai Vencedor en el doble pivote, en la sala de máquinas del Athletic. Y no le temblaron las piernas. De hecho, mejoró con creces su actuación ante el Logroñés: "En el primer partido me encontré muy cómodo, mejor de lo que me esperaba pero ante el Alavés, en Lezama y con la camiseta rojiblanca, mejor. Estoy contento por haber debutado y por haber hecho un buen partido", explicó Zarraga al término del encuentro.

Porque ayer el Athletic se plantó ante el Alavés con una convocatoria excepcional, con muchas ausencias y llena de jugadores del filial; pero con pesos pesados como Muniain, Raúl García, Dani García o Capa. Y, sin embargo, si la imagen del equipo en los primeros 45 minutos fue mucho mejor que la habitual fue, en parte, por Zarraga y su criterio con el balón. Al Athletic no le quemó la pelota, es más, optó por sacarla con criterio ante un rival albiazul casi titular. Es más, al getxotarra se le intuyeron cosas que últimamente se han visto muy poco en la medular de San Mamés: control orientado, cabeza arriba, conducción y pases incisivos, de esos que rompen líneas y hacen correr a las defensas. No participó activamente en los dos goles que originaron la primera victoria rojiblanca de la pretemporada, pero sí que dio equilibrio al equipo, se ofreció en todas las jugadas e imprimió fluidez y velocidad a un partido típico de verano. Su actuación en la primera mitad fue tan buena, que Garitano volvió a incluirle en sus planes en la segunda mitad, cuando el getxotarra volvió a pisar el césped en sustitución del jovencísimo Nico Serrano. "Me he encontrado bastante más cómodo con el tiempo porque al principio estás con dudas y con nervios, pero he estado muy cómodo por los compañeros, porque la gente veterana me ha ayudado", prosiguió el cachorro.

Así pues, Zarraga dejó tan buen sabor de boca en estos dos encuentros, que cuando Unai López pueda incorporarse a la dinámica de los amistosos (el pasado lunes comenzó ya a entrenar con el grupo tras superar el positivo en covid) y Mikel Vesga se recupere completamente de su lesión, ambos tendrán que andar muy fino para no perder posiciones. Y es que el futbolista del filial ha empleado tan bien sus minutos, que puede estar muy cerca de ganarse un hueco en el primer equipo. De hecho, convertirse en león es un objetivo que Zarraga no oculta y por el que trabaja todos los días en Lezama: "Quiero aprovechar la oportunidad que nos ha dado el míster a los canteranos e intentar hacerlo lo mejor posible para tener más minutos en el futuro".

morcillo, goleador


Otro que llama a la puerta del primer equipo y lo hace con fuerza es Jon Morcillo. El zurdo zornotzarra ya dejó muy buenas sensaciones en el debut de pretemporada ante el Logroñés, donde asistió a Iker Muniain en el único tanto de los leones, pero ayer se estrenó como goleador a las órdenes de Gaizka Garitano. Fue en el minuto 35 cuando aprovechó un despiste de la defensa del Alavés para, en una carrera de fe, plantarse ante el guardameta Sivera y dejarle sentado para marcar a placer. Demostró su olfato, pero no es lo único que exhibió.

Ayer Morcillo, pichichi del Bilbao Athletic la pasada campaña, volvió a ser determinante en el ataque rojiblanco, su banda llevó todo el peso de las ofensivas y, con sus centros con rosca hacia Kenan Kodro y Asier Villalibre, asustó en más de una ocasión a la zaga albiazul. Asimismo, el zornotzarra se desvivió en la presión, aportó muchas ganas y dejó otra buena actuación para rebatir, todavía con más fuerza, a aquellos que piden el fichaje de navarro del Torino Alex Berenguer.