Gaizka Garitano no le asegura minutos

Villalibre debe esperar para salir

El Mirandés rechaza la cesión por superar en 300.000 euros su techo salarial, que complica un posible destino a un club de laliga smartbank

09.02.2020 | 12:52
Asier Villalibre, en plena acción ante Ezkieta en un entrenamiento en la concentración de Alemania en pretemporada.

El Mirandés rechaza la cesión por superar en 300.000 euros su techo salarial

Bilbao - Asier Villalibre (Gernika, 30 de septiembre de 1997) se mantiene a la espera. Conoce desde días atrás la comunicación del entrenador. Gaizka Garitano no le asegura minutos y la recomendación es que el delantero busque recorrido fuera del Athletic, con la prioridad en un club de LaLiga SmartBank. Sin embargo, los movimientos emprendidos por las partes afectadas no han llegado a buen puerto a falta de dos semanas para el cierre del mercado, por lo que el futuro del canterano a corto plazo continúa en el aire, aunque en los próximos días podría resolverse su caso en un sentido o en otro. Son muchos los equipos que han sondeado al Athletic y al propio futbolista, entre ellos varios de Segunda División, Segunda B y otros de diferentes ligas menores de Europa, pero no se ha tomado una decisión por motivos dispares.

El Mirandés de Andoni Iraola es uno de los conjuntos que más interés ha mostrado en las últimas fechas por el vizcaino, tal como adelantó este periódico. Así se lo hizo saber Chema Aragón, director deportivo de la entidad burgalesa, a Rafa Alkorta, su homólogo en el Athletic, con anterioridad al amistoso que disputaron los dos equipos el pasado día 8 en Anduva y que se saldó con victoria rojiblanca (1-2). Villalibre emergía como una opción muy válida para Iraola, que busca competencia a Matheus y Mario Barco, pero la complejidad económica de la operación ha obligado al Mirandés a renunciar a la cesión del gernikarra. No en vano, el fichaje de Villalibre, con ficha del primer equipo tras cerrar este verano su renovación por el club bilbaino hasta el 30 de junio de 2023, le entrañaba superar el techo salarial en una cantidad que rondaba los 300.000 euros y que le exigía avalar ante la Federación Española.

Precisamente, es este sobrecoste el que puede complicar la cesión del delantero a otro club de la categoría de plata, sobre todo cuando ya casi todos tienen perfiladas sus respectivas plantillas. Con todo, son varios los conjuntos de Segunda División que no lo han borrado de su agenda, como puede ser el caso del Almería o el Numancia -en el que ya ejerció en la recta final de la campaña 2016-17-, que han llegado a valorar su fichaje. También han sonado el Real Madrid y el Barcelona, que lo querrían para sus respectivos filiales, con mayor insistencia en el caso madridista, pero el Athletic no está por la labor en un principio de dar el visto bueno a estas hipótesis por tratarse de destinos en Segunda División B y reforzar indirectamente los intereses de dos rivales potenciales del Bilbao Athletic en una hipotética fase de ascenso.

Los sondeos por Villalibre también han llegado procedentes de ligas europeas menores, como la griega o la polaca, entre ellas, amén de otras más exóticas y que se han descartado a las primeras de cambio. El deseo del propio futbolista será determinante para que cuaje una de estas alternativas, pero tampoco descarta quedarse en el Athletic pese a que conoce de antemano que su papel será residual de inicio. Cerca de cumplir los 22 años de edad, el de Gernika, pichichi el curso pasado del Bilbao Athletic gracias a sus 23 goles, no juega como león desde marzo de 2017, cuando disputó su octavo y último partido oficial hasta la fecha en el primer equipo ante el Málaga en San Mamés. Esa misma campaña jugó las seis últimas jornadas de Segunda División con el Numancia y repitió en la categoría a la temporada siguiente en sendas cesiones en el Valladolid y Lorca.